Sevilla FC 4 – Ponferradina 0. Trámite cubierto y ya estamos en octavos

Salía el Sevilla con dos puntas natos y un solo centrocampista, Romaric. Y digo un solo centrocampista porque Fazio jugaba tan atrasado que en la práctica era un quinto defensa.

Con esta disposición las líneas sevillistas estaban muy distanciadas y por tanto no había una buena transición de balón. Costaba mucho llegar arriba, ya que en apoyo de Romaric solo bajaba Kanouté que hacía las veces de segundo centrocampista. Mientras tanto Luis Fabiano se quedaba arriba de palomero.

Precisamente Romaric y Luis Fabiano fueron los protagonistas del primer gol. Minuto 28, centro perfecto de Romaric y no menos impecable remate de cabeza de Luisfa a gol. El tanto fue muy parecido al primer gol de la final de Eindhoven pero desde la banda contraria. 1-0 y la eliminatoria quedaba igualada.

A raíz del gol, el Sevilla se hizo dueño del juego y comenzó un asedio al portal de Alejandro. Numerosas ocasiones se fueron sucediendo; las más claras, un tiro de Squillaci al larguero tras recoger un semi-chut de Jesús Navas y un jugadón de Adriano en el minuto final del primer tiempo que se fue de su par y tras hacer el pase de la muerte atrás a Fabiano, este llegó muy forzado y su tiro se marchó ligeramente alto. Así llegó el final de la primera parte. Con decir que Javi Varas no tocó un solo balón es suficiente para indicar el potencial ofensivo de los leoneses.

Sólo llegaba a iniciarse el segundo tiempo, Romaric lanzó una falta escorada y el balón se fue cerrando de tal manera que a punto estuvo de colarse sin que nadie lo tocara. Pero el segundo gol no se haría esperar. En la jugada siguiente, minuto 50, Luis Fabiano se trabaja una galopada expectacular en solitario y cuando le sale Alejandro le lanza una vaselina prodigiosa que supera al portero y se cuela en las redes. Im-pre-sio-nan-te golazo de un verdadero crack que deberían poner en las escuelas a los mas pequeños. 2-0 y ya estábamos con ventaja en la eliminatoria.

El Sevilla seguía llevando el dominio del partido aunque a raíz de este gol sus ataques eran menos numerosos y se veían algunas timidas llegadas de la Deportiva.

En el 61 se marcha Romaric y le sustituye Renato. Sólo 5 minutos después de salir, Renato se interna en el área, da un pase a Luis Fabiano, “O fabuloso” que se revuelve y con la izquierda la manda otra vez dentro. 3-0 y hat-trick del brasilero, o melhor “goleador do mundo”.

Previamente, en el 60 hubo un gol fantasma de la Ponferradina. Rubén Vega lanza desde fuera del área con el interior del pié derecho, el balón se estrella en el larguero, bota dentro y sale  nuevamente hacia el campo. Ni árbitro ni auxiliar vieron afortunadamente que el balón había sobrepasado la linea y el gol no subió al marcador.

En el 70 Adriano sale en camilla aparentemente lesionado y le sustituye Tom “Sawyer” de Mul y en el 73, el héroe del partido Luis Fabiano se marcha a la ducha dejando su plaza a Maresca. Por fin vemos a Jimenez no apurar los cambios en los últimos minutos de partido. Buena señal. Parece que hubiera leido nuestra última crónica.

A partir del tercero, el Sevilla se dedicó a contemporizar y reservar energias para el domingo en Getafe. La Ponferradina no dió nunca impresión de poder dar la vuelta a la eliminatoria. Cuando el partido agonizaba, Maresca agarra un tiro desde fuera del área con su zurda y el balón se cuela pegado al poste izquierdo de Alejandro. 4-0 y tras esto llegó el fin del partido.

Se cubrió el trámite y ahora a esperar el emparejamiento que nos deparará el bombo en octavos.

