FC Barcelona 4; Sevilla FC 0. Informe de un suicidio.

Sacó Jimenez una alineación que jamás habria sido adivinada ni entre un millón de posibilidades. Ni los más conservadores hubieran apostado por un equipo con hasta siete defensas como puso en liza de inicio nuestro entrenador. A los habituales Konko, Drago, Escudé y Navarro sumó tres centrocampistas de corte defensivo, Stankevicius, Lolo y Marc Valiente. Con semejante alineación , el guión estaba más que escrito, Barcelona machacando el área como martillo pilón y los nuestros defendiendo con uñas y dientes con el culo pegado a Palop.

Habrá quién piense que el fin (el resultado) justifica siempre los medios (renuncia descarada al ataque) pero un equipo que pretende ser grande creo tiene que dar otra imagen, un poquito más ambiciosa. Con el esquema puesto en juego hoy por Jimenez, el técnico ha mandado claramente un mensaje en el que dice que prioriza la copa sobre la liga. Yo no digo que hubiera debido alinear a todos los titulares pero sí que una mezcla de titulares y suplentes un poquito más homogénea habria sido quizás más conveniente. Y es que por renunciar, renunció de entrada hasta a Capel, que no está precisamente cansado porque ha jugado bien poquito este año.

Con una alineación por tanto que no hacía presagiar nada bueno, fue el Sevilla capaz de irse al descanso sin encajar gol. El asedio sufrido por los nuestros fue resuelto con solvencia gracias a un Drago nuevamente inconmensurable y a un Escudé que se convirtió en el mariscal del área. Pero fue precisamente el fino defensa francés el que le echó una manita a los culés y casi recién iniciada la segunda parte despejó erroneamente un centro de Alves y la metió por toda la escuadra de Palop. Nuevo autogol de los nuestros que últimamente le han cogido gusto a fastidiar la vida al valenciano.

Con el primer gol encajado, el Sevilla se fue timidamente arriba. Marc Valiente que ténía tarjeta había dejado su puesto en el descanso a Duscher y José Carlos, sorpresivamente, también se quedó en la caseta sustituido por Capel. Para colmo de desgracias, Konko se lesionó (otro más) y fue reemplazado por Adriano con lo que el Sevilla se quedaba sin jugadores de refresco al cuarto de hora del segundo tiempo. Con este panorama el Barça seguía fustigando sin piedad  el area sevillista. A Palop le faltaban manos y piernas para sacar el aluvión de remates barcelonistas y claró está, tanto va el cántaro que en un pase interior de Xavi, el recién salido Pedrito la picó por encima del portero haciendo el segundo. A partir de aquí, la defensa se descompuso perdiendo la solidez de la que había hecho gala en el primer tiempo y las ocasiones se sucedían. Hasta el final, machaqueo permanente de una máquina de hacer fútbol llamada Barça con unos jugadores que en ningún momento han parecido acusar el esfuerzo del miércoles en copa. Los nuestros por contra estaban reventados, lo cual da mucho que pensar. El bajón físico de los defensas lo aprovechó Messi que lo había intentado de todas las formas posibles. Cazó  un balón centrado al area haciendo el tercero tras un control inverosimil al alcance solo de los mejores. Para rematar la faena, el argentino se fabricó el cuarto en jugada personal a falta de un minuto para el final demostrando tener un fondo físico envidiable.

Palop ha sido el mejor del equipo con diferencia y creo que con eso está dicho todo. La carita del portero era para verla, harto de ser bombardeado durante los noventa minutos por un planteamiento ultradefensivo desde la caseta. Y  Koné, ese supuesto jugador que sigue contando con la confianza del entrenador, ha vuelto a demostrar que está a años luz de Luis Fabiano, Kanouté o incluso Negredo. Pués vale, sigamos dándole minutos y restándole oportunidades a los Rodri o Carreño, que igual no marcan pero seguro que demuestran mas criterio que el marfileño.

Resumiendo, cuando se sale a no perder lo normal es hacerlo. Finalizo con un recordatorio para los amantes de las estadísticas; llevamos un parcial de cero puntos sobre doce. Mañana puede que acabemos séptimos u octavos. A pesar de todo, Jimenez mantuvo en rueda de prensa pos-partido que sigue confiando en quedar entre los cuatro primeros. Ya veremos.

