Juan Cala podrá tener minutos antes de Costa Ballena

Gran noticia para el Sevilla FC en clave de cantera. Una de las mayores promesas de la misma, el lebrijano Juan Cala, podría volver a vestirse de corto antes del final de la temporada en Segunda División, después de superar una complicada lesión en su rodilla derecha, que le produjo rotura del menisco interno y del ligamento cruzado anterior. Aquella desgraciada acción tuvo lugar a comienzos del mes de noviembre, cuando aún sólo se habían disputado diez jornadas ligueras y el Sevilla Atlético recibía al Hércules en la ciudad deportiva.

Desde entonces Cala ha llevado a cabo un exigente plan de recuperación que le ha permitido contra todo pronóstico, llegar a tiempo para entrar en una convocatoria antes de que la temporada tocase a su fin. Cala, que ya sonaba junto al onubense José Carlos para realizar la pretemporada con el primer equipo en Costa Ballena, tendrá por tanto la oportunidad de sumar minutos oficiales antes del citado stage en tierras gaditanas.

Y es que el técnico del primer filial, Diego Rodríguez, lo ha incluído en la lista de 18 convocados que recibirán mañana sábado al Celta de Vigo, en lo que será la despedida de la ciudad deportiva en lo que se refiere a fútbol de élite. Además, el técnico tinerfeño sigue contando con Carreño y Javi Martínez, jugadores del segundo filial que fueron titulares la pasada semana en Huesca.

La mala suerte se ceba con Aquivaldo

Desde que Aquivaldo Mosquera llegó al Sevilla FC, allá por el verano de 2007, su adaptación al fútbol español no ha sido precisamente un camino de rosas. Aunque vino para ser un relevo en la zaga, las bajas de la temporada pasada le obligaron pronto a adquirir galones, algo que no le vino nada bien. Su lentitud y falta de técnica en determinadas acciones propias del fútbol europeo le valieron las primeras críticas y, sobre todo, la enemistad de la prensa sevillana, que lo tachó como el peor fichaje de la era Monchi.

Bien es cierto que muchas de esas críticas se las ganó el colombiano en el campo, pero la llegada de Jiménez hizo que las cosas cambiaran. El arahalense se propuso desde este verano, y tras la marcha de Dani Alves, que Mosquera se adaptara al lateral diestro, donde podía rendir más dadas sus características. De hecho, en los partidos de preparación, el internacional cafetero rindió a un gran nivel sorprendiendo a propios y extraños. Aquiriendo poco a poco confianza, no arrancó la Liga como titular, pero llegado el derbi tuvo su oportunidad desde el inicio en el lateral diestro. Sin complicaciones, era uno de los aspirantes a repetir ante el Espanyol, aunque la opción de Crespo también era bastante probable. Finalmente, Jiménez optó por Aquivaldo, que jugó de forma desconocida hasta entonces con contínuas subidas por banda e incluso desmarques en ataque. La falta de calidad con el balón en los pies, eso sí, hace que el zaguero pierda puntos en ese tipo de acciones, pero estas eran clara muestra de la confianza del futbolista en sí mismo.

Por desgracia, cuando mejor estaba ha llegado un nuevo palo para él. Una entrada criminal en la segunda parte le dejó en el dique seco y tiene para unos veinte días con un esguince de tobillo. Afortunadamente no está afectado el hueso. El que salió en su lugar fue Crespo, otro que también sorprendió con su desparpajo y que, dado el bajísimo nivel mostrado hasta ahora por Konko, no sería extraño verlo como titular en el Calderón.