Palop, Navas y Fernando Navarro repiten podio en “Así les vimos”

Pocas cosas han cambiado esta semana en la clasificación de “Así les vimos”, que tras cada partido vamos actualizando con las puntuaciones de cada futbolista. Palop y Jesús Navas siguen copando las dos primeras posiciones gracias al par de puntos conseguido tras el empate ante el Valencia. El pleno de 3 puntos obtenido por Fernando Navarro le permite acercarse algo más a la cabeza. Incluso podría acechar el segundo peldaño tras el partido ante el Barcelona, pues Navas está sancionado y no puntuará.

Recordaros que si lo teneis a bien, podeis mandar vuestras puntuaciones a nuestro mail: sevillistasderenault@yahoo.es para que sean tenidas en cuenta en las asignaciones.

En el término medio está la virtud

Un día después, el asuntillo de marras entre Luis Fabiano y Manolo Jiménez sigue coleando en la prensa y en los blogs. Unos, escudados en que se debe saber toda la verdad, defienden la teoría de la trifulca entre ambos. Otros, más pendientes de la continua conspiración antisevillista, declaran que no se trata sino de otra tropelía del organismo desestabilizador.

Desde este blog, y sin que sirva de precedente, opinamos en este caso que la virtud está en el término medio, y nos explicamos: Partimos de la base de que, si nos ceñimos a la forma de ser de los protagonistas, a nadie le extrañaría que hubiese ocurrido lo que se comentó en Canal Sur Radio sobre la “huída” de O´Fabuloso del entrenamiento de ayer.

Ante todo son personas, y en un momento dado puede saltar alguna chispa. No entiendo que apoyar la lógica postura del club de intentar tapar toda posible polémica, tenga que significar un ataque al que intenta arrojar luz sobre un asunto. La libertad de expresión en este país es un derecho, y dos posturas tan distintas como las que se han dado al tema, tienen su parte de verdad y su parte de mentira.

El club se escudó en molestias físicas que al final quedaron en nada, medio rectificando por la noche con la siguiente aclaración: “El jugador aclaró que no pasó absolutamente nada más allá de que el entrenador le pidió un par de veces más intensidad en el calentamiento y él se quejó de unas molestias en el adductor, por lo que Jiménez le conminó a no forzar y a hacer trabajo de rehabilitación fuera del grupo…”

Como no me imagino a ninguno de los dos hablando en estos términos tan cultos, entiendo que alguna chispa saltaría y que si Jiménez no lo echó, él se fue por las bravas en uno más de sus habituales impulsos.

Ahora bien, tampoco entiendo que la prensa sevillana aprovechara el tema para venderlo casi como una disputa a vida o muerte entre el goleador y el entrenador. Eso algunos, porque otros no tardaron en aclarar que la llama fue apagada pronto por Monchi.

Sea como fuere, más de dos y más de cuatro futbolistas compañeros de equipo han salido a tortazos de un entrenamiento, es algo normal y más cercano a la anécdota que a la noticia. Quizá un sector de la prensa se equivocó al ensalzarlo, pero también puede que el club consiguiera el efecto contrario al intentar tapar el asunto. Nosotros opinamos que el asunto, informativamente hablando, está zanjado. Jiménez a entrenar y Luisfa a seguir perforando redes.

Y yo con esta crisis…

Desde hace dias no se habla de otra cosa en este país. En los cuatro puntos cardinales se discute sobre la famosa prima de Ramón Calderón, máximo exponente de la mentecatez madridista actual, a sus niños mimados de la primera plantilla. Este señor parece estar por encima del bien y del mal, de la situación económica y sobre todo del sentido común.

120.000 euros por barba, se comenta. Y todo  por ganar cinco encuentros consecutivos. El primero ya se lo apuntaron en la tarde del domingo, frente al modesto decano del fútbol español. Y ayer cayó el segundo ante esa potencia futbolistica llamada BATE Borisov bielorruso.

¿Crisis? ¿What crisis? Que en tiempos tan complicados, todo un señor dirigente trate de subirles la moral a sus sufridos “trabajadores” a base de engordar sus ya de por sí repletisimas carteras, es cuanto menos aberrante e insultante. Pero más insultante aún es observar cómo los propios beneficiarios no dicen esta boca es mía.  Mientras miles de familias españolas las pasan canutas para llegar a fin de mes, estos señoritos privilegiados, dotados por la madre naturaleza con el noble don de saber darle patadas a un balón, hacen mutis por el foro (nunca mejor dicho), trincan la pasta y miran para otro lado.

Con la Bolsa en caída libre, las listas de desempleados creciendo como la espuma y los créditos bancarios «congelados», resulta grotesco  lo que acontece en la ilustre cabeza del señor Calderón. Con unos contratos blindados y sueldos estratosféricos, mis neuronas se resisten a encontrar una explicación a tamaño desatino.

