A ver quien es el listo que nos baja de ahí

Sólo han pasado cuatro jornadas pero ya estan las cosas como tienen que estar. El Sevilla, después de una nueva victoria y aprovechando los tropiezos de Valencia y Athletic, sumado al obvio del Mallorca, asciende de la sexta a la tercera plaza, aquella que tanto trabajito costó sentenciar la pasada temporada y a la que nuestro equipo es aspirante número uno. El traspíe de Mestalla no ha hecho más que concienciar al equipo de que no era esa la imagen que había que dar, y a partir de ahí sólo nos ha dado victorias, cuatro en total. El balance no puede ser más positivo, con un gol en contra y diez a favor.

Jiménez está convenciendo, a base de resultados, a toda esa parte del sevillismo que se está viendo obligada a dejar a un lado la época del juego brillante, para dejar paso al resultado asegurado con pequeñas dosis de excelencia sobre el césped. Sin embargo aunque parezca difícil de entender, el que quiere hacerlo puede jugar bien o al menos intentarlo hasta lo que te permita el rival. Pero los resultados no son demostrables mas que en el marcador. Por lo tanto, una derrota en Bilbao, algo para nada descabellado, podría dar al traste con la racha, la confianza y todo lo que viene detrás.

Ese es el miedo que tenemos algunos sevillistas, la manera que tiene este equipo de gestionar una “crisis”, ya que como dijo nuestro presidente en una conferencia: “Cada vez que el Sevilla pierda un partido en la entidad deber haber una crisis institucional”. No se trata de mentar ruina por mentarla ni de ser agorero. Sino de ver hasta que punto ha evolucionado nuestro entrenador hasta convertirse en digno pastor de unas ovejas de Champions League. Jiménez llegó al banquillo del primer equipo diciendo que no iba a rotar a la plantilla porque sus convicciones como técnico se lo impedían. Casi dos años después se ha dado cuenta de que es necesario hacerlo, primero para dar descanso y segundo para mantener enchufada a toda la plantilla con la que se quiera contar. Ahora sólo falta ver hasta que punto sabría mantener todo esto que hace con las victorias, pero dándose un resultado negativo en Bilbao. Un paso en falso de nuestro míster volvería a traer las dudas, las críticas y los debates, así que, Manolo: Pase lo que pase, lo que está bien no se toca aunque por estadística falle alguna que otra vez.

De momento estamos ahí, terceros, por detrás de dos equipos a los que sólo les falta el reto de ponerse por delante en el marcador antes de que empiecen los partidos. Es como si vivieran en una primera ronda de Copa eternamente. Estadios llenos y equipos que buscan dar la campanada de su vida con un triunfo ante el Real Madrid o el Barcelona, pero que a los cinco minutos pierden por dos goles y su gozo, a un pozo. Por eso hay que sumar todo lo posible antes de que nos crucemos con uno de estos mastodontes que quiebren nuestros cimientos. El Real Madrid, por cierto, ya está cerca en un partido “Sólo para abonados”, como decía el Canal Plus antiguo. El que no lo sea, que vaya soltando los 110 € para ver a cuatro modelitos. A mi no me compensaría.

Por detrás, magnífico panorama con Villarreal y Atlético en puestos de descenso y con un Valencia sumido en una mini-crisis de juego, resultados y relación entrenador-jugador franquicia. Algo no pinta bien por el Turia.