Squillaci, un campeón que no quiere perder la costumbre

Este mediodía ha sido presentado en el Ramón Sánchez Pizjuán el deseado Sebastien Squillaci, una vez que pasó satisfactoriamente los preceptivos reconocimientos médicos. En estos momentos se dirige a Costa Ballena donde conocerá a sus compañeros e inmediatamente después se pondrá manos a la obra.

Squillaci viene de jugar en dos grandes de la liga francesa, como son Mónaco y Olympique de Lyon. En esas seis temporadas ha conseguido ganar tres ligas francesas, una Copa de Francia, una Copa de la Liga y una Supercopa, además de disputar una final de Liga de Campeones. Por este motivo el de Toulon ha llegado con las miras muy altas: «Tengo como objetivo entrar en la Champions con el Sevilla y poder jugarla; tomo este fichaje como una progresión en mi carrera».

Para Monchi y el presidente se trata del quinto nº1 en la lista de su puesto, por lo que aunque ha costado lo suyo, hay que congratularse de que un internacional como Squillaci venga a apuntalar la maltrecha zaga sevillista.

En otro orden de cosas, la rueda de prensa sirvió para conocer que Luis Fabiano está prácticamente renovado por esta y dos campañas más. Además, como ya adelantó este blog tras la marcha de Poulsen, no está en la mente de la dirección deportiva reforzar el centro del campo, pues se confía en quienes actualmente cubren esta demarcación.

Si no se produce una salida inesperada, esta puede haber sido la última presentación del mercado veraniego, lo que deja a las claras la gran planificación con la que trabaja el Club.

Respuesta de Carlos Daniel al artículo: «Canal Sur: ¿la nuestra?

Aquí os dejamos un artículo escrito por Carlos Daniel como respuesta al post titulado «Canal Sur: ¿la nuestra?» y que ha dejado en un comentario. Lo consideramos lo suficientemente interesante para darle su espacio en la página principal del blog.

Es absolutamente vergonzoso el bajo nivel periodístico y profesional que muestra este medio supuestamente andaluz, pero que sirve mayoritariamente a los clubes de Madrid y Barcelona, y a algo a los clubes andaluces, el último el Sevilla FC. Esta actitud se podría malamente justificar con el ser béticos y populistas, muchos de los dirigentes de Canal Sur y responsables políticos con incidencia directa en esa casa. Pero no creo que solo sean consignas espontáneas de un sentimiento envidioso y acomplejado.

Estas repetitivas actitudes muestran un método sistemático de falta de respeto a una admirable entidad ciudadana centenaria que se ha ganado por méritos propios un lugar prioritario en Andalucía, con mas de 50.000 sevillanos y muchísimos mas de 85.000 seguidores en toda España y el extranjero. Negarle méritos a una entidad andaluza, que si ha sido reconocida en todo el mundo dos años consecutivos, como primera del mundo, u ocultar triunfos consecutivos y méritos que muestran una continuidad en su labor exitosa. Es cuanto menos, en estos tiempos donde son vitales los medios de comunicación, una sustracción de derechos, es un ataque hostil sin motivos y una provoción a muchos ciudadanos que se consideran, justamente, con el mismo derecho al menos que cualquier otra entidad igualmente deportiva que no haya alcanzado el mismo nivel, pero jamás un trato muy inferior. Este daño se hace a muchas personas, familias y ciudadanos de pleno derecho en un servicio público como es RTVA.

Pero a quien más daño se le hace es a todos los niños y jóvenes andaluces que se ven privados de sentir como propio unos éxitos ejemplares de una entidad admirable de su tierra y de sus gentes. Si sólo fuera por el sentir acomplejado de unos colores no se daría tan sistemáticamente hechos como este tan repugnante, y no se repetirian estos gestos en todos los informativos de noticias.
Supuestamente se subsanaría pronto con los profesionales responsables de evitar desigualdades claramente manifiesta. Por el contrario en estos casos deja un reflejo, un tufo maloliente de ordenes despóticas y atendidas por una máquina bien engrasada, donde hacer diferencias dentro y (lo que es peor) fuera de Andalucía, es la consigna. Órdenes dadas por los máximos responsables y que se elevan a cargos políticos de un color. A costa de los andaluces jóvenes deportistas o de quien sean.

Esto no deja de ser responsabilidad política. Donde aún se sigue alimentando que Madrid, Barcelona y otras ciudades y regiones del Norte y Centro de España son superiores a los andaluces. Y es con esa intención donde se persigue el tener acomplejados y postrados a los andaluces. Es idéntico al trato diferenciador en temas políticos, económicos, judiciales, sociales etc.

Se dice que las comparaciones son odiosas, y no hay que hacer agravio comparativo. ¿Y por qué?
Cuando se hace diferencias sistemáticas e injustas desde las mismas autoridades que deben evitarlas.
Las comparaciones son odiosas, cuando son realmente manifiestas e injustamente diferenciadas en el trato.
No son solos acciones aisladas de individuos, con cargos intermedios, afines a un color.
Si es cierto que se favorece a otras entidades, y propietarios injustamente, sin reconocimientos ni merecimiento alguno, exclusivamente por la afinidad de color, aún cuando pueden ser a veces actividades delictivas.
¿Dónde está el servicio público que pagamos todos?
¿Dónde se esconden los cargos políticos responsables de este servicio informativo?

Carlos Daniel