Así jugaron;  Javi Varas (1), Mosquera(1), Squillaci(2), D. Prieto(1), Navarro(2), Fazio(1), Romaric(2), Navas(3), Adriano(2), Luis Fabiano(3) y Kanouté(2). Tras los cambios; Renato (1), De Mul (1) y Maresca (1).

Bombona de oxígeno a Manolo Jiménez desde la directiva

Ayer tuvo lugar la presentación de una cuanto menos curiosa iniciativa del departamento de Marketing del club. Consiste en la puesta en marcha de una nueva tienda en Nervión, que en este caso ofrecerá productos gastronómicos con el sello del Sevilla. Pasando por encima de las imágenes que nos dejó el acto (Romaric posando con un salchichón y De Mul con un queso), centrémonos en el claro mensaje que aprovechó para dar el presidente: “No nos planteamos no pasar ante la Ponferradina, sino conseguir la victoria por un resultado que nos permita estar en la siguiente ronda. Por un resultado no sería justo que se mermara el crédito del entrenador, que es mucho”.

Analizando, esto puede tener dos lecturas, o mejor dicho, dos funciones. Una, que viendo lo que le pasó al Madrid, se quiera dar a entender que caer no sería tan grave, o al menos no suficiente como para tomar una decisión drástica. Otra, evitar que la eliminación, de consumarse, haga dar por hecho esta noche que la cabeza de Jiménez está sobre la mesa (entiéndase la metáfora). Conclusión, que se evita de esta manera un debate, que sea acertado o no, lo único que hace es poner más nervioso a un entrenador que ya nos dicen que no iba a ser cesado de todas formas esta noche.

El mensaje es totalmente acertado porque tranquiliza pero no permite relajaciones. Desde luego, no parece que al presidente se le ocurriese sobre la marcha entre jamones, vinos y chacina variada…

Que no nos permitan recordar al Isla Cristina

Los modestos se han empeñado en rebelarse. El Real Unión de Irún dio buena cuenta el martes de un tal Real Madrid. El Poli Ejido no sólo hizo valer su renta para dejar en la cuneta a todo un aspirante al título llamado Villarreal, sino que lo hizo empatando e incluso fallando un penalti. Por otra parte, el todopoderoso Barcelona y el Atlético de Madrid se las vieron y desearon para  pasar ante Benidorm y Orihuela respectivamente. En el resto de partidos se cumplió mas o menos el guión

Hoy tiene el Sevilla un miura que lidiar, no tanto por la entidad del rival como por lo imprevisible que resultan este tipo de eliminatorias, máxime si el contrario trae ventaja del partido de ida. No quiero ni acordarme de aquel Isla Cristina que nos apeó de esta misma competición en el Sanchez Pizjuán una fatidica noche de septiembre del 97 con un tal Chaparro como entrenador y con el ex-sevillista Fernando Sales en sus filas.

Pasando ya a lo que nos ocupa, Manolo Jimenez ha decidido no convocar para este partido a Capel con el fin de no cargarle de minutos recién salido de la lesión. Particularmente considero un poquito arriesgado no tener al almeriense por lo menos en el banquillo. El domingo pasado revolucionó el partido en cuanto salió al campo y nunca se sabe si se necesitará su participación durante al menos quince o veinte minutos.

Tambien se está hablando de que jugaremos con dos puntas. Contra lo que pueda pensarse, yo sería partidario de jugar con un solo punta y reforzar el centro del campo para tener mas presencia. Ya se ha demostrado que no por alinear mas delanteros se hacen mas goles y si yo fuera el entrenador de la Ponferradina acumularía hasta cinco centrocampistas para contrarrestar  el juego de Maresca, Romaric y Renato.

Pero bueno, como se suele decir, cada español lleva dentro un entrenador y opinar es gratis. Dejemos a los profesionales que decidan la alineación mas idónea y limitémonos a dejarnos las gargantas animando a los nuestros. Y bien haríamos en seguir animando aunque las cosas se tuerzan. Ya habrá tiempo de evaluarles al final aunque esperemos que no sea necesario y que esta noche el partido se decante en favor del equipo mas laureado en la historia del futbol andaluz.

! Vamos mi Sevilla, vamos campeón !