Jugaron Palop (3+); Konko (1); Drago (3); Escudé (2); Navarro (2); Stankevicius (1); Lolo (2); Marc Valiente (2); Navas (1); José Carlos (2) y Koné (1). En la segunda entraron Duscher (0); Capel (1) y Adriano (1).

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Sevilla FC 1; Racing 2. Más de lo mismo y van cinco

Ya son demasiados; Español, Málaga, Valladolid, Getafe y hoy el Rácing, todos se llevan puntos del Pizjuán y los dos últimos de tres en tres. Nos hemos especializado en proyectar al estrellato a jugadores de medio pelo como Duda, Manucho, Diego Costa , Soldado o como hoy a Sérgio Canales, un crio de 18 años que ha puesto en evidencia por dos veces a toda la defensa sevillista. Por mucho que apunte este chaval no puede hacernos dos goles con la facilidad que hemos visto.

Los aficionados sevillistas no sabemos lo que es ganar en los últimos cinco partidos de liga disputados en casa. Y el patrón es siempre el mismo. Diez minutitos con el equipo arriba, el rival que se defiende bien y los nuestros que van perdiendo intensidad a medida que avanzan los minutos. El rival que se va creciendo y que en la primera contra que tienen, nos la enchufan. Segunda contra y segundo chicharro. Y así una y otra vez a remar contra corriente durante el resto del partido. En el mejor de los casos conseguimos empatar pero en otros, ni eso. Hasta que el equipo entró  en barrena, a los que no gustamos del juego que practica nos tapaban la boca los resultados. El problema es que ya no nos queda ni el resultado. Mal, muy mal y muy corto de ideas anda el equipo y especialmente el entrenador. No se puede decir lo que ha dicho Jimenez en rueda de prensa tras el partido; “estoy deseando que pase el mes de Enero”. En primer lugar porque significa una falta de respeto y un menosprecio a los jugadores disponibles, y en segundo por que los que tiene a su disposición dan para bastante más de lo que están ofreciendo.

No es normal que cualquier equipo que nos visite se sitúe mucho mejor que nosotros sobre el campo. Ni que tome el mando del partido y juegue y triangule como si fuera el mejor Barça. No es mérito del rival, es demérito nuestro, porque el Sevilla solo juega al patadón y tente tieso. Hoy Negredo debe haber saltado en busca de quince o veinte balones aéreos y el resultado siempre era el mismo; prolongación hacia atrás y despeje fácil de la defensa. Yo me pregunto; si Negredo es el hombre más avanzado, ¿a quién se supone que pretende enviar el balón cuando cabecea hacia atrás?. ¿Es que el entrenador no ve esto?. Me parece tan elemental que huelgan más explicaciones. Por otro lado nuestras transiciones son tan lentas y previsibles que el rival las neutraliza sin el más minimo esfuerzo. Hoy, dos monstruos del futbol mundial como Lacen y Colsa han dado un baño a Renato, Lolo y Romaric. Qué manera de hacer futbol, sobre todo el primero.

Esta noche se ha demostrado de nuevo que cuando el equipo juega en casa y por tanto se supone que debe llevar la iniciativa, no sabe. Se encuentra mucho más a gusto jugando agazapado y soltando un zarpazo cuando el rival se va arriba. El problema es que, señor entrenador, hay que saber adaptar el juego a lo que requiere cada partido. Como se hizo y muy bien frente al Barça hace unos dias y así lo elogiamos en este blog. Pero hoy, vuelta a las andadas y otra de arena.

La grada anda nerviosa y junto a mí ha habido una fuerte discusión entre aficionados que discrepaban sobre si había que criticar el juego o aplaudir y animar. Personalmente soy de los que muestran su descontento mediante el silencio y ni siquiera tras el pitido final he criticado publicamente a los mios. Mi bilis me la trago en silencio, pero la tengo. Hace falta un revulsivo y que nadie se engañe pensando que el problema se debe solo a los lesionados o a los africanos. Contra Español, Málaga, Valladolid y Getafe estaban aquí los africanos y el resultado fue parecido. No basta con que Jimenez reconozca los errores, su obligación es erradicarlos, que para eso cobra y muy bien. El miercoles tenemos de nuevo el Barça en copa con algo más en juego que el pase a cuartos.

