Sevilla FC 0; RC Deportivo LC 1. Lo que se esperaba, como se esperaba

Poco se podía esperar de un partido en el que virtualmente no había nada en juego y nada fue lo que le ofreció el Sevilla a los 15.000 valientes que aparecieron por Nervión esta noche. Con Jiménez hablando de que el partido sería el entrenamiento fuerte de la semana y con Lotina calificando la remontada de “tontería”, nada invitaba a pensar que podría verse espectáculo. Por desgracia, no había razones para equivocarse.

Aunque esta derrota pueda calificarse de anecdótica por la poca intensidad, el Sevilla volvió a dar una malísima imagen en casa y la afición se lo hizo saber con una sonora pitada al final del encuentro. Apenas si hubo ocasiones de las que disfrutar y el único gol del choque llegó al borde del descanso en un error defensivo aprovechado por Bodipo. La indolencia sevillista pasó la línea de lo que permitía la eliminatoria, pero aún así a los suplentes coruñeses no les dio ni para amenazar con una posible machada.

Quizás algo avergonzados por su puesta en escena, los locales salieron algo más espoleados tras el descanso, pero si Romaric es el que tiene que liderar el arreón, ya sabemos como acabó la cosa. Por desgracia este tipo de cosas son las que ya no sorprenden por Eduardo Dato, aunque mal haríamos en gastar fuerzas tieniendo lo que tenemos por delante el domingo. Digan lo que digan, una derrota ante el Valencia sería casi como renunciar a la tercera plaza cuando aún queda media liga por disputarse. “Afortunadamente” este equipo sólo sabe motivarse ante los grandes y cuando menos se espera de él, por lo que en teoría no nos deberían ir tan mal las cosas en la próxima cita. Agarrémonos a ese clavo ardiendo.

En lo que se refiere a la competición copera, el alarde de efectividad mostrado en Riazor nos sirve para esperar mañana rival semifinalista. Todo hace indicar que será el Getafe, ese al que vencimos en el Bernabéu antes de levantar nuestra última Copa del Rey. Aunque finalmente el agraciado sea el Mallorca, la ida será en casa y la vuelta en Getafe o Baleares.

Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (2), Adriano (1), Marc Valiente (1), Dragutinovic (1), Fernando Navarro (1), Lolo (1), Duscher, (1) Capel (2), Perotti (1), Romaric (2) y Luis Fabiano (1). También jugaron Escudé (2), Navas (2) y Kanouté (s.c).

Sevilla FC 1; UD Almería 0. Un charco, tres puntos y poco más

Lo importante hoy era romper la inaceptable racha de resultados ligueros, tanto los de casa como los de 2010 en general, año en el que el equipo se acaba de estrenar en lo que a puntos se refiere. El equipo no desplegó un juego muy distinto al que le hizo caer ante Getafe o Racing, pero la falta de pegada almeriense permitió al Sevilla llevarse el triunfo sin hacer demasiados méritos. Aunque finalizó el partido sin pasar apuros, justo antes del descanso un arreón visitante pudo hacer que los puntos acabaran más repartidos.

Si decíamos en la previa que sería importante no empezar encajando como había ocurrido en las últimas citas en casa, parece que el hecho de advertir la estadística sirvió de maleficio para romperla. La incesante lluvia caída durante toda la jornada del sábado dejó un césped practicable en la mayor parte de las zonas, aunque el lateral Acasiete quiso dar un pase raso justo por donde no corría el balón. Su teórico receptor era el guardameta Alves, pero el cuero se frenó a medio camino y eso lo aprovechó Renato para asistir a un Negredo libre de marca y en boca de gol. Inicio prometedor de un partido que sin embargo no sacó del ya recurrente sopor a la parroquia nervionense. La seguridad del uno a cero permitió a Jiménez dejar de arriesgar un poco menos si cabe, optando por tener el control de la pelota e intentando visitar de vez en cuando a Alves.

Sin embargo, la nula aportación de la pareja Duscher-Romaric volvió a dejar de manifiesto el hueco entre la zaga y Renato tanto a la hora de defender como a la de atacar. Esto permitió al Almería llegar con peligro en varias ocasiones que no llegaron a buen puerto. Si Canales decidió el partido hace dos semanas, el Canales del Almería no tuvo la misma suerte. Un Crusat que viene ya de vuelta sólo consiguió inquietar alguna que otra vez a Dragutinovic, pero entre la falta de acierto de los de Lillo y la contundencia de los centrales, no parecía fácil que llegase el empate.

Y menos aún en la segunda mitad, en la que el Almería no volvió nunca a ser el que llegó al descanso y permitió al Sevilla contemporizar hasta llevarse los tres puntos. Tampoco mereció el local ampliar la renta aunque sí que dispusiera de alguna que otra ocasión clara, como un mano a mano de Negredo que ganó Alves o un disparo franco pero muy desviado del sustituto Capel. El de Albox sustituyó a un Perotti que no está al cien por cien recuperado. El que volvió a demostrar que quiere estar en un safari sudafricano es Navas, que volvió a desbordar como en Coruña pero bastante más tapado que entonces.

