Valencia CF 2; Sevilla FC 0. Mal empezamos

Por lo visto en la pretemporada no se presumía hoy un cambio muy significativo en el juego sevillista pero siempre queda la esperanza de que con el inicio del fuego real, los tuyos pongan un poquito más de interés. Nada de eso; con decir que el primer tiro a puerta del Sevilla se ha producido en el minuto 83 y con 2-0 en contra, está dicho todo.

Salía el Sevilla con el mismo equipo de la temporada pasada. Palop (1), Konko (1), Squillacci(2), Escudé(1) y Navarro(1) en defensa; Duscher(0), Romaric(0) en medio con Navas(1) y Perotti(1) en bandas y Kanouté(0) y Luis Fabiano(0) arriba. En la segunda parte intervinieron Zokora(1) por Romaric, Negredo(sc) por Perotti y Koné(sc) por Luis Fabiano.

Resulta complicado hacer una crónica de lo que hemos presenciado hoy en Valencia. Yo he visto el partido por internet porque no me decido por ninguno de los dos nuevos canales de pago que han nacido este año; Canal + liga y Gol TV. Y creo que voy a seguir viéndolo por internet porque vaya tela, telita lo que nos ofrece nuestro equipo. Absolutamente plano, sin ritmo. Necesitamos tocar 52 veces el balón para llegar arriba. Los jugadores permanecen siempre estáticos esperando el pase del compañero y así es imposible sorprender al rival. Ni siquiera el pésimo estado del terreno de juego ni la expulsión de Kanouté son atenuantes de un juego tan primitivo como el exhibido esta tarde. Yo me he retrotraído al estilo de futbol que se practicaba hace 20 o 30 años, mucho menos físico y sobre todo mucho más lento que lo que se necesita hoy.

No pretendo hacer sangre porque se trata del primer partido oficial y habrá que dar tiempo al tiempo pero tengo que decir que este equipo no juega a nada. Y no juega a nada por dos razones desde mi punto de vista. Primero porque el estilo de juego que impone el entrenador no propicia un juego vistoso y creativo, y segundo porque no hay nadie, repito, nadie, que sea capaz de crear algo de juego. Da igual que se juegue con un delantero, dos o tres. No pueden llegar  balones arriba porque el manijero simplemente no existe. Pero una condición sin la otra, no sirve, ojo. El mediocentro organizador debe venir pero con la condición de que el técnico cambie radicalmente su concepción del juego.

Antes de la expulsión de Kanouté al filo del descanso, el Sevilla tocó mucho el balón pero repito y no me canso, sin profundidad ninguna. Se limitó a controlar al Valencia mediante pases cortos en defensa y mediocampo. Al igual que el año pasado, seguimos fiándolo todo a las segundas partes en la creencia de que uno de los de arriba capturará una pelota perdida y la enchufará. Lo malo es que te pase lo de hoy, que te echen a un jugador y a tomar por allí toda la estratégia. Si malo fue lo visto antes de la expulsión, peor resultó comprobar que no hubo reacción trás encajar el gol. Encefalograma plano. Ni siquiera la inclusión del esperado Negredo cambió el panorama lo más mínimo. Para colmo de cosas inexplicables, Miguel , el lateral valencianista que tenía una tarjeta, se vio libre de toda presión cuando sustituyeron a Perotti. En lugar de intentar forzar la segunda, le dejamos sin nadie a quién marcar. Me lo expliquen.

El Valencia no es que haya sido un equipo espectacular, ni mucho menos. Con lo poquito que ha hecho le ha sobrado y bastado para pasarnos por encima. Pero eso, lejos de confortarnos debe servir de preocupación porque es indicativo de lo poco que necesitan hacer los contrarios para ganarnos. El resultado podría haber sido aún peor si Palop no neutraliza otras dos ocasiones claras que tuvieron los chés a tiros de Pablo Hernandez y Silva.

La no inclusión de José Carlos en la convocatoria ya indicaba mucho sobre el planteamiento que íba a hacer hoy Manolo Jimenez. Por cierto, que el técnico sevillista ha dicho en la rueda de prensa que el partido íba para empate hasta la expulsión de Kanouté y que Marchena puso mucho de su parte para que el Malí viera la segunda amarilla. Yo , sinceramente, creo que las dos tarjetas fueron justas. Tan justas como injusto fué que no la viera Alexis en una jugada similar con Navas minutos más tarde. Tambien se le preguntó a Jimenez por la no presencia en el equipo inicial de Zokora y sobre lo que pretendía con Duscher y Romaric como titulares, a lo que el técnico respondío de no muy buena forma con un rotundo “¡ganar el partido!”. La tantas veces pregonada ambición de Jimenez deberá esperar a mejor ocasión.