Y en el equipo de enfrente  que ya andan vacilando con el fichaje de Juande. A ver como acaba esto.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Escudé (1); Drago (2); Adriano (0); Renato (0); Lolo (0); Romaric (1); Perotti (1); Capel (1) y Negredo (1). En la segunda entraron Koné (0); José Carlos (2) y Carreño (1)

FC Barcelona 1; Sevilla FC 2. Concentración + Intensidad = Triunfo

Pequeña revolución de Jimenez en la alineación inicial, con un trivote en mediocampo formado por Romaric, Lolo y Navas como electrón libre. Delante, un Koné en solitario que relegaba sorprendentemente al banquillo a Negredo. Renato era el otro teórico titular sacrificado hoy por el técnico sevillista. Con este esquema saltó el Sevilla al Camp Nou frente a un Barça también muy renovado con solo cuatro teóricos titulares; Alves, Iniesta, Messi y Pedro. Tremendo favor el que nos hizo Guardiola sacando a tantos suplentes; como si pretendiera contrarrestar su teórica ventaja por las numerosas bajas que teníamos nosotros. Seguramente ahora se estará arrepintiendo.

Tengo que decir que no me desagradó en absoluto la primera parte jugada por los nuestros. Por fin hemos visto al Sevilla jugar por el centro gracias a las infiltraciones de Navas como cuchillo caliente en la mantequilla blaugrana, favorecido por la endeblez del centro del campo catalán de esta noche. Incluso se nos anuló un gol totalmente legal de Capel porque aunque estaba más adelantado que el último de los defensas, el balón le llega rebotado de Milito y por tanto anula la posición antirreglamentaria. Gol legal con el reglamento en la mano pero como era de esperar, ante la duda, la más cojonuda; osea pito fuera de juego y no me complico, que pensaría Pérez Burrul. El problema una vez más es que jugar con Koné delante equivale casi a jugar sin delanteros. Siempre recibía de espaldas y la jugaba hacia atrás. Eso en el mejor de los casos porque lo normal es que estuviera metido en fuera de juego. Pero lo peor del primer tiempo llega con la lesión de Navas que le obliga a retirarse a pocos minutos del descanso. Una patada creo que de Alves a la altura de la cintura le impide continuar.

Renato ocupa el lugar dejado por el palaciego y el Sevilla mantiene el mismo esquema de juego. Un juego basado sobre todo en la presión y la anticipación. Cada vez que un jugador contrario íba a recibir, los nuestros se adelantaban, encimaban y robaban el balón. Así una vez y otra, hasta anular la mayor parte de las incursiones de Iniesta y Messi, los dos futbolistas desequilibrantes del Barça. Este es el tipo de futbol que ha traido tantos éxitos al Sevilla, tanto en la época Juande como en algunas fases de la era Jimenez. Lástima que no juguemos siempre contra un grande.

En esta segunda parte pasaron cosas de todo tipo. Renato caza un balón al borde del área pequeña y su disparo lo saca milagrosamente con la pierna Pinto. Poco después el alegrón de la noche, con una galopada de Perotti por la izquierda, centra al punto de penalti para Renato que le da defectuoso pero la deja perfecta para Capel, que en el segundo palo la cuela sin oposición. Pasara lo que pasara luego ya era un notición, pero el Sevilla quería más. Por desgracia, cuando mejor “pintaba” la cosa llega la única desaplicación de nuestra defensa; balón bombeado sobre Ibrahimovic, Escudé que se queda clavado reclamando un fuera de juego inexistente y el sueco que consigue zafarse de Palop que salía a la desesperada haciendo el empate. Jarro de agua fría que no nos da tiempo a digerir porque todo es sacar de centro, contragolpe sevillista y el defensa ruso de nombre impronunciable agarra por la camiseta a Capel y el árbitro que decreta penalti. En la repetición se aprecia que el agarrón se inicia fuera del área aunque Capel habilmente continúa corriendo y cae dentro de la zona fatídica. Cuando veo al jugador que agarra el balón para lanzar el penalti casi me da un infarto. !! Negredo !!. Sí, Negredo. Quizás, el jugador con menos confianza en si mismo de toda la plantilla. Pero el tio con dos coj.., coge la pelota con decisión, lanza y la clava pegada al poste izquierdo de Pinto. Gol y otra vez por delante. Uff.