Nada cambió hasta que un excesivamente inglés Mateu Lahoz pitó el final de un encuentro en el que no tuvo demasiado trabajo, a excepción de una caída de Corona en el área que acabó con amarilla para el ex-zaragocista. La verdad es que, dadas las circunstancias, lo mejor es quedarse con los tres vitales puntos y pensar en noquear la eliminatoria copera el próximo jueves. A partir de ahí habrá tiempo para preparar la trascendental visita del Valencia, que podría volver a meternos de lleno en la lucha por ser terceros o hacer que empecemos a conformarnos con la fase previa.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Stankevicius (2), Escudé (3), Drago (3), Adriano (1), Duscher (1), Romaric (1), Navas (2), Perotti (2), Renato (2) y Negredo (2). También jugaron Capel (1), Fernando Navarro (s.c) y Luis Fabiano (s.c).

RC Deportivo LC 0; Sevilla FC 3. La pegada ha vuelto!!

Tremendo favor el que nos ha hecho hoy Lotina colocando sobre el campo a un equipo más diezmado de lo que debiera. Queriendo emular a Jimenez en el Camp Nou, dejó en el banquillo a los pocos buenos disponibles; Aranzubía,Valerón, Adrián, Manuel Pablo, Pablo Alvarez,… y colocó a muchos noveles entre los que destacaba únicamente Luis Filipe. Por cierto que al buen lateral portugués le amargó la noche nuestro Jesusito Navas que junto con Negredo fueron los mejores del partido. Para facilitar aún más las cosas, “el triste” diseñó hoy una estrategia consistente en atrincherarse atrás con cinco defensas y ceder el balón al Sevilla. Yo que tengo a Lotina por un buen entrenador tengo que reconocer que ayer ” la cagó” con la alineación y el sistema.

Aunque los primeros veinte minutos aburrían a las ovejas y no pude evitar varias cabezaditas, finalmente ocurrió lo que tenía que ocurrir,porque en fútbol y aunque sea solo de vez en cuando , las matemáticas se cumplen. Los nuestros aprovecharon el regalito y aunque como de costumbre empezamos jugando a nada hasta el punto de ceder más de una docena de veces el balón a Palop por pura impotencia, Jesús Navas se sacó de la chistera un pase en vaselina sobre Negredo que el madrileño, esta vez sí, mandó a la red adelantándose al portero Manu. A partir de aquí, al Depor no le quedó más remedio que irse arriba pero con poca pólvora. El único cartucho era el veterano Bodipo que como todo el mundo sabe pone mucha pelea pero nada de calidad. A pesar de ello, a punto estuvo el sevillano de aguarnos la noche porque en el único despiste de nuestra defensa, se coló entre los centrales y cayó dentro del área trás un leve contacto con Stankevicius. Para mí, jugada dudosilla que el bueno de Iturralde solucionó con falta en ataque del delantero. Desde que nos atracó a mano armada en Mallorca en 2007, se ve que no consigue dormir tranquilo y se ha vuelto más sevillista que Sánchez Pizjuán.

El Sevilla aprovechaba las contras para hacer daño y en una jugada de las que sólo sabe fabricarse Perotti, dejó a su marcador roto en varios pedazos y puso un centro que Renato cabeceó a la red con su habitual maestría. 0-2 y el partido que se encarrilaba. La escasa moral de los gallegos terminó de evaporarse trás un jugadón de raza de Álvaro Negredo que se fue por banda derecha, se coló hasta la cocina y entre tres defensas encontró el huquecito para dar el pase de la muerte a Navas que sólo tuvo que empujarla. Enorme esta noche Negredo. Ha marcado un gol y ha fabricado otro.

En los últimos minutos salió al campo Luis fabiano “el deseado”. Por televisión dio la impresión de que no estaba muy por la labor porque hacía gestos a Jimenez con los brazos extendidos como diciendo, ¿qué falta hace que salga yo ahora con un 0-3 ? Repito que esta es la impresión que daba por la tele aunque puede que no fuera eso. De cualquier modo, no salió precisamente enardecido al campo hasta el punto de fallar una ocasión clamorosa de las de sólo empujarla y que cuando el brasileño está enchufado no suele perdonar.  Hasta el final , mucha posesión sevillista dejando correr los minutos sabiendo que tenemos, salvo catátrofe, los dos pies en semifinales. El enemigo probable será el Getafe que ha batido hoy a domicilio al Mallorca por 1-2.

La pegada ha vuelto y esperemos que sea para quedarse. Cuando miro la clasificación y veo que este equipito del Depor está con un punto más que nosotros, se me revuelven las tripas y no puedo evitar acordarme de la cantidad de puntos dilapidados en nuestro campo. Tiempo hay para encarrilar de nuevo la liga, ya que la copa parece despejada hasta la siguiente eliminatoria.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Stankevicius (2), Escudé (2), Drago (2), Fernando Navarro (2), Duscher (2), Romaric (1), Navas (3), Capel (2), Renato (2) y Negredo (3). También jugaron Perotti (3), Luis Fabiano (1) y Lolo (s.c).

