El “7” de España

Ni Raúl, como todavía algunos pasados de moda se empeñan en reclamar, ni el lesionado Villa que se tuvo que quedar en tierra. Hoy, sobre el césped del Republican Stadium de Yereván, el “7” de España ha sido Álvaro Negredo, 33º jugador sevillista en la historia que se coloca la casaca roja de la selección española. A decir verdad, el debut ha sido más significativo que espectacular, puesto que tanto el terreno de juego como el estilo de los armenios no eran los más propicios para ver lucirse al vallecano. Sea como fuere, Negredo ha hecho historia sevillista en los escasos dos meses que lleva en nuestro club.

Por cierto, tampoco le ha ido mal a Didier Zokora, que ha confirmado como capitán de Costa de Marfil el pase al Mundial de Sudáfrica con un triunfo ante la selección de Malawi. A ver como les va a los franceses, que ni dependen de ellos mismos para clasificarse. Todo hace indicar que acabarán necesitando la eliminatoria de repesca.

Del Bosque claudica y llama a Negredo

Mucho le ha costado a Vicente del Bosque apostar por un sevillista en la lista de convocados para los enfrentamientos ante Armenia y Bosnia, ya intrascendentes dada la clasificación matemática para el Mundial de Sudáfrica. Sin embargo, tras la lesión de David Villa el pasado domingo, todos los medios de comunicación daban al vallecano Álvaro Negredo como su sustituto natural en la expedición. Ayer se dio por segura la baja del ‘guaje’, aunque los amigos de la Cuatro se desmarcaron hoy a medio día afirmando que no habría sustituto y que viajaría uno menos. Sin embargo, se acaba de confirmar que el seleccionador cuenta con Negredo para visitar los dos exóticos países que cerrarán a clasificación mundialista, ya que Güiza anda entre algodones por problemas en una de sus rodillas.

Desde Almería, como bien hemos dicho nosotros miles de veces, reclamarán que no se ha llamado al futbolista hasta que no se ha lucido en un escaparate mayor, pero es lo que tiene esto del fútbol. Al jugador que no le iluminan los focos no se le ve por muy buen trabajo que haga. Esperemos que le vaya bien, que tenga minutitos pero no muchos para no perder ritmo, y sobre todo que no meta el pie en ningún hoyo, porque me entran escalofríos sólo de pensar en el “Republican Stadium” de Yerevan y en el “Blino Polje Stadion” de Zenica.