A partir de ahí, lo lógico; Guardiola da entrada a Busquets y a Xavi y nos encierra en nuestro campo. Dos jugadas claves; un gol anulado a Bojan por supuesta falta previa de Ibrahimovic -un pelín rigurosa siendo justos- y un nuevo gol anulado a Alves por fuera de juego suyo bien señalado. Muy valiente el árbitro en ambas jugadas. El balance de las jugadas polémicas podemos decir que queda en tablas porque en unas nos perjudica y en otras nos beneficia. Hay varias ocasiones más de Messi que el argentino no suele desaprovechar pero que hoy, gracias a Dios, no entraron.

En definitiva; buen partido por fin de los nuestros tras dos meses de sequía de juego. El secreto ha estado en jugar con intensidad, con anticipación y sobre todo con una gran ACTITUD. Es lo único que podíamos pedirle hoy al equipo teniendo en cuenta la gran cantidad de bajas que teníamos. Si el sábado pasado le dábamos un cero a la defensa, hoy le damos un diez. Drago inconmensurable, Konko muy bien, Navarro muy centrado y Escudé acusando un poco la falta de continuidad pero despejando todo lo que le llegaba. En el centro, Romaric bastante bien en la distribución y Lolo haciendo una labor oscura que se ve poco pero se nota mucho en positivo. Bien tambien las bandas, especialmente Capel, para mí, el mejor del partido. El único que sigue desentonando, Koné. Habrá que seguir esperandole.

La vuelta, dentro de una semanita. ¿ A que nadie soñaba con llegar al Pizjuán con esta ventaja?. LLenazo habemus en la Bombonera. Felicidades a todos los sevillistas y gracias al equipo y al míster por este maravilloso regalo de Reyes.

Jugaron por parte del Sevilla,  Palop(1); Konko(2); Escudé (2); Drago(3); Navarro(2); Lolo(2); Romaric(2); Perotti(2); Capel (3); Navas(2) y Koné(1). En la segunda participaron Renato (1), Negredo (2) y Duscher (sc).

At. Madrid 2; Sevilla FC 1. Mal partido y peor resultado.

Reconozco que me ha costado poner en orden mis ideas para escribir una mínima crónica y aviso a navegantes de que estoy un pelín desmoralizado. Y es que no se puede calificar precisamente de buen partido el que hemos presenciado esta noche. El peor Atlético que hayan visto mis ojos y un Sevilla que no ha mejorado a los rojiblancos nos han ofrecido hoy un pobrísimo espectáculo, especialmente en la primera parte. Más parecía un partido de solteros contra casados que un envite de la liga BBVA con dos históricos en liza. La única ocasión mencionable de los primeros 45 minutos fue el gol sevillista, obra de Renato tras saque de esquina de Perotti.

Y si mala fue la primera en cuanto a juego, peor fue la segunda en el sentido de que no se pueden cometer más despropósitos en menos tiempo. Unos supuestos profesionales que ganan su buen dinero por dedicarse en exclusiva a jugar al fútbol no pueden cometer errores de principiantes como el de Duscher, que se ha autoexpulsado por no saber medir las entradas. Y no es la primera vez que deja a su equipo con diez por su mala cabeza. O el de Navarro, que en la última jugada del partido hace una falta totalmente innecesaria que a la postre siginificaría el 2-1 obra de Antonio López de cabeza. Repito, no es de recibo tirar por la borda un botín que teníamos cobrado al final del primer tiempo. Apenas hubiéramos controlado minimamente el partido nos habríamos traido si o si los tres puntos porque el At. Madrid estaba practicamente muerto. Nosotros, solo nosotros, le hemos dado aire al contrario con nuestros errores del TBO. Muy cabreado debería estar Jimenez con el comportamiento de sus jugadores, imprópio de un equipo de la zona alta de la primera división española.

