Que estorbe lo menos posible

Eso es lo que debe pensar Manolo Jiménez al pensar en el partido que mañana por la noche disputaremos en Bucarest ante el quinto clasificado de la Liga 1 rumana. En el grupo con probablemente menos nivel de la presente edición de la Champions League, el Unirea Urziceni es el menos malo de los “no cabezas de serie” actualmente, por lo que si no se le dan muy mal las cosas podría ser la perita en dulce de los octavos de final. No será fácil sin embargo para los de Petrescu, que aún ganando mañana tendrán que dar la cara en Stuttgart en la última jornada, ya que los escoceses del Rangers no han dado señales de vida y no se espera que lo hagan.

En una importantísima semana en la que el posible triunfo ante el colista de la Liga BBVA valdría cinco o seis puntos, (cinco si hay empate en el clásico o seis sobre el que pierda), parece más bien un estorbo este partido que sin embargo debe servir para hacer matemático el primer puesto del grupo. El empate en el Ghencea Stadium permitiría olvidarnos de la sexta jornada en casa ante los británicos, pero hay que tener en cuenta que el encuentro del sábado es mucho más importante. Deberá andarse con tiento nuestro entrenador para calibrar bien la balanza y no pasarse ni quedarse corto a la hora de valorar la importancia del choque. Para el grueso de la plantilla el viaje no tendrá ni el aliciente de hacer turismo, puesto que se trata de la tercera visita a la capital rumana en algo más de dos años. Aún así,  por lo visto, el avión del equipo iba a rebosar.

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