Ya lo decíamos en la crónica del pasado sábado. Si el Sevilla salía al campo con la misma actitud del partido de liga, la eliminatoria la pasábamos seguro. El problema es que hoy tocaba la de arena y los nuestros han recibido un soberano repaso de los vascos. Por mas veces que viene ocurriendo esta temporada y la anterior, no consigo acostumbrarme a las dos caras del equipo de Jimenez. Es capaz de lo mejor y de lo peor. Lo que no es normal es que siempre muestre su peor cara en los momentos decisivos.
Todo lo que el técnico venía ensayando durante la semana se vino abajo en el minuto 2. El Sevilla salió al campo frio como la noche, todo lo contrario que el Athletic. En el primer saque de banda, cogen a nuestra defensa dormida, LLorente prolonga hacia atrás con la cabeza y Javi Martinez tiene tiempo de rematar hasta dos veces a gol ante la pasividad entre otros de Mosquera que se limita a mirar como Martinez recoge el rechace de Palop para enchufarla sin oposición.
A partir de aqui, el partido se le pone de cine al Bilbao para que Caparrós aplique sus conocidas técnicas de pérdidas de tiempo que tan bien nos venían cuando era nuestro entrenador. Además, fue tan listo como para no dejar recomponerse al Sevilla tras el mazazo del primer gol y en cada arreón que daban provocaban situaciones de peligro. Tanto es asi que en una nueva desaplicación del supuesto secante de LLorente, el joven delantero bilbaíno cabeceó un centro a placer de Yeste y pilló a Fazio despistado sin marcar a nadie. 2-0 y la cosa se ponía realmente fea.
No contentos con tantas facilidades, David Prieto se hace un lío en una jugada donde tenía el balón controlado, LLorente se lo roba y la pasa al tronco Toquero que solo como la una la enchufa batiendo a Palop. 3-0 y ahora sí que estaba todo perdido. Ni Squillaci ni Mosquera aciertan a marcar a Toquero. Por mas que miro la repetición, no consigo saber dónde estaba Mosquera teniendo en cuenta que el jugador que hizo el gol entró por su banda. Treinta minutos y tres goles al equipo que se supone que mejor defiende. No se pueden cometer mas errores en menos tiempo.

Hasta el final de la primera parte, mas de lo mismo, mucha intensidad por parte de los vascos y cero por la nuestra. Navas no pasó nunca de su campo porque su marcador, bien aleccionado por Caparrós, le seguía hasta los lavabos y le hacía faltas contínuas para minar la moral del chaval con la permisividad del árbitro, todo sea dicho. Los locales se adelantaban siempre, presionaban mucho y ponían diez veces mas cojones que los nuestros. Ya me dió mala espina la noticia de que Jimenez había descartado a dos jugadores ofensivos como Perotti y Acosta y prefirió mantener entre los convocados a Konko y Duscher. Esto era indicativo del espiritu con el que encarábamos el partido.
La segunda mitad fué un quiero y no puedo sevillista con tímidos ataques que casi nunca inquietaron a los locales. Solo en un cabezazo de Squillaci que salió fuera y un penalti de Aitor ocio al mismo jugador que el árbitro se pasó por el arco del triunfo conseguimos meter un poco de miedo a la parroquia bilbaína.
En el capitulo de cambios Jimenez volvió a demostrar poca cordura. En el minuto 35, cambia a Fazio, jugador en el que se supone había basado toda su estrategia para frenar a LLorente. Que me lo expliquen. Y cuando mas delanteros necesitaba el equipo, el tercer cambio fué de Romaric por Duscher. Vuelvo a quedarme pasmado. Quita a un jugador de creación para meter a uno de destrucción con un 3-0 en contra. Pero claro, en el banquillo solo quedaban jugadores de corte defensivo y ahí es donde nos acordamos de los descartes.

Uno de los males endémicos que para mi tiene Jimenez es su tendencia a pensar mas en contrarrestar las virtudes del contrario que en potenciar las propias. Esta obsesión nos está costando ya muchas decepciones. En los dias previos al partido solo oímos hablar de cómo frenar a Llorente y nunca de como íbamos a encarar ofensivamente el partido. Ya está bien, la afición se cansa de ver cómo su equipo no da la talla en los momentos claves como Fenerbahce, Lieja, Sampdoria y hoy Bilbao.
Si el sábado calificábamos la actitud de jugadores y entrenador como de “mamazo” hoy les damos a todos un cero. Ya hemos caido mil veces en el error de especular con el resultado y hemos vuelto a hacerlo aún sabiendo lo que nos jugábamos. Un equipo de aizcolaris con mas ilusión que otra cosa nos ha bajado de la nube. Valencia tendrá que esperar porque el que se va ver las fallas es el maestro Caparrós.
Solo encuentro un aspecto positivo a la decepción de hoy pero me la callo para no hacer mas sangre. Me voy a la cama.
Por el Sevilla FC jugaron: Palop (1), Mosquera (0), Squillaci (1), David Prieto (0), Fernando Navarro (1), Navas (1), Romaric (1), Fazio (0), Adriano (0), Renato (1), Kanouté (1). También jugaron Luis Fabiano (0), Capel (1) y Duscher (s.c)



El joven interior de Rio Tinto ha visto premiadas sus buenas actuaciones en los escasos minutos disputados frente a Español y Atco. Madrid. José Carlos que cumplía contrato a final de temporada, ha renovado hasta 2011 y ha aumentado su claúsula de rescisión hasta los 8 millones de euros. Habíamos oido a la gente que sigue habitualmente la cantera, que este chaval de 21 años hace “cosas diferentes”. Y no ha defraudado. Tiene un toque de calidad y un estilo de juego de los que gustan por aqui. Jugador fino, de toque exquisito, ya le hemos visto poner balones al pie a 30 metros y hacer gala de un dribling rápido. Algunos lo comparan en su forma de jugar con Reyes. Veremos lo que da de si en el futuro. Puede ser junto con Perotti, la nueva perla de la inagotable cantera sevillista.
golpe en la cabeza en la disputa de un balón con un compañero. Como consecuencia del golpe, Iván se tragó la lengua y comenzó a tener convulsiones. Rapidamente fue trasladado a un centro hospitalario donde afortunadamente se recupera satisfactoriamente. Es muy posible que mañana sea dado de alta.
Ya se ha visto ensayar a Jimenez con Fazio como “stopper” del espigado delantero bilbaíno; Fernando LLorente. El joven argentino, al que se le ha visto a un muy buen nivel en los últimos partidos, parece ser el elegido para frenar las acometidas del enrrachado LLorente. Aunque no es segura la participación en el partido de liga del sábado por la mas que presumible reserva de Caparrós, sí es absolutamente claro que LLorente jugará el partido clave de la vuelta de la Copa el miercoles 4. Y hablando de la copa del rey; 20 horas antes de que se abrieran las taquillas, ya había aficionados bilbainos apostados en el estadio. Tal es la expectación que ha despertado este partido en la afición vasca.
Qué inyección de cara al sábado. Nuestro Sevilla se ha llevado el primer asalto de las semifinales coperas en un partido tan vibrante como el de la vuelta de cuartos. El guión, de hecho, fue prácticamente el mismo con el estreno de Lautaro Acosta por la puerta grande. Aunque habrá que pasarlo muy mal en la vuelta, primero queda un mes para pensar en ello, y segundo, la templanza de un equipo acostumbrado a finales no puede ni debe ser la misma que la de otro que se juega 25 años en noventa minutos.















