Monchi y sus amigos los “pre-paraos” se salen en las preliminares del Falla

No es muy normal que en un blog sevillista se hable del Carnaval de Cádiz, pero todo hace indicar que el 2010 será una excepción. El pasado sábado se presentó en el Gran Teatro Falla de Cádiz la chirigota “Los Pre-paraos”, o como ya la denominan en Cádiz, “la chirigota de los famosos”. Y es que en sus filas tenemos nada más y nada menos que a nuestro director deportivo Monchi, a César Cadaval de los Morancos, al archienemigo de Lopera, José Manuel Soto, Pepito “El caja” o incluso el periodista del Diario Marca en Sevilla, Fede Quintero.

Como el que escribe es bastante, por no decir mucho, profano en el tema carnavalesco, os dejamos aquí la crónica de la actuación en “El Correo de Andalucía”, así como, justo aquí debajo, el vídeo con los dos cuplés de esta ronda preliminar.

“La expectación en el Falla era enorme… pero la chirigota de los famosos dio la talla y así se lo hizo saber el público. “Estamos muy contentos porque hemos demostrado que no hemos venido de cachondeo sino con mucho respeto. Y no queríamos defraudar a la gente”, aseguraba ayer César Cadaval, uno de los componentes de la chirigota sevillana Los Pre-paraos, que actuó en el Teatro Falla la madrugada del domingo -en las preliminares del Carnaval 2010- y deleitó al público.

Los Pre-paraos van en serio. Llevaban preparando su actuación durante meses y para las letras -con mucho humor, autocrítica sevillana y con golpes de ingenio muy celebrados en el Falla- contaron con la colaboración de El Canijo de Carmona, Lolo Seda, Kike Remolino y El Yuyu… un cartel que ya adelantaba que los famosos no iban de turismo a los Carnavales.

“No queríamos hacer el ridículo -añade César Cadaval- y no sólo lo hemos conseguido sino que la gente nos ha transmitido que está contenta. Nos veían por la calle tras la actuación y nos decían que les habíamos gustado mucho. Y eso es lo más importante porque íbamos a Cádiz con mucho respeto”.

La actuación de Los Pre-paraos, que comenzó con retraso (más de media hora según el horario previsto), hizo referencia a la crisis, autocrítica hacia el tópico sevillano, hacia las pequeñas diferencias entre sevillanos y gaditanos… pero también tuvo parodias de los propios personajes que componen la chirigota, sobre todo Monchi y José Manuel Soto, quien retomó su famoso tema de Por ella para dedicárselo a la crisis, a la que le cantó que, “por ella”, por la crisis, ya no vende tantos elepés…

Las canciones se sucedían con sketches con la impronta de Los Morancos y de la mano, precisamente, de Jorge Cadaval, vino la sorpresa que los famosos le querían tributar a los espectadores del Falla: Jorge Cadaval, caracterizado de Teófila Martínez, entró en el escenario para darle las llaves de la ciudad a Los Pre-paraos. El aforo estalló en aplausos y en gritos de “¡Tú sí que vales, tú sí que vales…!”

Para congraciarse con el público, nada más comenzar la actuación supieron reírse de sí mismos: “Julián Muñoz en este grupo encaja”, bromearon (por el traje de fiesta) sobre que parecían “el regreso de Los Centellas”, se llamaron “los miarmas”… pero, entre bromas, también alertaron, para rendir homenaje al título de la chirigota: “Anda con cuidao / que los famosos están preparaos”.

Entretanto el público no dejaba de reírse con las constantes bromas, las calculadas interrupciones y añadidos de Pepito El Caja (vestido de niño repartiendo chucherías), que hacía de defensor de Cádiz y crítico con los sevillanos: “Yo no es por nada -los cortó- pero lo que tenéis en el jamonero es una mortadela”. “Pero ibérica”, respondió César Cadaval, y el público se desató en risas.

“Fue una ventaja que muchos de nosotros seamos artistas porque, aunque actuar en el Falla es distinto a lo que hacemos, eso nos da unas tablas para afrontar las letras sobre el escenario”, añade el de Los Morancos, que, junto a José Manuel Soto, estuvo siempre llevando el peso de la chirigota. Sin embargo, eso también fue usado para hacer una de las bromas más celebradas de la noche cuando cantaron: “Que la crisis no se nota / que la crisis no se nota… / pues a ver qué hacen tantos artistas / en una chirigota…”. Y de nuevo, el público: “¡Tú si que vales, tú sí que vales!”. Así llegaron también a rendirle un tributo a Cádiz y a sus Carnavales: “[Cádiz] Me tiraste el anzuelo y piqué”, o “Te traigo este cariño desde Sevilla”.

Cuando acabó la actuación, tres niños entraron en escena llevando un cartel: Solidaridad con Haití, decía, y el Falla se emocionó. Ahora sólo hay que esperar al jurado porque el público ya dejó ayer su veredicto: “¡¡¡Chirigota, chirigota, chirigota!!!”.

No es lo mismo blanquirrojo que rojigualdo

Dice el dicho que lo importante es que se hable de uno, ya sea bien o mal. No sé yo si estarán muy de acuerdo con esto César Cadaval y José Manuel Soto, creadores del “himno” oficial de la selección española. Aunque fue presentado el sábado pasado en el Calderón en la previa del España – Argentina, mucho antes se ha conocido tanto la letra como el ritmo. Por desgracia para sus autores, las valoraciones son prácticamente las mismas en todos sitios y se podrían resumir en dos frases: “Han querido conseguir lo del Arrebato y no les ha salido” y “No la cuestiono como canción, pero no sirve para ser cantada en un estadio de fútbol”.