Ya he mencionado a los dos principales culpables de nuestra derrota pero ahora paso a opinar del resto. Los dos centrales titulares hoy han estado muy mal. Squillaci ha perdido de vista dos veces el balón y la segunda de ellas nos ha costado encajar el primero. Aquí ha habido un mucho de mala suerte, ya que el balón rebotado en la pierna del francés, cayó a piés de Forlán que incomprensiblemente se echa el balón demasiado largo y Palop, que acertó a adelantarse al uruguayo lo hizo con tan mala fortuna que el balón rechazado rebota en el cuerpo de Drago y se cuela inmisericorde en nuestra portería. Si tuviera pelos me los habría arrancado en ese mismo instante.

Si hablamos del centro del campo, el tándem Duscher – Romaric ha estado lamentable. El primero no consigue terminar un partido completo, sea por lesión, sea por expulsión como el caso de hoy. Su compañero de línea Romaric sigue demostrándonos a todos que no es el centrocampista de creación que necesita este equipo si queremos ser realmente un grande. No sale del pase fácil al que tiene al lado y a girarse continuamente sobre sí mismo pero sin avanzar un solo metro. Su lentitud en la transición del balón le hace totalmente previsible y anulable.

Arriba, Negredo desacertadísimo. Me niego a aceptar que este hombre sea tan tronco como parece. Yo me confieso admirador del Negredo de la etapa del Almería pero este jugador parece otro. Hace cosas sin sentido, se precipita en las acciones y se le nubla la vista en cuanto se acerca al área. Su sustituto, Koné, no solo no lo mejora sino que resta recursos defensivos al equipo porque baja andando. Francamente no sé si es que este hombre es tan poco maduro como aparenta o realmente no da más. Le perdonaron la roja directa en los últimos minutos por una entrada impresentable en una zona del campo sin peligro alguno. Ni siquiera Adriano que no salió hasta el minuto 60 ¿? ha sido capaz de cambiar la cara desangelada del equipo. Una desaplicación suya en el marcaje a Antonio López nos ha costado perder dos puntos en el último suspiro.

Y para el final dejo al entrenador. No se puede jugar peor, Sr. Jimenez. El Sevilla ha perdido todo el empaque que mostró hasta la jornada ocho o diez. ¿Dónde ha ido a parar ese juego preciosista, descarado y valiente que puso sobre el campo a partir de la derrota de Valencia?. El equipo se limita ahora a jugar andando, arropadito atrás y buscando el gol en un contragolpe. El problema es que cuando en el campo no están Kanouté, Luis Fabiano y Zokora, la empresa se torna harto complicada. Nos guste o no, el Sevilla ha sacado adelante muchos partidos gracias a las individualidades que tiene. El problema no viene de hoy, en el que han faltado los africanos. Ya hace muchos domingos que iniciamos la cuesta abajo y la desmoralización parece haber cundido entre los jugadores. Lo de Sergio Sánchez ha sido un palillo pero no cómo para justificar el pésimo partido de esta noche. Con decir que hemos hecho bueno a un contrario que está en horas bajas, bajísimas, siendo Reyes su mejor hombre sobre el campo.

En fin, que nos queda que pasar tela hasta que vuelvan los monstruos. Lo siento pero estoy de bajón.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Squillaci (0); Dragutinovic (1); Navarro (0); Duscher (0); Romaric (1); Navas (1); Perotti (1); Renato (1) y Negredo (0). En la segunda participaron Adriano (0); Koné (0) y Lolo (sc).

Sevilla FC 1; Getafe CF 2. Y van nueve.

Nueve son los puntos que hemos perdido en los últimos cuatro partidos en casa. Español, Málaga, Valladolid y Getafe se han llevado un botín demasiado cuantioso para las aspiraciones que se le suponen a nuestro equipo y para la escasa entidad de dichos rivales.

Los partidos del Sevilla en casa tienen un mismo patrón durante las dos últimas temporadas. Tiramos lastimosamente los primeros cuarenta y cinco minutos, -supuestamente en una estrategia de desgaste del rival-  arrancamos tras el descanso con tímidas incursiones hacia la portería contraria y acabamos los partidos completamente volcados a la búsqueda desesperada del gol si es que para esos momentos no hemos conseguido todavía mojar. La diferencia entre la temporada pasada y esta es que antes teníamos una solidez defensiva que parece ser, hemos perdido. Encajamos goles con una facilidad pasmosa. Hoy, una vez más, primera llegada del rival y  gol. Segunda llegada y nuevo batacazo.