Sevilla FC 0; FC Barcelona 1. Para no quitarse el sombrero.

Al final va a ser verdad que el sombrero del presidente es un talismán para el equipo, porque últimamente sin él los sevillistas no sabemos lo que es llevarse una alegría. Desde que el Manchester United eliminara al Barça en la Champions de hace dos temporadas, nadie había probado las mieles de eliminar a los azulgranas de una competición. El Sevilla, a pesar de las dificultades por las que pasa actualmente en cuanto a juego y resultados, se dio el gustazo de lograrlo y de paso meterse entre los ocho mejores de una Copa más “barata” de lo esperado.

Tras el experimento de la ida, Pep Guardiola pasó de probaturas y salió con la pata negra desde el inicio. Messi, Ibra, Henry, Xavi, Iniesta, Alves… Todos menos Valdés estaban destinados a mantener la mega-racha barcelonista, pero por suerte no fueron suficientes para bajar a la tierra al Sevilla. Jiménez sabía que noventa eran muchos minutos para colgarse del larguero, por lo que aprovechó la velocidad de Navas y Adriano por bandas para mantener el balón alejado de Palop. Aunque de cara a gol no hubo demasiadas opciones, el plan funcionó y vimos a un Barcelona temeroso de quedarse en cueros en alguna contra. Incluso pudo adelantarse el Sevilla en una salida arriesgada de Pinto, pero Clos Gómez pitó falta de Negredo sobre el portero antes de que el palaciego marcase a puerta vacía. Por su parte, el ataque visitante carecía de ese último pase o control perfecto para poner de gol a Ibra o Messi, esos que ante los tres palos lo raro es que perdonen.

Pero después de esquivar el sufrimiento en los primeros minutos, el aficionado sevillista sabía que la cola del practicante se terminaba y que antes o después tocaría hacer frente a la afilada aguja. El entrenador sevillista lo sabía e intentó recular para alejarse, pero la marabunta azulgrana le obligó a verse cara a cara con el enfermero. Los primeros minutos de la reanudación fueron de esos que hacen adelgazar, con balones de aquí para allá paseándose por las bandas y visitando a Palop con frecuencia. El valenciano volvió a recordar al de las noches de gloria y su actuación tiene mucho peso en el éxito final. Entre tanto, nuevo gol anulado a Navas, este sin discusión posible al recibir en posición totalmente correcta y batir cruzado, aunque no valiese, a Pinto. Pero no había manera de sacudirse el empuje catalán, tanto fue así que  el cero a uno terminó por llegar. Mal despeje de Romaric que rebota en Xavi de forma algo sospechosa pero que deja el balón muerto para el mediocentro en la media luna del área. Aquí sí que no se lo pensó y  la coló por el poste izquierdo de Palop.

La zona testicular de los allí presentes y de los televidentes aún subía más, pero por suerte el gol hizo tomarse con más calma lo que quedaba a Guardiola, a la vez que los blancos salían más allá de la cueva para demostrar que seguían ahí. Quedaba un cuarto de hora más el descuento y a algunos les parecía imposible, pero ocasiones clamorosas de Messi y Henry mediante, el marcador no vivió ninguna modificación más y conseguimos el, a priori, casi imposible pase a cuartos. Al final salieron Pedrito y Bojan y se retiró un aplaudido Alves, pero por una vez no hubo lugar para la tan repetida épica blaugrana. El batacazo de Guardiola en la alineación de la ida fue una losa demasiado pesada ante un equipo que no pasa por su mejor momento, pero que sigue siendo uno de los pesos pesados de nuestro fútbol.

El próximo sábado tendremos que volver a hacer frente al gigante, otra vez en su casa, aunque en esta ocasión no nos valdrá la derrota por la mínima. En cuanto al tema copero, la cosa se pone muy bien con una nueva final anticipada en cuartos. Sin el Valencia ni el Barcelona ni el Villarreal, y con el Atlético prácticamente fuera, el cuadro se pone muy blanquirrojo a expensas de lo que ocurra ante los gallegos. La próxima semana se abrirá la eliminatoria en Riazor y volveremos a decidir en casa. Ójala este épico triunfo nos sirva para remontar el vuelo en Liga, porque una cuarta derrota consecutiva sería demasiado complicado. De momento, a disfrutar por ser el equipo preferido en la capital de España por bajar al Barcelona de su nube.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (3), Konko (2), Escudé (2), Drago (2), Navarro (2), Duscher (1), Romaric (1), Renato (1), Navas (3), Adriano (2) y Negredo (1). También jugaron Lolo (1), Capel (2) y Cala (s.c).

Sevilla FC 1; Racing 2. Más de lo mismo y van cinco

Ya son demasiados; Español, Málaga, Valladolid, Getafe y hoy el Rácing, todos se llevan puntos del Pizjuán y los dos últimos de tres en tres. Nos hemos especializado en proyectar al estrellato a jugadores de medio pelo como Duda, Manucho, Diego Costa , Soldado o como hoy a Sérgio Canales, un crio de 18 años que ha puesto en evidencia por dos veces a toda la defensa sevillista. Por mucho que apunte este chaval no puede hacernos dos goles con la facilidad que hemos visto.