 ¡Manda cojones que ni las primas millonarias pactadas antes del arranque de temporada motiven a estas “creaturitas”! Ayer, viéndoles celebrar el gol como si hubieran ganado la Copa de Europa mosquea un poquito tanto jolgorio por tan poca hombrada. Me alegro de no ser seguidor madridista. 

Yo sólo espero que a José María del Nido no se le ocurra nunca poner en marcha una bufonada de este calibre. O si lo hace, al menos que no trascienda. Emplear el dinero que tanto cuesta ahorrar al noventa y nueve por ciento de los socios en pagar los caprichitos de unos jugadores que no conocen el significado de la palabra crisis sería un insulto  tal, que no estoy seguro de que supiésemos perdonarlo alguna vez. Y es que yo soy sevillista, pero no primo.

De lesiones y lesionados

Escudé: 8; Kanouté: 6; Adriano: 4; Duscher: 8; Luis Fabiano: 5; Chevantón: 12; Renato: 7; Lautaro Acosta: 9; Capel; 8; Konko: 9; Mosquera: 9; Dragutinovic: 16 y  Crespo: 8. Dejo fuera de la lista a Koné y Javi Navarro porque aún no se han estrenado y sus respectivas lesiones son de las que no admiten interpretación.

Las cifras representan el número de partidos que se ha perdido cada jugador sobre un total de 18 partidos oficiales disputados  hasta ahora.

Si sumamos todo eso resulta que hemos tenido 109 bajas en el cómputo del total de partidos , lo que representa una media de 6 jugadores fuera de combate por encuentro (8 si incluimos a Koné y Javi). Una cantidad de bajas impresionante y un tiempo de recuperación muy alto teniendo en cuenta los sofisticados medios terapeúticos y los reputados especialistas en medicina del deporte que existen hoy.

Pero no pretendo utilizar estos números para justificar nuestro mal juego ni nuestra crisis provisional de resultados que parece afortunadamente olvidada ni para arremeter contra los servicios médicos del club. Eso ya ha dado para cientos de artículos en todos los blogs sevillistas.  Como digo, el enfoque que pretendemos darle a esos números es bien distinto.

El futbol de hoy tiene tal nivel de exigencia que un jugador que no esté al cien por cien es automaticamente descartado por el entrenador.

No vale con estar al noventa y nueve por ciento. Tiene que estar al cien. En estos casos y salvo honrosas excepciones el jugador suele ser el primero que se quita de enmedio a la más minima señal de dolor.

Bien es cierto que en el futbol actual la exigencia fisica es altisima, pero en mi opinión no es menos cierto que los jugadores de hoy son bastantes mas “blanditos” que los de antes.

Cuantas veces habré visto jugar a Pablo Blanco con una venda en la cabeza después de ser curado a pié de campo por una brecha abierta. O a Curro San José arrastrando una pierna un partido y otro hasta el punto de quedarle una cojera crónica para los restos. El propio Jimenez no podría haber disputado 14 temporadas consecutivas con el primer equipo sin  infiltrarse como hizo tantas veces.

Quizás el último  guerrero haya sido Javi Navarro, el gran capitán blanco especialista en levantar copas. Javi sigue luchando contra su rodilla y se niega a tirar la toalla aunque los vientos le sean adversos y las posibilidades de vencer a la lesión sean casi nulas.

Pero espíritus de lucha y sacrificio como el de Javi ya no abundan. Los futbolistas de hoy no son ni más ni menos que parte de la nueva sociedad. Una sociedad en la que los padres no queremos que nuestros hijos se esfuercen ni que pasen fatigas. Se lo damos todo hecho. Los ultraprotegemos.

Los futbolistas pertenecen a estas nuevas generaciones y tienen además el “problema” de ganar muchísimo dinero por un trabajo que les ocupa dos horas al dia. Son los nuevos ricos y como tal, poco propensos al sufrimiento.

Yo que tengo la edad aproximada que tendría hoy  Carlitos Alcántara me veo muchas veces reflejado en el personaje de la serie de televisión. No digo que antes fuéramos de hierro pero sí aseguro que estábamos acostumbrados a valernos por nosotros mismos y eso te endurecía a una edad mucho mas temprana. Y eleven eso al cuadrado y al cubo para generaciones anteriores a la mia.

Pero una cosa está clara, no podemos ir contra la cultura del bienestar, asi es que solo queda armarnos de paciencia y acostumbrarnos a esto.

Para terminar, una presentación power point que seguro que os va a gustar y hacer recordar muchas cosas a los más veteranos. Que disfruteis.