El Sevilla Atlético gana en El Ejido y se convierte en el “matagigantes” de 2ªB

Hace sólo dos temporadas estos equipos se vieron las caras en la Liga Adelante pero a decir verdad, poco queda ya del Sevilla Atlético de Jiménez y del simpático Poli Ejido que se convirtió en un clásico de la Segunda División. Esta tarde, con un Municipal de Santo Domingo mucho más vacío que en épocas pasadas, el filial sevillista ha confirmado que a pesar del total relevo de la plantilla, viene dispuesto a dar guerra e intentar luchar por los puestos de ascenso. Entraríamos en un interesante debate si valoramos si sería del todo positiva una vuelta al fútbol profesional, ya que la experiencia nos dice que no es el mejor caldo de cultivo para que salgan hacia arriba los chicos de la casa.

En fin, que después de ganar la semana pasada a un gallito como el Granada, esta tarde nos hemos deshecho y a domicilio de otro de los que junto a Real Jaén y Melilla entre otros, tienen pinta de partir el bacalao en el grupo IV. No sumábamos tres puntos en territorio enemigo desde el día de Reyes de 2008, que se dice pronto. Por aquel entonces, superamos en Alicante a un Hércules que la semana pasada pudo con el “Real Madrid de Segunda” en ese mismo escenario. Centrándonos en el partido de hoy, mucha disputa y ocasiones marradas por ambos bandos que terminaron por decantarse en blanquirrojo gracias a un lanzamiento directo del soriano Rodri. De momento y tras tres jornadas, nos situamos sextos a un punto de la zona de ascenso, que ocupan igualados San Roque, Lucena, Murcia B, y Sangonera. Nosotros volveremos el fin de semana próximo en casa ante el Roquetas, choque inédito para los franjirrojos.

Por otro lado, el Sevilla C de Ramón Tejada sólo pudo cosechar un punto en casa frente al Cádiz B en un partido en el que los locales no pudieron desplegar su habitual juego de toque y velocidad. El tanto sevillista fue obra de Mario. Para terminar con el repaso canterano, comentar que el División de Honor juvenil perdió ayer frente al Poli Ejido (2-1), mientras el Liga Nacional superó sin problemas su visita al Sanluqueño (0-2).

Adriano se coloca líder en nuestra clasificación “Así les vimos”

Una vez disputados 2 partidos (2 de Liga) la clasificación marcha de la siguiente manera. Sólo uno de los integrantes del podio tras la primera jornada, el palaciego Jesús Navas, permanece en el mismo y lo hace en la misma posición, la tercera. Por delante tenemos al nuevo líder, el brasileño Adriano, cuyos tres puntos ante el Zaragoza pesan mucho en la media. Justo por debajo, el francés Konko está siendo una de las sensaciones del inicio de liga. Comentar además que empatados a todo con Navas están Escudé, Perotti y Luis Fabiano. Por su parte, Zokora (8º) es hasta ahora el mejor de los fichajes y Palop, vigente campeón de esta clasificación, es noveno. Resaltar por último que los jugadores que tienen un cero subrayado en el total de puntos no han debutado o su participación no ha sido suficiente para ser calificada.

Tras el partido del próximo miércoles frente al Unirea Urziceni volveremos a modificar la clasificación, que dada la tremanda igualdad deberá cambiar sustancialmente.

Sevilla FC 4; Real Zaragoza 1. ¿Y porqué no así siempre, míster?

Para que luego digan que la crítica no es buena. Estoy convencido de que el aluvión de reproches que recibieron técnico y jugadores tras el partido de Valencia ha servido para que uno y otros se pongan las pilas. Hoy hemos vuelto a ver tensión, motivación, ganas, convicción en las posibilidades propias olvidándose por una vez de las ajenas. Ese mirar para adelante pase lo que pase que tantos éxitos ha traido a este club. Basta de jugar encorsetados, con ese lastre psicológico que supone el “mantener la portería a cero o morir”. El propio Manolo Jimenez reconocía en rueda de prensa que estaba muy cabreado por el gol encajado, ya que él prefiere siempre ganar por dos a cero que por tres dos. Pues mira Manolo, a veces hay que soltarse un poquito la melena y exponer aunque encajes un gol de vez en cuando. El aficionado  paganini lo agradece no sabes cómo.