Los aficionados sevillistas no sabemos lo que es ganar en los últimos cinco partidos de liga disputados en casa. Y el patrón es siempre el mismo. Diez minutitos con el equipo arriba, el rival que se defiende bien y los nuestros que van perdiendo intensidad a medida que avanzan los minutos. El rival que se va creciendo y que en la primera contra que tienen, nos la enchufan. Segunda contra y segundo chicharro. Y así una y otra vez a remar contra corriente durante el resto del partido. En el mejor de los casos conseguimos empatar pero en otros, ni eso. Hasta que el equipo entró  en barrena, a los que no gustamos del juego que practica nos tapaban la boca los resultados. El problema es que ya no nos queda ni el resultado. Mal, muy mal y muy corto de ideas anda el equipo y especialmente el entrenador. No se puede decir lo que ha dicho Jimenez en rueda de prensa tras el partido; “estoy deseando que pase el mes de Enero”. En primer lugar porque significa una falta de respeto y un menosprecio a los jugadores disponibles, y en segundo por que los que tiene a su disposición dan para bastante más de lo que están ofreciendo.

No es normal que cualquier equipo que nos visite se sitúe mucho mejor que nosotros sobre el campo. Ni que tome el mando del partido y juegue y triangule como si fuera el mejor Barça. No es mérito del rival, es demérito nuestro, porque el Sevilla solo juega al patadón y tente tieso. Hoy Negredo debe haber saltado en busca de quince o veinte balones aéreos y el resultado siempre era el mismo; prolongación hacia atrás y despeje fácil de la defensa. Yo me pregunto; si Negredo es el hombre más avanzado, ¿a quién se supone que pretende enviar el balón cuando cabecea hacia atrás?. ¿Es que el entrenador no ve esto?. Me parece tan elemental que huelgan más explicaciones. Por otro lado nuestras transiciones son tan lentas y previsibles que el rival las neutraliza sin el más minimo esfuerzo. Hoy, dos monstruos del futbol mundial como Lacen y Colsa han dado un baño a Renato, Lolo y Romaric. Qué manera de hacer futbol, sobre todo el primero.

Esta noche se ha demostrado de nuevo que cuando el equipo juega en casa y por tanto se supone que debe llevar la iniciativa, no sabe. Se encuentra mucho más a gusto jugando agazapado y soltando un zarpazo cuando el rival se va arriba. El problema es que, señor entrenador, hay que saber adaptar el juego a lo que requiere cada partido. Como se hizo y muy bien frente al Barça hace unos dias y así lo elogiamos en este blog. Pero hoy, vuelta a las andadas y otra de arena.

La grada anda nerviosa y junto a mí ha habido una fuerte discusión entre aficionados que discrepaban sobre si había que criticar el juego o aplaudir y animar. Personalmente soy de los que muestran su descontento mediante el silencio y ni siquiera tras el pitido final he criticado publicamente a los mios. Mi bilis me la trago en silencio, pero la tengo. Hace falta un revulsivo y que nadie se engañe pensando que el problema se debe solo a los lesionados o a los africanos. Contra Español, Málaga, Valladolid y Getafe estaban aquí los africanos y el resultado fue parecido. No basta con que Jimenez reconozca los errores, su obligación es erradicarlos, que para eso cobra y muy bien. El miercoles tenemos de nuevo el Barça en copa con algo más en juego que el pase a cuartos.

Y en el equipo de enfrente  que ya andan vacilando con el fichaje de Juande. A ver como acaba esto.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Escudé (1); Drago (2); Adriano (0); Renato (0); Lolo (0); Romaric (1); Perotti (1); Capel (1) y Negredo (1). En la segunda entraron Koné (0); José Carlos (2) y Carreño (1)

At. Madrid 2; Sevilla FC 1. Mal partido y peor resultado.

Reconozco que me ha costado poner en orden mis ideas para escribir una mínima crónica y aviso a navegantes de que estoy un pelín desmoralizado. Y es que no se puede calificar precisamente de buen partido el que hemos presenciado esta noche. El peor Atlético que hayan visto mis ojos y un Sevilla que no ha mejorado a los rojiblancos nos han ofrecido hoy un pobrísimo espectáculo, especialmente en la primera parte. Más parecía un partido de solteros contra casados que un envite de la liga BBVA con dos históricos en liza. La única ocasión mencionable de los primeros 45 minutos fue el gol sevillista, obra de Renato tras saque de esquina de Perotti.

