Camisetas europeas: el otro debate del sevillismo

Son pocos los debates que dividen a nuestros aficionados, muchos menos que los que puedan protagonizar otros clubes. Eso sí, el sevillista cuando debate, es que debate de verdad. Dejando a un lado el tema Jiménez, que ese no parece que tenga demasiada solución de momento, nos centramos en el que ha tenido lugar hoy con la presentación de las camisetas para la próxima Liga de Campeones. Y es que ha habido tensión hoy en el Monasterio de la Cartuja, donde se han visto por primera vez esas indumentarias y se ha formado un revuelo en forma de protesta de unos quince aficionados. Éstos, portando una pancarta con el lema “No a la división del sevillismo, no al marketing españolista”, han proferido algunos cánticos durante el acto con los que intentaban reivindicar el uso exclusivo de los colores tradicionales del club.

Lo curioso ha sido la manera que ha tenido de responder a esto nuestro presidente, que les ha tildado de “impresentables y energúmenos”, cuando en ningún momento ellos han utilizado el más mínimo insulto en su reivindicación. Además, Del Nido se ha escudado en una votación en la junta de accionistas de 2006 para justificar el uso de estas enseñas, avisando a los presentes de que se seguirán utilizando mientras consigamos plaza europea en años próximos.

Dadas las circunstancias en las que se han dado estas quejas y sin entrar en temas políticos, me parece un gran error la postura tomada por la directiva en este sentido. En lugar de escuchar al aficionado (no creo que nadie se queje para decir que la bandera se usa demasiado poco), el departamento de marketing provoca a una parte de la afición haciendo diseños cada vez más “españolistas” y que comprometen la belleza de las indumentarias. Empezamos con una parte del cuello de la camiseta, seguimos con el filo de la manga, franjas horizontales, franjas verticales, un babero rojigualdo y ahora toda la manga izquierda. Ya me diréis si no está metida la bandera con calzador, mucho más en la camiseta rojinegra. Por el contrario, los clubes que tanto y tanto han copiado se quedan en una pequeña bandera encima del dorsal. Nada más.

Sea como fuere, está pero que muy bien que el que crea que hay algo que no le gusta, lo haga saber con respeto como se ha hecho hoy. Una pena que nuestros responsables no siempre sepan estar a la altura.