Un tal Soldado se bastó para poner en evidencia a toda nuestra defensa y marcó los dos goles del Getafe. Si analizamos los componentes de la zaga sevillista, Konko dejó escapar al extremo que puso el centro del primer gol visitante tras taconazo errado de Kanouté que le puso el contragolpe en bandeja. Escudé acusó la falta de ritmo exhibiendo una lentitud exasperante, Sergio Sánchez no marcó adecuadamente a Soldado en el primero de la noche y Navarro  salió claramente derrotado en su duelo particular con Pedro León. Por cierto, vaya jugadón que hizo este hombre cuando el partido expiraba. Se fue de todo el que quiso y solo una intervención magistral del Palop evitó el tercero. En definitiva, suspenso absoluto de los zagueros sevillistas en una noche para olvidar.

Cierto es que llevamos una racha de lesiones que se está cebando especialmente en la zona de retaguardia pero no es de recibo que en los últimos cinco partidos como locales nos hayamos puesto con el marcador en contra a poco de empezar. Una cosa es aguantar el mal juego del equipo porque los puntos acababan cayendo de nuestro lado y otra bien distinta es jugar mal y además perder.

Siempre habrá quien diga que Perotti la tuvo a huevo para empatar y la falló solito. Y que el Getafe tuvo suerte en la indecisión entre Palop y Sergio Sánchez que nos costó el segundo. Sin dejar de ser cierto, se supone que un equipo que aspira a todo tiene que mostrar mucha más contundencia. Eso que llamábamos “pegada” pero que ahora no aparece por ninguna parte.

El juego sevillista es demasiado previsible y lento en las transiciones. Todos los equipos que llegan al Pizjuán saben que nuestros centrocampistas buscan siempre, si o si, a las bandas. Por tanto, si tapan a Navas y Perotti y además concentran gente en el área para despejar los centros que no consiguen evitar, tienen mucho ganado. Por ende, si cuentan con un tal Boateng (un Zokora con rastas con el dorsal 18) que ha hecho el partido de su vida, pues a morir por Dios. Este morenito ha despejado todo lo mandábamos al área. Impresionante.

Volviendo a los nuestros; si hablamos de Romaric, yo me sigo preguntando qué aporta este hombre al equipo. Soba tanto el balón que su capacidad de sorpresa es nula. Para mi , siempre  que Renato esté disponible, debe jugar. Porque andando, el brasileño es infinitamente más efectivo que el marfileño si tenemos en cuenta que la producción de juego interior de Romaric es inexistente. Si el club sigue con su miopía para no querer ver que falta un hombre organizador que dé descanso a Renato; mal vamos.

Otro que sigue sin demostrar nada en tres años que lleva aqui; Koné. No entiendo su titularidad de hoy. Yo lo habría sacrificado en beneficio de Renato. El problema actual del Sevilla es que consagra todo su poder ofensivo a las entradas por banda y por tanto Jimenez se siente en la obligación de jugar con dos delanteros. Pero si esos dos delanteros no son Kanouté y Luis Fabiano, mejor jugar con un solo punta y tres centrocampistas porque al menos se tiene la variante del juego interior.

 En los contragolpes del Getafe, se podían contar hasta cinco jugadores visitantes contra solo tres de los nuestros. Esa valentía es la que a mi me gustaría ver en mi equipo. No estoy inventando nada; lo tenemos bien fresquito en la memoria.