Y si mala fue la primera en cuanto a juego, peor fue la segunda en el sentido de que no se pueden cometer más despropósitos en menos tiempo. Unos supuestos profesionales que ganan su buen dinero por dedicarse en exclusiva a jugar al fútbol no pueden cometer errores de principiantes como el de Duscher, que se ha autoexpulsado por no saber medir las entradas. Y no es la primera vez que deja a su equipo con diez por su mala cabeza. O el de Navarro, que en la última jugada del partido hace una falta totalmente innecesaria que a la postre siginificaría el 2-1 obra de Antonio López de cabeza. Repito, no es de recibo tirar por la borda un botín que teníamos cobrado al final del primer tiempo. Apenas hubiéramos controlado minimamente el partido nos habríamos traido si o si los tres puntos porque el At. Madrid estaba practicamente muerto. Nosotros, solo nosotros, le hemos dado aire al contrario con nuestros errores del TBO. Muy cabreado debería estar Jimenez con el comportamiento de sus jugadores, imprópio de un equipo de la zona alta de la primera división española.

Ya he mencionado a los dos principales culpables de nuestra derrota pero ahora paso a opinar del resto. Los dos centrales titulares hoy han estado muy mal. Squillaci ha perdido de vista dos veces el balón y la segunda de ellas nos ha costado encajar el primero. Aquí ha habido un mucho de mala suerte, ya que el balón rebotado en la pierna del francés, cayó a piés de Forlán que incomprensiblemente se echa el balón demasiado largo y Palop, que acertó a adelantarse al uruguayo lo hizo con tan mala fortuna que el balón rechazado rebota en el cuerpo de Drago y se cuela inmisericorde en nuestra portería. Si tuviera pelos me los habría arrancado en ese mismo instante.

Si hablamos del centro del campo, el tándem Duscher – Romaric ha estado lamentable. El primero no consigue terminar un partido completo, sea por lesión, sea por expulsión como el caso de hoy. Su compañero de línea Romaric sigue demostrándonos a todos que no es el centrocampista de creación que necesita este equipo si queremos ser realmente un grande. No sale del pase fácil al que tiene al lado y a girarse continuamente sobre sí mismo pero sin avanzar un solo metro. Su lentitud en la transición del balón le hace totalmente previsible y anulable.

Arriba, Negredo desacertadísimo. Me niego a aceptar que este hombre sea tan tronco como parece. Yo me confieso admirador del Negredo de la etapa del Almería pero este jugador parece otro. Hace cosas sin sentido, se precipita en las acciones y se le nubla la vista en cuanto se acerca al área. Su sustituto, Koné, no solo no lo mejora sino que resta recursos defensivos al equipo porque baja andando. Francamente no sé si es que este hombre es tan poco maduro como aparenta o realmente no da más. Le perdonaron la roja directa en los últimos minutos por una entrada impresentable en una zona del campo sin peligro alguno. Ni siquiera Adriano que no salió hasta el minuto 60 ¿? ha sido capaz de cambiar la cara desangelada del equipo. Una desaplicación suya en el marcaje a Antonio López nos ha costado perder dos puntos en el último suspiro.

Y para el final dejo al entrenador. No se puede jugar peor, Sr. Jimenez. El Sevilla ha perdido todo el empaque que mostró hasta la jornada ocho o diez. ¿Dónde ha ido a parar ese juego preciosista, descarado y valiente que puso sobre el campo a partir de la derrota de Valencia?. El equipo se limita ahora a jugar andando, arropadito atrás y buscando el gol en un contragolpe. El problema es que cuando en el campo no están Kanouté, Luis Fabiano y Zokora, la empresa se torna harto complicada. Nos guste o no, el Sevilla ha sacado adelante muchos partidos gracias a las individualidades que tiene. El problema no viene de hoy, en el que han faltado los africanos. Ya hace muchos domingos que iniciamos la cuesta abajo y la desmoralización parece haber cundido entre los jugadores. Lo de Sergio Sánchez ha sido un palillo pero no cómo para justificar el pésimo partido de esta noche. Con decir que hemos hecho bueno a un contrario que está en horas bajas, bajísimas, siendo Reyes su mejor hombre sobre el campo.

En fin, que nos queda que pasar tela hasta que vuelvan los monstruos. Lo siento pero estoy de bajón.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Squillaci (0); Dragutinovic (1); Navarro (0); Duscher (0); Romaric (1); Navas (1); Perotti (1); Renato (1) y Negredo (0). En la segunda participaron Adriano (0); Koné (0) y Lolo (sc).

Sevilla FC 1; Getafe CF 2. Y van nueve.

Nueve son los puntos que hemos perdido en los últimos cuatro partidos en casa. Español, Málaga, Valladolid y Getafe se han llevado un botín demasiado cuantioso para las aspiraciones que se le suponen a nuestro equipo y para la escasa entidad de dichos rivales.

Los partidos del Sevilla en casa tienen un mismo patrón durante las dos últimas temporadas. Tiramos lastimosamente los primeros cuarenta y cinco minutos, -supuestamente en una estrategia de desgaste del rival-  arrancamos tras el descanso con tímidas incursiones hacia la portería contraria y acabamos los partidos completamente volcados a la búsqueda desesperada del gol si es que para esos momentos no hemos conseguido todavía mojar. La diferencia entre la temporada pasada y esta es que antes teníamos una solidez defensiva que parece ser, hemos perdido. Encajamos goles con una facilidad pasmosa. Hoy, una vez más, primera llegada del rival y  gol. Segunda llegada y nuevo batacazo.

