No confundir sevillismo con servilismo

Este blog no ganará jamás el concurso al mejor blog sevillista del mes. Sin embargo, os aseguramos que es tan sevillista como el que más y mucho más que otros muchos que se dicen sevillistas desde hace tres primaveras. Porque aquí solemos decir lo que nos gusta y lo que no nos gusta,le pese a quien le pese y le duela a quien le duela.

Nosotros somos sevillistas practicantes desde muchos años antes de los títulos. Y como ya hemos dicho en artículos anteriores nos dejamos nuestros buenos euros siguiendo al equipo por toda Europa. La primera vez fué en 2003 en aquel Sevilla de Caparrós que se enfrentó en cuartos de final de UEFA con el Panathinaikos griego. Esto no es para ronear de poderío económico, que no es el caso, sino para dar testimonio de cuales son nuestros colores y de que están fuera de toda duda.

Es muy posible que a muchos de nuestros lectores puntuales no les guste nuestra línea por considerarla demasiado “pesimista”. A nosotros nos gusta llamarla “realista”. Cuando nuestro propio presidente nos ilusiona con objetivos cada vez mas altos, nosotros nos subimos a ese carro y decimos ” vamos por ello”. Cuando las cosas se hacen con coherencia, aquí estamos para aplaudirlo. Pero cuando se hacen cosas que tienen difícil explicación, también estamos aquí para criticarlo. Y no por eso somos menos sevillistas que aquellos que todo lo justifican “por el bien del Sevilla FC”. Creemos en esa vieja máxima que dice “la critica engrandece y la adulación termina por corromper”.

A partir de lo dicho, cada cual es libre de leer o no leer nuestros posts. Aqui no pretendemos obtener audiencia. En todo caso, compartir opiniones y sentimientos con otros muchos sevillistas que pueden o no coincidir con los nuestros. Siempre que se hagan con respeto, aqui quedarán reflejados en los comentarios y mientras haya un solo seguidor de este blog, aquí seguiremos.

Y finalmente, Dios nos libre de decir o pensar que el que opina de manera diferente está equivocado y nosotros en lo cierto. Lo que sí afirmamos es que hay personas que confunden “sevillismo” con “servilismo”, de manera consciente o sin darse cuenta. Nosotros siempre intentaremos diferenciar ambas cosas.

Un abrazo sevillista a todos los que nos leeis, aunque no comulgueis con nuestra visión de las cosas.

Mucho cuidado con la segunda vuelta

Ahora que tenemos una semana sin fútbol por delante, es necesario dejar el frenetismo de las competiciones y centrarse en la situación liguera del equipo. En lo positivo, podremos ir recuperando futbolistas, tanto a los tocados como a los lesionados (incluído Konko). Jiménez podrá ir contando con más efectivos y de paso tener más días para ver que es lo que falla en este Sevilla.

Porque si hay algo que tenemos claro en esta segunda vuelta, es que algo falla en nuestro Sevilla. Esas estadísticas que tan alto llevaron a Jiménez (record de imbatibilidad, media de puntos en Liga…), son también para dar de vez en cuando un tirón de orejas. Aunque en nuestra clasificación de “Así les vimos” cuatro de los cinco mejores son defensas o porteros, la verdad es que son ya seis los partidos consecutivos en los que no dejamos nuestra portería a cero. Curiosamente, en todos ellos comenzamos por detrás en el marcador, lo que hace muy complicado sacar adelante los partidos.

Aunque los tres de Copa se acabaron ganando con sufrimiento, en Liga la cosa está mucho más negra y esto nos coloca en la penúltima posición de la segunda vuelta. Empatados sin puntos con el Numancia, sólo nos salva la goleada de los sorianos en el Camp Nou para no ser colistas. Además, somos el equipo que menos goles lleva en esos tres partidos, pues sólo sumamos el gol de Kanouté ya sin opciones en el derbi. Por si fuera poco, en las cuatro últimas jornadas hemos anotado los mismos goles (3), que en partido justamente anterior, el de Riazor. No hay que olvidar que esta tercera derrota seguida, iguala los registros de partidos perdidos durante los 19 partidos de la primera vuelta.

Al menos, la competición del K.O nos ha servido en este tiempo como bálsamo que calma una situación que hubiese sido insostenible sin partidos intersemanales. Ahora nos quedan siete días por delante para pensar en el Espanyol, equipo que cuenta sus tres últimos partidos por empates.

Para terminar, un apunte extraño. En los siete últimos partidos ligueros en el Sánchez Pizjuán, hemos ganado dos partidos (ambos por la mínima), hemos empatado dos y perdido tres. Los registros goleadores arrojan, en esas siete citas, cuatro a favor y ocho en contra. Que nadie caiga en el error de pensar en la exigencia del público, porque el público protesta cuando no le gusta lo que ve, y cuando no le gusta lo que ve es que el equipo ya va perdiendo o jugando mal sin ayuda del público. ¿Dónde está el fortín del Sánchez Pizjuán? ¿Qué opináis de todo esto?

Después de tantas valoraciones, nunca viene mal una ración de frías e incuestionables estadísticas. Porque estas estadísticas, como lo eran las del derbi, están para romperlas y a la voz de ya.