En fin, pasemos página en la esperanza de que como ya ocurriera otras muchas veces la temporada pasada, el equipo enderece el rumbo trás este traspié. Seguramente mañana veremos las cosas de mejor color.

Posadata: en un post anterior hablaba yo de que a veces es mejor ceder a un jugador por mucho que haya costado aunque toque pagar parte de la ficha. Ponía precisamente el ejemplo de Ever Banega, que tuvo que salir cedido el año pasado al Atco. Madrid y este año ha vuelto para ser hoy el mejor del partido.

Cal y arena en el estreno canterano de la temporada

Bueno, pues ha sido empezar la temporada y ya tenemos la primera decepción aquí. Sin derbi en la máxima categoría, este año teníamos que conformarnos con un duelo de filiales que no se reeditaba desde hacía seis años. Pues bien, la cosa no ha ido nada bien en Los Bermejales, donde los de Diego Rodríguez han caído por dos tantos a cero frente a los verdiblancos, con goles de Gavilán y Rivera. En la primera parte, un partido más que igualado dejó paso a la ventaja numérica sevillista, debido a la roja directa que vio Moreno en el 25 por agredir a Cala. Sin embargo, pocos minutos después iba a llegar el primero de la mañana, obra de Gavilán a placer. Diego no se lo pensó y arriesgó con la entrada de Rodri, con el que la superioridad atacante era manifiesta. O al menos de eso se trataba, porque fue el Betis el que se puso poco después por delante con un tanto obra de Gavilán, que aprovechaba un rechace para anotar con Juan Martín batido. A partir de ahí, el empuje sevillista dio a entender que el empate no tardaría en llegar, sin embargo no se pudieron aprovechar las claras ocasiones de las que se disfrutó. Para cerrar la primera parte, Adri veía la segunda amarilla y dejaba el capítulo de expulsiones igualado.

En la segunda parte, un bien colocado Betis impidió en todo momento las internadas sevillistas, algo en lo que también contribuyeron enormemente las otras dos expulsiones del equipo sevillista. La primera, de Salva por doble amarilla tras un agarrón, que dejaba las cosas todavía más claras para que el derbi se quedase en Heliópolis. Para rematar, Rodri en un alarde de inmadurez se autoexpulsó al hacer una falta por detrás tras perder un balón ante un contrario. Al final, los minutos de la basura sólo sirvieron para el debut de Campaña, que tuvo que cubrir todo el centro del campo en solitario, y para que Rivera a diez del final sentenciara en una contra.

La próxima semana, con tres sensibles bajas en la convocatoria, el Sevilla Atlético recibirá en casa al Granada, presumiblemente en la tarde del sábado y con las cámaras de SFC Televisión como testigos.

Sevilla C 2-1 Coria CF

Por su parte, el Sevilla C de Ramón Tejada sí que respondió en la jornada inaugural y se deshizo del Coria en la ciudad deportiva. Los corianos de Juan Carlos Álvarez no supusieron un problema para la renovada plantilla del segundo filial, que dominó el partido de cabo a rabo. El primer gol lo hizo Mario en jugada personal y el segundo fue obra del recién fichado, Ñoño, procedente del Chiclana.

La plantilla del C ha sido renovada casi integramente con los jugadores procedentes del División de Honor juvenil. Tan solo quedan del año anterior los centrales Paco y Moisés García, el lateral Moisés Jimenez y el centrocampista Jaime. Luis Alberto jugó los últimos minutos y demostró que pese a sus dieciseis añitos tiene el duro. Y ya se sabe que solo el que tiene el duro puede cambiarlo. En 20 minutos generó más ocasiones que todos sus compañeros en el resto del partido. Me pareció verle un poquito enfadado, quizá por no haber disputado el derbi con el Sevilla Atco. También debutó en tercera el cadete Jairo, de solo dieciseis años y a punto estuvo de hacer gol este espigado delantero.

Como siempre me gusta decir, la cantera sevillista sigue imparable.