Un tal Soldado se bastó para poner en evidencia a toda nuestra defensa y marcó los dos goles del Getafe. Si analizamos los componentes de la zaga sevillista, Konko dejó escapar al extremo que puso el centro del primer gol visitante tras taconazo errado de Kanouté que le puso el contragolpe en bandeja. Escudé acusó la falta de ritmo exhibiendo una lentitud exasperante, Sergio Sánchez no marcó adecuadamente a Soldado en el primero de la noche y Navarro  salió claramente derrotado en su duelo particular con Pedro León. Por cierto, vaya jugadón que hizo este hombre cuando el partido expiraba. Se fue de todo el que quiso y solo una intervención magistral del Palop evitó el tercero. En definitiva, suspenso absoluto de los zagueros sevillistas en una noche para olvidar.

Cierto es que llevamos una racha de lesiones que se está cebando especialmente en la zona de retaguardia pero no es de recibo que en los últimos cinco partidos como locales nos hayamos puesto con el marcador en contra a poco de empezar. Una cosa es aguantar el mal juego del equipo porque los puntos acababan cayendo de nuestro lado y otra bien distinta es jugar mal y además perder.

Siempre habrá quien diga que Perotti la tuvo a huevo para empatar y la falló solito. Y que el Getafe tuvo suerte en la indecisión entre Palop y Sergio Sánchez que nos costó el segundo. Sin dejar de ser cierto, se supone que un equipo que aspira a todo tiene que mostrar mucha más contundencia. Eso que llamábamos “pegada” pero que ahora no aparece por ninguna parte.

El juego sevillista es demasiado previsible y lento en las transiciones. Todos los equipos que llegan al Pizjuán saben que nuestros centrocampistas buscan siempre, si o si, a las bandas. Por tanto, si tapan a Navas y Perotti y además concentran gente en el área para despejar los centros que no consiguen evitar, tienen mucho ganado. Por ende, si cuentan con un tal Boateng (un Zokora con rastas con el dorsal 18) que ha hecho el partido de su vida, pues a morir por Dios. Este morenito ha despejado todo lo mandábamos al área. Impresionante.

Volviendo a los nuestros; si hablamos de Romaric, yo me sigo preguntando qué aporta este hombre al equipo. Soba tanto el balón que su capacidad de sorpresa es nula. Para mi , siempre  que Renato esté disponible, debe jugar. Porque andando, el brasileño es infinitamente más efectivo que el marfileño si tenemos en cuenta que la producción de juego interior de Romaric es inexistente. Si el club sigue con su miopía para no querer ver que falta un hombre organizador que dé descanso a Renato; mal vamos.

Otro que sigue sin demostrar nada en tres años que lleva aqui; Koné. No entiendo su titularidad de hoy. Yo lo habría sacrificado en beneficio de Renato. El problema actual del Sevilla es que consagra todo su poder ofensivo a las entradas por banda y por tanto Jimenez se siente en la obligación de jugar con dos delanteros. Pero si esos dos delanteros no son Kanouté y Luis Fabiano, mejor jugar con un solo punta y tres centrocampistas porque al menos se tiene la variante del juego interior.

 En los contragolpes del Getafe, se podían contar hasta cinco jugadores visitantes contra solo tres de los nuestros. Esa valentía es la que a mi me gustaría ver en mi equipo. No estoy inventando nada; lo tenemos bien fresquito en la memoria.

Revueltas bajan las aguas por el Pizjuán y algún que otro gesto de desaprobación en forma de música de viento se está repitiendo al final de los partidos. Y yo me sigo preguntando; ¿porque dejó el Sevilla de jugar como hizo durante no menos de cinco o seis partidos tras su derrota en Valencia? ¿Qué extraño fenómeno ha hecho que volvamos a caer en el juego mediocre y cicatero tras haber tocado la gloria rememorando tiempos no tan lejanos con Juande? Yo no lo entiendo. Manolo Jimenez ha dicho que conviene hacer autocrítica y ver porqué se tienen esos errores puntuales que están costando tantos puntos. Pero yo creo, que si el análisis se queda solo ahí, se está equivocando. Al margen de los errores, el Sevilla ha perdido el sello, aunque fuera el sello resultadista. Ahora vienen unos dias para descansar y hacer examen de conciencia.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Sergio Sánchez (2); Escudé (1); Navarro (1); Romaric (1); Zokora (2); Navas (2); Perotti (1); Kanouté (1) y Koné (1). También jugaron Negredo (1), Renato (1) y Capel (s.c).

¡¡ Felices Fiestas a todos los que visitais el blog y especialmente a los componentes de la ASRED !!

