Glasgow Rangers FC 1; Sevilla FC 4. De cabeza a octavos

Este Sevilla da miedo y sólo para lo bueno. Le da miedo creo yo que hasta a los sevillistas, que no saben ya como calificar el arranque de temporada que está protagonizando su equipo. Esta noche los nuestros debían cumplir en un molesto partido justo enmedio de la gran cita frente al Real Madrid. Lluvia, un público de los incómodos y un equipo aguerrido enfrente. Todos los condicionantes para irnos del partido antes de tiempo. Sin embargo, los de Jiménez demostraron una vez más que han adquirido una nueva virtud en su juego, la de la paciencia. Tal y como ocurrió en Pamplona, las circunstancias hicieron que se llegara al descanso con empate a cero, pero en la segunda parte tocó olvidarse de los condicionantes y ponerse el uniforme de cabeza de serie para dejar el pase a octavos muy bien encaminado.

El arranque fue algo más decepcionante de lo que se esperaba. El Rangers tenía que jugar sus bazas y tiró de testiculina para mantener a raya al Sevilla en los primeros minutos. Aunque Kanouté tuvo una clara que estrelló en el muñeco, la primera parte no fue muy espléndida en cuanto a ocasiones. Los locales, aunque no llegaron a rematar entre los tres palos antes del intermedio, fueron privados de una clarísima pena máxima cometida por Konko, que falló en el despeje y derribó a Naismith, aunque Erikkson afortunadamente no lo vio. Para cerrar la primera parte, error defensivo del Rangers que aprovecha Adriano y dispara con potencia. El rechace lo alcanza Navas pero su disparo se va arriba.

Se llegaba al descanso con un resultado justo sin contar al árbitro. El Sevilla se estaba viendo contrarrestado por la voluntad de su adversario. Pero como ya se ha comentado, éste equipo ha aprendido a no perder los estribos aunque la cosa se ponga fea. Toca, toca y toca hasta que llega la ocasión, y el primer tanto lo hizo cuando sólo se llevaban disputados cinco minutos de la reanudación. Falta, algo dudosa por cierto, sobre Luis Fabiano que saca Lolo para Navas escorado a la derecha. Centro del palaciego y Konko se disfraza de O´Fabuloso para marcar de cabeza en un bonito escorzo. Hasta aquí la entereza de unos escoceses que vieron como ese tanto les pinchaba el globo y el Sevilla aprovechó para sentenciar. Trece minutos después, internada de Luisfa por la derecha, que centra al segundo palo donde estaba solo Adriano. El de Coritiba, enamorado de Glasgow, cruza y la deja imposible para el guardameta.

Con la máquina engrasada olía a goleada en Ibrox, y este Sevilla tiene hambre de gol a perpetuidad. Y por mucho que se diga que le falta tono físico, lo de Kanouté es para estudiarlo. Faltaban veinte minutos pero nada de conformismos para el malí, que roba un balón al que no habría porqué llegar con cero a dos a favor, se marcha por velocidad hacia el corner, se para y la pone en la cabeza de Luis Fabiano, que de esta manera suma su segundo gol en Champions y no se queda atrás en cuanto a cifras con respecto a sus compañeros atacantes.

Toque, toque y más toque para bordar el fútbol con Europa como testigo, pero todavía quedaba más. De verdad que me cuesta pensar en una delantera más letal que la nuestra por muchas portadas que acaparen otros. Sólo tres minutos después del gol de Luisfa, el brasileño recibe, ve a Kanouté y la pone perfecta, para que el africano sentencie a un McGregor que se sentía batido en el inicio de la jugada. Para terminar la fiesta española en Glasgow, golazo de Nacho Novo para maquillar un resultado que casi iguala el de aquella Recopa de 1962, pero esta vez a favor de los buenos.

Este Sevilla huele a octavos y para eso también ayudan los rivales. Nuevo empate del Stuttgart, esta vez ante el “potente” Unirea, lo que nos deja con cuatro puntos de ventaja sobre el segundo y cinco sobre el tercero. Más partido no se le puede sacar a dos jornadas. Ahora a pensar en el Real Madrid, que desde luego no podrá dormir tranquilo viendo lo que se le viene encima. El Sevilla vuelve a confirmar que el idilio de Glasgow no se limita a la Copa de la UEFA y que es aplicable también a la Champions. Y Jiménez vuelve a demostrar que jugando a lo que este equipo sabe, no hay muchos rivales que le puedan hacer sombra ni muchos aficionados que puedan evitar rendirse a este sevilla 2009/2010.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Konko (2), Squillaci (2), Escudé (2), Fernando Navarro (2), Navas (2), Zokora (3), Lolo (2), Adriano (3), Luis Fabiano (3) y Kanouté (3). También jugaron: Capel (1), Negredo (s.c) y Romaric (s.c).

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A por otra “Glasgow´s night”

No es ni mucho menos comparable para un sevillista decir Sttugart o Urziceni que decir Glasgow. Para los que tuvimos la suerte de pisarla el 16 de mayo de 2007, Glasgow se ha convertido en La Meca sevillista, a la par de Eindhoven o a mi parecer incluso más, dadas las circunstancias en las que se produjo aquella gloriosa victoria. Esta noche, el destino nos permite volver a saborear un partido en Escocia, muy cerquita de aquel Hampden Park que nos coronó doblemente como príncipes de Europa. Exactamente a cuatro millas al otro lado del río Clyde, allí se emplaza el mítico Ibrox Park, ahora conocido como Ibrox Stadium. Mucho más “jóven”, reconstrucciones aparte que Hampden (1937), éste sí que cumple a rajatabla con el prototipo de estadio británico, pues de lejos nadie podría distinguir su fachada principal de la de una típica fábrica siderúrgica de la ciudad.

Ibrox es la catedral protestante del fútbol escocés, al igual que ocurre con el mítico Celtic Park en el caso de los católicos. De hecho, es el único caso que conozco en el que una ciudad se divide futbolísticamente por la religión además de por los colores. Me queda eso sí la espina, en aquella loca carrera que supuso para mi padre, mi tío y para mí, no haber visto ni de pasada Ibrox como sí tuve la ocasión de hacer con Celtic Park. Sólo fue de pasada, ya que llegamos una hora y media antes del partido en coche desde Newcastle.

Sin irme por las ramas otra vez, diré que lógicamente este partido llega con infinitamente menos presiones que la de aquel 16 de mayo. El Rangers, que empató en terreno del Stuttgart en la primera jornada, tampoco debería temer ya que afronta, tras recibir al Sevilla, un doble duelo contra los rumanos que le pueden afianzar en la clasificación. Aún así, Nacho Novo y los suyos están con ganas de hacer algo grande y perpetrar lo que sería para ellos un auténtico pelotazo. Su entrenador Walter Smith, que ya los hizo subcampeones de la UEFA en 2008, coincide con la mayoría de las informaciones de la web del equipo, en la que se habla de un “Test against the best”. (Examen contra el mejor). Sabemos que se refiere al mejor del grupo, pero da una moral que no veas. Eso sí, la única vez que jugamos en Ibrox anteriormente, en 1962, caímos de la Recopa al perder por un claro 4-0.

Hoy será distinto, esperemos. Un triunfo nos dejaría muy cerca de la clasificación con dos partidos en casa aún por delante. Y prontito para casa que viene el Madrid.