Sevilla FC 1; UD Almería 0. Un charco, tres puntos y poco más

Lo importante hoy era romper la inaceptable racha de resultados ligueros, tanto los de casa como los de 2010 en general, año en el que el equipo se acaba de estrenar en lo que a puntos se refiere. El equipo no desplegó un juego muy distinto al que le hizo caer ante Getafe o Racing, pero la falta de pegada almeriense permitió al Sevilla llevarse el triunfo sin hacer demasiados méritos. Aunque finalizó el partido sin pasar apuros, justo antes del descanso un arreón visitante pudo hacer que los puntos acabaran más repartidos.

Si decíamos en la previa que sería importante no empezar encajando como había ocurrido en las últimas citas en casa, parece que el hecho de advertir la estadística sirvió de maleficio para romperla. La incesante lluvia caída durante toda la jornada del sábado dejó un césped practicable en la mayor parte de las zonas, aunque el lateral Acasiete quiso dar un pase raso justo por donde no corría el balón. Su teórico receptor era el guardameta Alves, pero el cuero se frenó a medio camino y eso lo aprovechó Renato para asistir a un Negredo libre de marca y en boca de gol. Inicio prometedor de un partido que sin embargo no sacó del ya recurrente sopor a la parroquia nervionense. La seguridad del uno a cero permitió a Jiménez dejar de arriesgar un poco menos si cabe, optando por tener el control de la pelota e intentando visitar de vez en cuando a Alves.

Sin embargo, la nula aportación de la pareja Duscher-Romaric volvió a dejar de manifiesto el hueco entre la zaga y Renato tanto a la hora de defender como a la de atacar. Esto permitió al Almería llegar con peligro en varias ocasiones que no llegaron a buen puerto. Si Canales decidió el partido hace dos semanas, el Canales del Almería no tuvo la misma suerte. Un Crusat que viene ya de vuelta sólo consiguió inquietar alguna que otra vez a Dragutinovic, pero entre la falta de acierto de los de Lillo y la contundencia de los centrales, no parecía fácil que llegase el empate.

Y menos aún en la segunda mitad, en la que el Almería no volvió nunca a ser el que llegó al descanso y permitió al Sevilla contemporizar hasta llevarse los tres puntos. Tampoco mereció el local ampliar la renta aunque sí que dispusiera de alguna que otra ocasión clara, como un mano a mano de Negredo que ganó Alves o un disparo franco pero muy desviado del sustituto Capel. El de Albox sustituyó a un Perotti que no está al cien por cien recuperado. El que volvió a demostrar que quiere estar en un safari sudafricano es Navas, que volvió a desbordar como en Coruña pero bastante más tapado que entonces.

Nada cambió hasta que un excesivamente inglés Mateu Lahoz pitó el final de un encuentro en el que no tuvo demasiado trabajo, a excepción de una caída de Corona en el área que acabó con amarilla para el ex-zaragocista. La verdad es que, dadas las circunstancias, lo mejor es quedarse con los tres vitales puntos y pensar en noquear la eliminatoria copera el próximo jueves. A partir de ahí habrá tiempo para preparar la trascendental visita del Valencia, que podría volver a meternos de lleno en la lucha por ser terceros o hacer que empecemos a conformarnos con la fase previa.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Stankevicius (2), Escudé (3), Drago (3), Adriano (1), Duscher (1), Romaric (1), Navas (2), Perotti (2), Renato (2) y Negredo (2). También jugaron Capel (1), Fernando Navarro (s.c) y Luis Fabiano (s.c).

Anuncios

Hacer que Nervión se vuelva a convertir en nuestro feudo

Que el Sevilla es hoy en día un equipo que sabe jugar mejor fuera que en casa no hay quien lo dude. Ahora bien, a determinados rivales (léase Atlético de Madrid y Barcelona como últimos ejemplos) es difícil ganarles en su feudo se juegue como se juegue. Por ello sería aconsejable dejar de jugar a la ruleta rusa y apretarse los machos para que nuestro estadio deje de ser un mercado donde cualquier equipillo puede irse tranquilamente con los tres puntos en el autobús. Mientras que fuera de casa Jiménez tiene un plan que pocas veces falla, en casa no es capaz de plantear ninguno que funcione. Cualquier entrenador de cualquier equipo de mitad de tabla conoce que el Sevilla saldrá los 15 primeros minutos a por el partido, que a partir de ahí bajará el ritmo y que jamás utilizará el centro del campo sino que su único recurso es la entrada por banda y el centro desde línea de fondo.

Conocido todo eso, cualquier entrenador tapona bien las bandas, usa al mejor distribuidor que tenga en la medular y un par de contras le servirán para llevarse el partido. En esas llevamos desde el mes de octubre, pues las estadísticas del Sevilla como local son para hacérselas mirar al técnico.

De los últimos diez partidos del Sevilla en casa en las tres competiciones oficiales, en siete de ellos el rival de turno fue el encargado de romper el cero a cero inicial. De estos diez, únicamente el Espanyol y el Glasgow Rangers se fueron de Nervión sin hacer gol. En estos encuentros el equipo ha encajado un total de 12 goles y ha anotado 15, si bien es cierto que se incluyen los cinco endosados al Ciudad de Lorquí. El balance quinielístico es de 3 triunfos (ante Ciudad de Lorquí, Villarreal y Glasgow Rangers), 4 empates (ante Espanyol, Stuttgart, Málaga y Valladolid) y 3 derrotas que coinciden con los tres últimos duelos en el Pizjuán (Getafe, Racing y Barcelona).

Dicen los entendidos que los equipos regulares son aquellos que no sólo cumplen en casa sino que también dan la cara a domicilio. Está claro que para nuestro caso habría que darle la vuelta al dicho. De hecho, si tenemos en cuenta los diez últimos partidos lejos de casa nos sale un balance de 7 triunfos (Stuttgart, Ciudad de Lorquí, Xerez, Tenerife, Sporting, Barcelona en Copa y Deportivo en Copa) y 3 derrotas (Unirea, Atlético y Barcelona en Copa). Sin duda son datos reveladores que destapan al mejor Sevilla visitante de la última época, pero que también arrojan datos en casa tan negativos como ya no se recordaban. Almería es la primera parada para comenzar a darles la vuelta.