Real Sporting G. 0; Sevilla FC 1. Media inglesa aunque sea a la inversa

Importantísimos tres puntos para el Sevilla en un estadio invicto desde hacía ocho meses. A pesar de no hacer ni mucho menos un buen partido, volvió a bastar con la pegada de los atacantes titulares. En este caso fue Kanouté el que culminó una espectacular jugada que comenzó Navas a los diez de juego. El pinchazo del Valencia nos devuelve a la tercera posición, techo objetivo del equipo a día de hoy. Además se vuelve a cumplir la particular media inglesa que sigue el Sevilla: dos empates y dos triunfos en las últimas cuatro jornadas, aunque los triunfos hayan llegado fuera y los empates en casa.

Salió bien el equipo, con frescura y ganas de probar a Juan Pablo desde el principio. Importante esta circunstancia ya que el Sporting, si le dejas, te aprieta de principio a fin. Eso es lo que acabó pasando casi en los tres últimos cuartos de partido, pero nos valió con el dominio del primero para solventar el envite. Contribuyó y mucho en ello la vuelta de Adriano, que más que vuelta ha acabado siendo visita de las cortas porque se ha vuelto a lesionar y no sabemos para cuanto tiene. Al menos su sustituto Marc Valiente estuvo a la altura y aunque entró algo acelerado y vio amarilla, supo aguantar bien hasta el final.

Un equipo compacto como el Sporting sabe tapar bien el mediocampo, lo que contribuyó a que Romaric y sobre todo Zokora estuviesen algo menos activos. Eso sí, Navas y Perotti se dieron un festín por las bandas y por momentos recordaron a ese Sevilla que enamoraba y mareaba a los rivales desde el cero hasta el noventa. Quizás no tengamos eso ahora, pero tenemos un equipo que aprovecha la que tiene y permanece seguro para llevarse los tres puntos donde quizás antes no pudiera. Mucho menos bello pero infinitamente más efectivo.

En la segunda parte los locales fueron adquiriendo cada vez más posesión y llegada, pero sólo en un par de situaciones puntuales llegó el Sevilla a temer por dos de los puntos que acabó logrando. Koné dejó sitio a Negredo pero ninguno de los dos ha roto su dinámica y deberán seguir viendo vídeos de Luis Fabiano y Kanouté. El equipo vuelve al trío de cabeza pero bien haríamos en no mirar, de momento, más allá. Sobre todo porque el sábado viene el Getafe, otro a de los que en teoría deberíamos vapulear en casa, como al Málaga y al Valladolid…

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Adriano (1), Konko (2), Dragutinovic (1), Fernando Navarro (2), Zokora (1), Romaric (2), Jesús Navas (2), Perotti (2), Kanouté (2) y Koné (1). También jugaron Valiente (2), Negredo (1) y Renato (s.c).

Sevilla FC 1; FC Glasgow Rangers 0. El brillo hoy no estaba invitado

Cumplió el Sevilla el expediente con un plácido triunfo ante el lamentable Glasgow Rangers, que vino a la capital andaluza con el único objetivo de no ser humillado por su rival en la noche de hoy. Los sevillistas, a pesar de las bajas, pudieron golear a un equipo escocés que jamás dio sensación de peligro aunque sólo acertó a marcar desde los once metros a los siete minutos. Además, tampoco hubiese hecho falta mucho esfuerzo puesto que la derrota del Unirea en Stuttgart, además de clasificar a los alemanes, nos daba la primera plaza del grupo aún habiendo perdido este encuentro. Lo más positivo fue el debut de un Cala que ni mucho menos fue puesto a prueba, mientras que los suplentes de arriba siguen dando preocupantes síntomas. Ojalá se cumpla aquello de “Año nuevo; vida nueva” para Negredo y Koné.

Aunque el palco estuvo plagado de estrellas cinematográficas con la presencia de Tom Cruise, Katie Holmes y Cameron Diaz (me cuentan que esta última no confirmó su asistencia hasta última hora porque dudaba si ir o no mejor al partidazo Betis-Nàstic del domingo), las estrellas futbolísticas estuvieron bastante apagadas en la noche de hoy y a ello contribuyó y mucho el tempranero gol de la victoria. Penalti tan claro como infantil sobre Navarro que convierte con suficiencia Kanouté a los siete minutos. Si los escoceses tenían pensado de por sí visitar poco a Palop, este tanto les dejó claro que el uno a cero era un gran resultado para ellos, por lo que no aparecieron por los dominios del valenciano hasta bien entrada la segunda parte. Hasta ahí, aunque parezca extraño en un partido de Champions, muy poco que contar. El Sevilla buscaba el toque para llegar a McGregor pero arriba se fundían siempre los plomos con Kanouté como único estilete y un desaparecido Renato resguardándolo. Los escoceses se limitaban a intimidar a base de entradas a destiempo que fueron demasiado permitidas por el colegiado francés Layec. En las bandas destacó más Capel que un Jesús Navas algo desaparecido, mientras que Zokora era el único al que se le intuía un poco de tensión.