Tan duro como real. Aquí os dejamos un post  publicado el pasado mes de junio en el blog Footculture: Queda claro que no sólo se inspira en el “espíritu” del evangelio sevillista.

“Se abre el telón y aparecen un humorista sevillista y un cantante bético. Se cierra el telón y… componen un himno para la selección. ¡Maldita Alianza de civilizaciones!

El moranco César Cadaval –el bajito, o el gordito, como prefieran– y José Manuel Soto (Por ella, Déjate querer, Amigo rociero y otros bombazos sonoros del delta del Guadalquivir) se han sacado de la bocamanga un tierno himno pijo-kitsch aflamencado para celebrar el centenario de la Federación Española de Fútbol (FEF). Se llama La Roja, y quiere quedarse para siempre como tonada de la selección de fútbol.

Se trata de un cántico muy localista, tapizado de rancio flamenquito andaluz. O sea, en plan topicazo rumbitero, nada más alejado del buen cante. Y, oh sorpresa, con evidentes referencias sevillistas. Es un valsecito entrecortado y poco coreable, por cansino. La única mitad con algo de chispa de Los Morancos (a César lo que es suyo) es el compositor. ¿Cómo lo hizo? Pasando a El Arrebato por la turmix de Siempre Así, grupeto que, para más inri, acompaña a El Soto en su interpretación. Y el ritmo es, así, el de siempre. Luego se lo envió a la FEF, que tragó.

El humorista Cadaval y el ex galán Soto son amiguetes y residentes en Sevilla desde hace muchos años. A ambos les gusta la buena vida y el taco en el bolsillo. ¿Que el segundo necesita un cable, en una mala racha? Allí está el moranco para ofrecerle su canción, con la connivencia de Ángel María Villar. Cadaval intentará repetir el éxito de su canción Sevilla tiene un color especial, que compuso para otros amigos, Los del Río. [Todos los sevillanos te decimos, a viva voz: “Gracias, moranco, por el coñazo que nos dan con lo del color especial, su gente y el azahar. De todo (dedo) corazón”.]

Volviendo al himno, es incuestionable que César Cadaval, muy pero que muy sevillista, ha impregnado cada rincón de la letra de analogías, guiños, loas, capotazos y hasta plagios de su Sevilla Fútbol Club del alma. Bueno, plagiar, plagiar, no ha plagiado, pero se ha inspirado claramente en otro Himno del Centenario, el sevillista, de El Arrebato, mucho más coreable. Para algo se llegó a rumorear que lo escribió el mismísimo Del Nido.

Con sólo un vistazo somero a la letra del nuevo himno basta para atisbar que La Roja (la canción) es sevillana y, si me apuran, sevillista. Comienza igual que el hit de El Arrebato, pero sin palmas. Y entra El Soto:

“La historia lo cuenta (“cuentan las lenguas antiguas”, dice El Arrebato) que la Furia roja fue el nombre que puso a la selección (“su madre Sevilla y le prestó su nombre”) que fue por su garra, su casta y coraje (el himno del Sevilla empieza apelando a “el equipo de la casta y el coraje”) y fue el propio fútbol quien la bautizó”.

El estribillo, pura psicodelia

Luego llega la rampa hacia el estribillo, con ripios del tamaño de: “Cantemos, gritemos, que son los mejores nuestros jugadores, que ya están aquí”. Inenarrable. Todo encaja. Todo muy de El Soto, ese crooner descabalgado, ese Bertín de segunda que fue alma máter del trasnochado sotismo que aún puebla las catacumbas del abolengo decimonónico que gira en torno a la Turris Fortissima.

Y sigue el himno, tras un par de vivaespañas, hasta que llega el súmum del sotismo: “Lara, lara, larara….”. Sin duda unos laralas primos hermanos de los que popularizó el cantante bético en Por ella.

La traca es un poco más bética: “¡Ole España, ole España, ole, España!”, inspirada en el último himno del Betis (“ole, ole, ole ole, Betiolé”). Por cierto, que El Soto se postuló para el himno del centenario verdiblanco, que al final recayó en otro compadre del moranco, Rafael Serna.

Denle las gracias a Vocento, porque la primicia planetaria del nuevo himno no la dio Leire Pajín sino abc.es. El diario más leído en la capital andaluza le preguntó a El Soto si cree que la tonadilla peca de “un excesivo toquecillo andaluz”. “Hombre, somos andaluces quienes lo cantamos y quien lo ha compuesto, pero nada más, no salimos vestidos de toreros”, responde. ¡Viva el topicazo, maestro!

Reúnan víveres, ejerciten su aguante, practiquen: “Un, dos, tres, respira hondo”… prepárense, en suma, porque nos van a dar la Copa Confederaciones. Y eso será sólo el aperitivo, ya que el objetivo es que el himno triunfe en el Mundial de 2010. Para los interesados, se estrenará en septiembre, en el España-Bélgica de La Coruña.

Epílogo para los fans del inefable José Manuel Soto: Por ahora, nuestro hombre se conforma con hacer oposición a Lopera e himnotizar a toda España machaconamente. Después, un disco nuevo por sus 25 años de carrera y otro en directo en un teatro con colaboraciones, en el que repasará toda su trayectoria (¿dará tiempo?).

Deja de querer, José Manuel, deja de querer, no seas crué. Hazlo Por ella, por la Roja.”