Aquivaldo Mosquera, descentrado también en México

No destacó por ser un futbolista violento sobre el césped, aunque sí algo nervioso fuera de él. Tras su obligada vuelta al fútbol mexicano, Aquivaldo Mosquera ha debutado en el Torneo Apertura 2009 con el América. Lo curioso de todo esto es que, tras su debut en San Luis con empate, el colombiano se estrenó en el Estadio Azteca frente al Monarcas de Morelia, equipo que se terminó llevando los puntos de la capital con triunfo por 1-2. En este caso, Mosquera volvió a ser titular, algo que no podrá hacer en los tres próximos partidos.

Tal y como se puede ver en el minuto 3:30 de este vídeo, Mosquera golpea al visitante Romero con un puñetazo en la cara que el colegiado no ve. Sin embargo, y apelando al juego limpio, el Morelia pidió una sanción de 3 partidos para el central, aprovechando así además para devolver la papeleta por una acción similar reclamada el pasado año por el propio América sobre un jugador del Morelia. La comisión de disciplina ha estimado el recurso, por lo que Aquivaldo Mosquera no podrá disputar las tres próximas citas ligueras con el equipo azulcrema, que suma uno de los seis puntos ya disputados.

Sin duda no es la mejor manera para adaptarse a su nuevo equipo, y es que desde que abandonó el Pachuca, Aquivaldo parece tenerlo muy complicado para encontrar su sitio.

El primer fracaso de la “Era Monchi”

Aunque ya era un secreto a voces, esta misma noche se ha cerrado el traspaso de Aquivaldo Mosquera al América de México, país en el que el central aún mantenía cartel después de su desacertado paso por el fútbol europeo. Sin lugar a dudas, se trata de la operación menos provechosa en materia de incorporaciones desde que el “León San Fernando” pasara de los palos a los despachos. No vamos ahora a crucificar ni mucho menos al mejor director deportivo de España, pero queda patente que hasta el mejor escribano echa un borrón.

Nunca me olvidaré de las palabras de José María del Nido el día de la presentación del colombiano. En dos años, esos nueve millones que un club mexicano estaba dispuesto a gastarse por él, se han convertido en 4.220.000 euros. Esto no es fruto de la crisis económica. Más bien lo que más ha pesado es el bajísimo rendimiento de Aquivaldo, lo que provocó muchas veces en la afición el “efecto Magallanes”:  muchas acciones del zaguero eran tomadas desde la grada con sorna.

Desde que llegó, nunca fue capaz de demostrar porqué era merecedor de dar el salto a un equipo de Champions League. Su velocidad y reflejos, válidos  eso sí para el juego en  Sudamérica, no son aptos para el alto nivel en las ligas europeas. Además, nunca fue capaz de aceptar las críticas que llegaban tanto por parte de la afición como de los medios de comunicación, con los que incluso llegó a protagonizar algún espinoso episodio.

Al final, hay que reconocer la magnífica labor de la directiva al conseguir recuperar la mitad de lo invertido, algo por lo que nadie hubiese apostado dada la situación. Mucho menos aún si el comprador es de más allá del charco, pues no están allí como para derrochar los dólares. Los algo más de cuatro millones que desembolsará el América suponen el mayor desembolso de la historia de las águilas. Esperamos, y de hecho no dudamos, que Mosquera será capaz de demostrar que tiene sitio en su nuevo equipo y que es merecedor de defender a la selección colombiana. No nos queda duda de que siempre intentó defender la camiseta sevillista con todo lo que tenía. Por ello le deseamos los mayores éxitos en su nueva etapa.

En lo que se refiere al Sevilla, según palabras de Del Nido en semanas anteriores, la salida de un central obligará a la llegada de un nuevo zaguero. El club busca a alguien que también pueda adaptarse a la derecha, por lo que Jesús Gámez y el espanyolista Sergio Sánchez son los mejor colocados. A ver que pasa.

¡Todo el mundo quieto!

Esa misma parece ser la orden dada desde la tercera planta del Ramón Sánchez Pizjúan, puesto que en el último día hábil de la temporada no se puede decir que haya algo hecho de cara a la que mañana mismo comienza. De aquí a diez días, la plantilla sevillista pondrá rumbo a Costa Ballena, y de momento no parece que ningún debutante vaya a subir a nuestro flamante autocar.

En lo que se refiere a entradas, Zokora es el único que parece seguro, pero el Sevilla no tiene ningún tipo de prisa en incorporarlo, ya que con la voluntad del costamarfileño por jugar en Nervión, el precio del mediocentro no tendrá más remedio que bajar conforme pasen los días. Pero sin duda la labor más complicada radica en colocar a los que sobran, y es en este punto en el que la prensa ha desvelado más novedades en las últimas horas. Los canteranos David Prieto, Lolo y Crespo parecen no contar para Jiménez y en determinados casos podrían usarse como moneda de cambio para algunas llegadas. Lo mismo ocurre con Maresca,  De Mul, Chevantón, Dragutinovic, Mosquera o De Sanctis, futbolistas todos estos a los que se les busca acomodo pero cuyos elevados emolumentos convierten la operación salida en una auténtica misión imposible.

Si bien hace unos días ya se dio por hecha la salida del guardameta italiano al Nápoles, desde el club no se ha confirmado en absoluto el traspaso. Del mismo modo, este martes nos hemos despertado con la “cerrada” venta de Mosquera al América de México por algo más de 4 millones (justo el 50% de lo que costó hace dos años). Portales internautas, cadenas de radio y de televisión han dado por hecha la noticia, pero a estas horas Mosquera sigue siendo sevillista.

Da un poco de miedo observar como van pasando los días y como los jugadores que sobran siguen en la plantilla cerrando las puertas a las posibles llegadas. Esperemos que de tanto evitar las prisas al principio no haya que caer en las mismas al final, pues todo hace indicar que con una situación económica como la que vivimos, todos los movimientos importantes se retrasarán lo máximo posible para buscar las rebajas.

De momento, el nuevo Sevilla de Champions tiene cero fichajes y cero salidas. Confiemos en que la cosa cambie lo antes posible.