Revueltas bajan las aguas por el Pizjuán y algún que otro gesto de desaprobación en forma de música de viento se está repitiendo al final de los partidos. Y yo me sigo preguntando; ¿porque dejó el Sevilla de jugar como hizo durante no menos de cinco o seis partidos tras su derrota en Valencia? ¿Qué extraño fenómeno ha hecho que volvamos a caer en el juego mediocre y cicatero tras haber tocado la gloria rememorando tiempos no tan lejanos con Juande? Yo no lo entiendo. Manolo Jimenez ha dicho que conviene hacer autocrítica y ver porqué se tienen esos errores puntuales que están costando tantos puntos. Pero yo creo, que si el análisis se queda solo ahí, se está equivocando. Al margen de los errores, el Sevilla ha perdido el sello, aunque fuera el sello resultadista. Ahora vienen unos dias para descansar y hacer examen de conciencia.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Sergio Sánchez (2); Escudé (1); Navarro (1); Romaric (1); Zokora (2); Navas (2); Perotti (1); Kanouté (1) y Koné (1). También jugaron Negredo (1), Renato (1) y Capel (s.c).

¡¡ Felices Fiestas a todos los que visitais el blog y especialmente a los componentes de la ASRED !!

Real Sporting G. 0; Sevilla FC 1. Media inglesa aunque sea a la inversa

Importantísimos tres puntos para el Sevilla en un estadio invicto desde hacía ocho meses. A pesar de no hacer ni mucho menos un buen partido, volvió a bastar con la pegada de los atacantes titulares. En este caso fue Kanouté el que culminó una espectacular jugada que comenzó Navas a los diez de juego. El pinchazo del Valencia nos devuelve a la tercera posición, techo objetivo del equipo a día de hoy. Además se vuelve a cumplir la particular media inglesa que sigue el Sevilla: dos empates y dos triunfos en las últimas cuatro jornadas, aunque los triunfos hayan llegado fuera y los empates en casa.

Salió bien el equipo, con frescura y ganas de probar a Juan Pablo desde el principio. Importante esta circunstancia ya que el Sporting, si le dejas, te aprieta de principio a fin. Eso es lo que acabó pasando casi en los tres últimos cuartos de partido, pero nos valió con el dominio del primero para solventar el envite. Contribuyó y mucho en ello la vuelta de Adriano, que más que vuelta ha acabado siendo visita de las cortas porque se ha vuelto a lesionar y no sabemos para cuanto tiene. Al menos su sustituto Marc Valiente estuvo a la altura y aunque entró algo acelerado y vio amarilla, supo aguantar bien hasta el final.

Un equipo compacto como el Sporting sabe tapar bien el mediocampo, lo que contribuyó a que Romaric y sobre todo Zokora estuviesen algo menos activos. Eso sí, Navas y Perotti se dieron un festín por las bandas y por momentos recordaron a ese Sevilla que enamoraba y mareaba a los rivales desde el cero hasta el noventa. Quizás no tengamos eso ahora, pero tenemos un equipo que aprovecha la que tiene y permanece seguro para llevarse los tres puntos donde quizás antes no pudiera. Mucho menos bello pero infinitamente más efectivo.

En la segunda parte los locales fueron adquiriendo cada vez más posesión y llegada, pero sólo en un par de situaciones puntuales llegó el Sevilla a temer por dos de los puntos que acabó logrando. Koné dejó sitio a Negredo pero ninguno de los dos ha roto su dinámica y deberán seguir viendo vídeos de Luis Fabiano y Kanouté. El equipo vuelve al trío de cabeza pero bien haríamos en no mirar, de momento, más allá. Sobre todo porque el sábado viene el Getafe, otro a de los que en teoría deberíamos vapulear en casa, como al Málaga y al Valladolid…

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Adriano (1), Konko (2), Dragutinovic (1), Fernando Navarro (2), Zokora (1), Romaric (2), Jesús Navas (2), Perotti (2), Kanouté (2) y Koné (1). También jugaron Valiente (2), Negredo (1) y Renato (s.c).

Sevilla FC 2; Malaga CF 2. El gafe continúa

Una vez más se ha cumplido el guión. Mucho se venía hablando en los medios locales sobre la posibilidad de que el Sevilla durmiera líder de la liga española. Y como suele suceder en estos casos y máxime estando de por medio el Málaga, nos hemos vuelto a quedar con la miel en los labios. El equipo malaguista se ha especializado en fastidiarnos, por no decir algo más fuerte, cada vez que visita el Pizjuán. El rival ha hecho su partido pero no se puede tener peor  suerte que la que hemos tenido esta noche.