La segunda parte siguió por los mismos derroteros. A pesar de la parafernalia en adornos y vallas publicitarias que conlleva este tipo de partidos, sobre el verde lo que se veía era un encuentro de pretemporada, sin ninguna presión y sin apenas llegar a las porterías.  De las pocas que hubo, la más peligrosa la tuvo Zokora con un disparo al poste desde fuera del área que bien habría merecido recompensa. El marfileño no se podía creer su mala suerte tras la jugada, y es que aunque parezca extraño por su posición en el campo, Zokora ha anotado un gol en los diez años que lleva en Europa. Fue en 2004 cuando militaba en el Racing Genk belga. Hasta el final pudimos ver alguna que otra subida británica que acabó en saque de esquina y la preocupante situación de Koné y sobre todo de Negredo, al que los minutos que acumula parecen obcecarle más de cara al gol que otra cosa.

Se acabó la Champions hasta 2010. Ahora a pensar en los rivales, pero eso será en el post de mañana al respecto.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Konko (1), Cala (2), Dragutinovic (2), Fernando Navarro (3), Zokora (2), Romaric (1), Navas (1), Capel (2), Renato (1) y Kanouté (2). También jugaron Duscher (1), Negredo (0) y Koné (s.c).

Sevilla FC 1; R. Valladolid 1. ¿Alternativa a qué?

Tercera decepción consecutiva. Y no me estoy refiriendo sólo al resultado, sino sobre todo al juego del equipo. Unirea, Málaga y hoy Valladolid. Si bien frente a los dos primeros podíamos echar parte de la culpa a la mala suerte, lo de hoy no admite paños calientes. Alguno dirá que Koné ha tenido dos ocasiones claras, que Perotti ha fallado con toda la portería para él, que si tal y cual y Pascual. Todo eso, sin dejar de ser cierto, no explica la infumable primera parte con la que nos ha obsequiado el equipo. No se puede jugar peor. O mejor dicho, no se puede jugar menos. Los jugadores del Sevilla sólo podían recibir de espaldas por la presión ejercida por los pucelanos, hasta el punto de que todo lo que se hizo de bueno sobre el campo lo hizo el Valladolid. Un equipo como siempre hecho de retales pero que nos dio, igual que hicieron Unirea y Málaga, todo un baño de estrategia.

Palop era el jugador que más intervenía con sus continuas patadas a seguir, que se diría en rugby. El portero sevillista se veía obligado a pegar  pelotazos arriba para alejar el peligro de su área. Pero claro, tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Lo rompió el angoleño Manucho de certero cabezazo a centro del mejor jugador del partido, Diego Costa. Este delantero brasileño  se bastaba para traer en jaque a toda la defensa sevillista, mientras que los nuestros no se acercaron a la portería contraria hasta el minuto 47, cuando una internada dentro del área de Jesús Navas era enjuiciada justamente como penalti por Pérez Burrull.  Lanzaba Luis Fabiano pegado a la cepa del poste poniendo unas tablas absolutamente inmerecidas por lo hecho por uno y otro equipo. Antes del gol sevillista el Valladolid ya se había quedado con diez sobre el campo por entrada alevosa de Borja Fernandez a Perotti.

Tras el descanso, Jiménez supo leer el partido y sacó a Konko y Romaric en lugar de un desafortunado Lolo y un más que cansado Squillaci. Sérgio Sánchez que había actuado bien como lateral, lo hizo aún mejor como central. El Sevilla pasó a tener la posesión del balón y a jugar por bandas como nos tiene acostumbrados. Aún así, faltaba intensidad al juego. Los arreones eran más bien esporádicos y el Valladolid, incluso con diez, hacía alguna que otra incursión peligrosa que hizo temer por el empate.

Negredo esta vez no falló tantas ocasiones, sencillamente porque ni siquiera las tuvo. Sigue con su mala racha ante el gol. Luis Fabiano tuvo un remate claro de cabeza que incomprensiblemente lanzó fuera. Perotti recogió un balón rebotado y con cinco metros libres de portería, lanzó fuera. Pero lo peor con creces fueron las dos ocasiones malogradas por Koné. Ya dijimos en pretemporada a la vista de lo que ofreció el marfileño, que no entendíamos cómo se descartaba a Chevantón. Hoy me reafirmo. Koné nos es futbolista para el Sevilla. De nada sirve que tenga esa salida explosiva y esa potencia que argumentaba en su defensa Jimenez en rueda de prensa post-partido si cuando se queda solo con  el portero resuelve tan mal como lo ha hecho hoy. Cada vez tenemos más “Kanoutedependencia”. Cuando el malí no está, la delantera se resiente muchísimo. Y si a Kanouté le unimos Zokora y Adriano, el que se resiente es todo el equipo.

En definitiva, con cuarenta y cinco minutos por delante y un jugador más, los nuestros han sido incapaces de dar la vuelta al partido. Realmente preocupante si se pretende ser alternativa a los poderosos como sigue pregonando nuestro entrenador. Si seguimos jugando así, yo digo que no somos alternativa a nada ni a nadie.

Jugaron: Palop (1); Sérgio Sanchez (2), Squillaci (1); Dragutinovic (1); Navarro (1), Renato (1); Lolo (0); Perotti (2); Luis Fabiano (2); Negredo (0) y Navas (2). En la segunda participaron Konko (1), Romaric (1) y Koné (0).