Reflexiones postpartido

Veinticuatro horas después del mal rato y con la cabeza fria me reafirmo en lo que escribimos en la crónica. Estoy por hacer una crónica tipo y pegarla aquí tras cada partido de liga, porque espero que al menos en copa sea diferente.

Ayer, mas de lo mismo que el día del Santander , primer tiempo tirado a la basura y en el segundo y con más de una hora de superioridad numérica fuímos incapaces de hacer un solo gol. Con un jugador más, nuestros futbolistas se limitaron a mover horizontalmente el balón en defensa y a triangular con el portero. Por más que intento buscarle sentido, siempre acabo preguntándome: ¿de qué sirve eso?

Resulta lastimoso ver la ineptitud de los nuestros para hacer circular el balón con velocidad y cordura. El centro del campo, una vez más, no existió. Sólo Romaric lo intentó el tiempo que jugó pero es tal la lentitud de su juego y la poca movilidad de sus compañeros que resultaba imposible sorprender al rival en una contra. El resto del partido, voleones al área buscando a Chevantón (digo yo que sería por su altura) en el primer tiempo y a Kanouté en el segundo.

Lo de jugar rasito y en paredes se nos ha olvidado. Siempre repito lo mismo, cuando se tiene superioridad se crean huecos que deben utilizarse inteligentemente. Nosotros nos dedicamos a colgar balones al área para facilitar la labor defensiva del rival.

Ya no es un problema de cansancio. Hoy hemos salido con cinco jugadores no habituales y supuestamente descansados; Crespo (vaya tela el chaval en el primer gol. Casi prefiero que juegue  Mosquera), Fazio, David Prieto, Dragutinovic y Chevantón. Con estos hombres sobre el campo, el equipo parecía una banda. El Sporting no nos metió tres goles gracias a Palop. Corríamos como pollos sin cabeza mientras los asturianos golpeaban una y otra vez. A ver, ¿que me diga alguien quién tiene que organizar al equipo para sacar provecho con un jugador mas? Con once enfrente jugamos exactamente igual que contra diez.

Sólo deseo que acabe la temporada en la posición que sea y que tome las riendas alguien mas capacitado para sacar todo el rendimiento que puede dar esta plantilla. Que innove algo más que para cambiar de bandas a los dos extremos y hacerlos jugar contra natura. Esta maniobra de despiste es de dudosa rentabilidad teniendo en cuenta que Capel y Navas sólo tienen una pierna buena.

Igual me equivoco y viene otro que lo hace peor pero prefiero arriesgarme. Lo de “mas vale lo malo conocido que lo bueno por conocer” no me sirve en este caso.