Aquivaldo Mosquera, descentrado también en México

No destacó por ser un futbolista violento sobre el césped, aunque sí algo nervioso fuera de él. Tras su obligada vuelta al fútbol mexicano, Aquivaldo Mosquera ha debutado en el Torneo Apertura 2009 con el América. Lo curioso de todo esto es que, tras su debut en San Luis con empate, el colombiano se estrenó en el Estadio Azteca frente al Monarcas de Morelia, equipo que se terminó llevando los puntos de la capital con triunfo por 1-2. En este caso, Mosquera volvió a ser titular, algo que no podrá hacer en los tres próximos partidos.

Tal y como se puede ver en el minuto 3:30 de este vídeo, Mosquera golpea al visitante Romero con un puñetazo en la cara que el colegiado no ve. Sin embargo, y apelando al juego limpio, el Morelia pidió una sanción de 3 partidos para el central, aprovechando así además para devolver la papeleta por una acción similar reclamada el pasado año por el propio América sobre un jugador del Morelia. La comisión de disciplina ha estimado el recurso, por lo que Aquivaldo Mosquera no podrá disputar las tres próximas citas ligueras con el equipo azulcrema, que suma uno de los seis puntos ya disputados.

Sin duda no es la mejor manera para adaptarse a su nuevo equipo, y es que desde que abandonó el Pachuca, Aquivaldo parece tenerlo muy complicado para encontrar su sitio.

Aquivaldo, cada vez más cerca de River Plate

El altercado de Mallorca ha servido definitivamente para dar boleto al discutido defensa Aquivaldo Mosquera. El colombiano ha seducido a los técnicos de River Plate. El conjunto millonario, máximo exponente histórico del fútbol argentino, necesita un lavado de cara tras su inaceptable último puesto en el pasado Torneo Aperura. Para el clausura, Mosquera podría convertirse en el eje de la defensa que necesitan los bonaerenses.

La afición de River, aún sabiendo de las malas referencias que llegan desde Sevilla, prefieren fiarse de su buen papel en México y asumen la gran distancia entre la Liga española y la argentina. Parece que las negociaciones están muy cercanas a culminarse y Aquivaldo se marcharía en breve a Sudamérica para jugar como cedido hasta final de temporada. A partir de ahí, parece que se establecerá una opción de compra valorada en 6 o 7 millones de euros. La prensa española, argentina y colombiana se han hecho eco de estas negociaciones, por lo que se espera que no tarden en cuajar. Desde luego sería una acción muy acertada pues el futbolista ni está ni se le espera, mucho menos desde que piensa que el club no le respaldó en el tema Víctor Fernández.

La mala suerte se ceba con Aquivaldo

Desde que Aquivaldo Mosquera llegó al Sevilla FC, allá por el verano de 2007, su adaptación al fútbol español no ha sido precisamente un camino de rosas. Aunque vino para ser un relevo en la zaga, las bajas de la temporada pasada le obligaron pronto a adquirir galones, algo que no le vino nada bien. Su lentitud y falta de técnica en determinadas acciones propias del fútbol europeo le valieron las primeras críticas y, sobre todo, la enemistad de la prensa sevillana, que lo tachó como el peor fichaje de la era Monchi.

Bien es cierto que muchas de esas críticas se las ganó el colombiano en el campo, pero la llegada de Jiménez hizo que las cosas cambiaran. El arahalense se propuso desde este verano, y tras la marcha de Dani Alves, que Mosquera se adaptara al lateral diestro, donde podía rendir más dadas sus características. De hecho, en los partidos de preparación, el internacional cafetero rindió a un gran nivel sorprendiendo a propios y extraños. Aquiriendo poco a poco confianza, no arrancó la Liga como titular, pero llegado el derbi tuvo su oportunidad desde el inicio en el lateral diestro. Sin complicaciones, era uno de los aspirantes a repetir ante el Espanyol, aunque la opción de Crespo también era bastante probable. Finalmente, Jiménez optó por Aquivaldo, que jugó de forma desconocida hasta entonces con contínuas subidas por banda e incluso desmarques en ataque. La falta de calidad con el balón en los pies, eso sí, hace que el zaguero pierda puntos en ese tipo de acciones, pero estas eran clara muestra de la confianza del futbolista en sí mismo.

Por desgracia, cuando mejor estaba ha llegado un nuevo palo para él. Una entrada criminal en la segunda parte le dejó en el dique seco y tiene para unos veinte días con un esguince de tobillo. Afortunadamente no está afectado el hueso. El que salió en su lugar fue Crespo, otro que también sorprendió con su desparpajo y que, dado el bajísimo nivel mostrado hasta ahora por Konko, no sería extraño verlo como titular en el Calderón.