Debut liguero en casa y deberes bien hechos ante un Real Zaragoza que no es ni mucho menos el típico recién ascendido. Los de Marcelino tienen nombres, varios de ellos muy interesantes, pero les hace falta cambiar el chip de la categoría y saber que no sólo el trabajo es el que trae los frutos en Primera. Aquí lo que más importa es la pegada, y el Sevilla por fin dio muestras de la suya en un partido de diez en lo que se refiere al acierto. Si en Mestalla tuvimos una sola ocasión, esta noche hemos vuelto por momentos al juego que trajo los títulos, alegre arriba y con la lucha y la velocidad por bandas como mejores aliados. Las bandas vuelven a funcionar y muchísima culpa de ello tienen los dos laterales de hoy, Konko y Adriano, inconmensurables atrás y sin miedo a subir cuando la situación lo requería. El centro del campo sigue siendo la asignatura pendiente. Ayer parecía como si en el círculo central hubiera un gran socavón porque todos los balones lo sobrevolaban sin rozar el cesped.

Este Sevilla es otro en casa cuando el primer gol llega pronto, pues esto evita las prisas y los aturullamientos cuando se acerca el final con empate. Sin embargo, hoy el efecto fue el contrario y el tanto de listo de Abdoulay Konko no hizo sino provocar que el equipo se replegase durante veinte minutos en los que aparecieron de nuevo los malditos retrovisores y nos hicieron pensar en lo peor. Lo que hasta el primer gol eran subidas de los laterales sin miramientos dio paso a un dibujo estático y con el balón retrasado como mayor recurso. Cuando se juega a mantener el resultado, o te quedas igual o peor de como estás. A nosotros nos tocó la segunda opción con el gol de Arizmendi tras error garrafal en cadena de los centrales y el portero. Pero aunque Negredo no tuvo su día y no pudo demostrar nada en su debut casero, junto a él juega un punta que da la casualidad que es la estrella de la selección brasileña. Justo antes del descanso, sólo tuvo que recibir en el borde del área para batir por alto a Carrizo y volver a ponernos por delante. Hay que decir que en la primera parte tanto Negredo como Luis Fabiano tuvieron que bajar al centro del campo en varias ocasiones para recibir. Así es imposible que desarrollen su juego, que precisamente se caracteriza por definir dentro del área.

Sea como fuere nos marchamos al vestuario por delante, con un gol de esos que llaman psicológicos. Pero la psicología de poco sirve si no va orientada a ampliar el marcador y dejarse de racanerías. Por un momento pensé que nos tocaba sufrir en la segunda parte, pero Jiménez por una vez hizo caso omiso a sus convicciones y apostó a ganador. Con el permiso de su mister, este equipo sabe como matar los partidos y volvió a demostrarlo una vez más. Fazio, que estuvo muy mal en su faceta principal de central, sólo destacó con algunas incorporaciones al ataque. En una de ellas, justo después de un clamoroso error que hubiese significado el 1-2 de no ser por el fuera de juego de Arizmendi, arrancó con un robo de balón, autopase hacia la banda derecha y centro pasado al que llegó Perotti para fusilar y sentenciar.

El Sevilla ya era dueño de un partido que no se escaparía y todos querían participar en la fiesta. Konko, que ya tiene su cántico en la grada, volvió a demostrar que ni la afición ni la prensa se dedican a crucificar jugadores. Son ellos mismos los que se ganan los pitos y los aplausos con su trabajo. Konko no mereció ni un aplauso hasta esta noche, en los que los ha tenido a raudales. Sergio Sánchez debería preocuparse, porque con una competencia a este nivel lo tendrá complicado. No quedaba mucho pero Luisfa seguía con hambre. Y la sació casi al final con otra de sus típicas jugadas. Saque de corner de Capel, Lolo remata de cabeza al poste y trás dos rechaces el paulista la caza y la mete como siempre. Gol típico de los que saben situarse en el área.

Cuatro a uno inapelable y con sólo veinte minutos de desconcierto. Jiménez ha demostrado una vez más que jugando a lo que tiene que jugar no tendrá problemas para contentar a todos, no solo a los que le apoyan incondicionalmente. Luego la cosa será que el balón entre o no, pero curiosamente el Sevilla cuando gana en casa, suele hacerlo o bien por goleada (cuando todo se pone de cara desde un principio), o bien por la mínima (cuando el gol llega al final y de milagro). No hay más. Un Sevilla valiente no tiene rival al menos en casa. Sólo queda que el que mueve los hilos de esta plantilla se dé cuenta. Confiamos en ello, aunque explosiones de valentía como la de anoche ya hemos visto muchas y al final siempre se vuelve a las andadas. Por cierto, me resultó curioso ver como tras un primer y recurrente cambio de bandas entre Perotti y Navas, al minuto y medio volvió a dejar las cosas tal y como estaban. El argentino levantaba los brazos al banquillo pidiendo algo de lógica al asunto. Pero las penas con Luisfa, son menos. El miercoles, a corroborarlo en Champions.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (1); Konko (3); Fazio (1); Escudé (2); Adriano (3); Zokora (2); Renato (1); Navas (2); Perotti (2); Luis Fabiano (3) y Negredo (1). También jugaron Lolo (1); Acosta (1) y Capel (s.c)