Sevilla FC 2; Athletic Club 1. ¡Qué buena esa, gasshego!

Qué inyección de cara al sábado. Nuestro Sevilla se ha llevado el primer asalto de las semifinales coperas en un partido tan vibrante como el de la vuelta de cuartos. El guión, de hecho, fue prácticamente el mismo con el estreno de Lautaro Acosta por la puerta grande. Aunque habrá que pasarlo muy mal en la vuelta, primero queda un mes para pensar en ello, y segundo, la templanza de un equipo acostumbrado a finales no puede ni debe ser la misma que la de otro que se juega 25 años en noventa minutos.

Eso sí, primero tocó sufrir. De nuevo y por quinto partido consecutivo, el Sevilla comenzó un partido por detrás en el marcador. Eso sí, antes del gol de Llorente el equipo salió con algo de convicción, pero la bien plantada escuadra bilbaína y el estado del césped se encargaron de aplatanar nuestro juego. De hecho, el partido se retrasó quince minutos dado el estado del verde, que no se repuso hasta la segunda mitad. Tuvo que ser el maldito balón parado, otra vez, el que nos hiciera bajar la cabeza en el 43′. Corner a la olla y allí Llorente pone la cabeza para aprovechar la mala salida de Palop, que antes se había lucido en un par de ocasiones. El Sevilla también pudo adelantarse y tuvo más el balón, pero sólo Romaric con un cabezazo al larguero ilustró esa intención.

La segunda parte tuvo dos condicionantes principales. En primer lugar, el agua se marchó en gran porcentaje y permitió al equipo hacer su juego. Por otro lado, Acosta entró y no tardó en cambiar el panorama. Aunque se le veía algo nervioso con la bola en los pies, abrió el campo y creó los tan necesitados huecos en un ataque hasta entonces demasiado enrevesado. A las bravas y con todo, Duscher empató en una jugada de garra que se resolvió en el cuarto rechace y con tres defensas bajo los palos.

La insistencia sevillista hacía pensar en una pronta remontada, pero Caparrós supo parar la avalancha con cambios y parones en el ritmo del partido. En el Sevilla ya no estaba Adriano, cambiado justo antes del empate por Capel. Quedaba media hora y el Athletic apenas llegaba, mientras Acosta seguía intentando surtir a sus compañeros de balones de gol. Estaba más cerca el 2-1 sin duda y más lo estuvo cuando Velasco Carballo pitó penalti sobre Kanouté en el 83′. El francés lo lanzó bien y ajustado, tanto que se estrelló en el palo derecho de Iraizoz. A partir de ahí fin de la jugada, pues no está permitido volver a jugar el balón sin que otro futbolista lo toque.

Jarro de agua fría que permitió a los leones lanzarse a la contra, incluso Iraola estuvo a punto de chafarlo todo con un cabezazo casi certero. Pero era la noche del tango y Acosta no podía faltar. Minuto 92, el Laucha recibe un balón dentro del área y lanza con todo y efectúa la remontada. Dos a uno y una pena que la moral no dure hasta la vuelta. Eso sí, sería importante aprovechar la inercia para un derbi que se presume calentito. ¡Que así sea!

Para terminar, valorar muy positivamente la evolución de Aquivaldo Mosquera. El colombiano está cada vez más confiado y es fácil verlo en el desmarque y rematando balones en el área. Necesario se hace que se consolide en un lateral derecho muy dubitativo en lo que va de temporada.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Mosquera (2), Escudé (2), Squillaci (2), Fernando Navarro (2), Romaric (2), Duscher (2), Adriano (1), Navas (3), Renato (1), Kanouté (2). También jugaron: Acosta (2) y Capel (1).

Armenteros podría pasarse al azul y oro

Aunque aquí en Europa ya es imposible incorporar jugadores hasta julio, en Argentina sigue abierto el plazo a la espera de comenzar el torneo clausura 2009. El actual campeón, Boca Juniors, anda buscando un jugador de banda tras la marcha de Dátolo al Nápoles, y en Buenos Aires andan pensando en Emiliano Armenteros como sustituto número uno.

El futbolista, como no podía ser de otra forma, ve con buenos ojos la llegada al histórico xeneize, pues en el Sevilla no ha contado como esperaba. Aunque llegó como cedido hace dos veranos, en agosto el club pagó 1.2 millones de euros por su propiedad a Independiente, e incluso fue convocado para algunos torneos veraniegos. Luego volvió al deshauciado filial, pero Jiménez le ha convocado asiduamente para cubrir bajas, aunque con una presencia casi testimonial en el equipo.

Carlos Bianchi sigue negociando, pues aunque en un principio se pensó en un traspaso, el Sevilla preferiría una cesión que amortizase al extremo (a no ser que llegue un ofertón). La oferta por la cesión no sería un problema para los boquenses, que andan más preocupados en fijar la ficha del futbolista.

Parece que de cuajar, la operación tendría que producirse en las próximas horas, ya que el entrenador de Boca ha dejado claro que no es una prioridad y su llegada no le asegurará un puesto en el once. Si el Sevilla pone alguna traba, los argentinos buscarán otra alternativa.