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Estoy totalmente de acuerdo con Jiménez en que el equipo de Muñíz ha creado una ocasión y ha hecho dos goles. Porque el segundo gol malaguista se inicia a partir de una pifia de tiro del ex-bético Fernando, el balón que se marchaba camino del banderín de córner, le cae en los pies al renegado Duda con la aquiescencia de un despistado Konko y el portugués que la cruza imposible para Varas. Lo de renegado lo digo por la forma en que Duda celebró su gol, levantando los brazos al aire como si no nos conociera de nada. Se demuestra así que este hombre sólo se quiere a sí mismo y se mueve únicamente por dinero. Pero bueno, de desagradecidos está el mundo lleno.

Salieron los nuestros con intención de poner pronto de cara el marcador. Varias incursiones de un Navas de nuevo inconmensurable, pusieron los primeros “uys” en las gargantas. Luis Fabiano mandó alto un cabezazo franco y Negredo -noche para olvidar la del madrileño- le pegaba al muñeco en un mano a mano con Munúa. La confianza en que el gol caería pronto creo que estaba en la cabeza de todos los aficionados. Sin embargo, en la primera subida malaguista, la defensa sevillista mal despeja por tres veces el balón hasta que tras rechazar Varas un tiro envenenado, el balón  queda a los piés de Fernando que sólo tiene que empujarla. Cero a uno y el fantasma que planeaba de nuevo por el coliseo.

El Sevilla, con más corazón que cabeza, pone cerco a la portería malaguista y Luis Fabiano a centro de nuevo de Navas, la pone imposible para el portero pero el balón se estrella en la cepa del poste. Y lo peor no queda ahí, porque el balón rebotado llega a los dominios de Negredo que a un metro de la portería  y lanzándose en plancha, la manda incomprensiblemente fuera sin oposición. Nos mirábamos unos a otros incrédulos ante la ocasión malograda y un run run empezó a circular por el estadio. Negredo, estaba totalmente fuera del partido. El ansia por hacer su primer gol en el Pizjuán le hacía precipitarse continuamente hasta el punto de parecer un delantero de regional. Y Kanouté  en el banquillo. Cuando el primer tiempo finiquitaba y menos lo merecía el Málaga, llega la famosa jugada ya comentada que acaba en gol de Duda. El mazazo fue de órdago. Unos lanzaban los puños al aire, otros juraban en arameo y los menos efusivos se agarraban la cabeza entre las manos sin dar crédito a lo que veían. Así nos fuimos al descanso, auténticamente rotos.

Tras la pausa, todos esperábamos ver asomar a Kanouté por la escalerilla de salida del vestuario, pero para asombro del respetable, el que vuelve a saltar al campo es Álvaro Negredo. Por fin en el minuto 51  sale el maliense pero el sacrificado resulta ser Renato. El brasileño, que casi no apareció en el partido, sigue sin ser el referente del juego sevillista. Ya comentamos al inicio de temporada que este Sevilla adolece de un centrocampista creativo por mucho que en la secretaría técnica porfíen en lo contrario. Hoy el Málaga tambien nos ha comido el centro del campo. Y la cosa no ha sido peor porque Zokora es un portento físico que corre por Renato y por tres más, pero el agujero que se aprecia en el círculo central es visible desde la luna. Abusamos en exceso del pelotazo desde la defensa y nuestro delanteros acaban reventados de pegar saltos prolongando hacia atrás balones que quedan francos para el despeje visitante. Con la calidad que atesoran nuestros jugadores creo que podemos y debemos aspirar a un juego más construido como el que practicó el equipo durante cuatro o cinco partidos tras la derrota de Valencia.

No obstante todo esto, el Sevilla con Kanouté sobre el cesped era otro. Sin centro del campo pero con el de Mali que las ganaba todas por arriba y que bajaba continuamente a apoyar combinando con Luisfa como solo ellos dos saben entenderse. En un córner botado por Perotti, Luis Fabiano se eleva más que nadie y con un globo, cabecea por encima de Munúa. Uno a dos y la esperanza que renacía. Casi sin solución de continuidad y en un nuevo arreón de coraje sevillista, el brasileño vuelve a cazarla dentro del área y a la media vuelta , por abajo y cruzado, la cuela pegada al poste derecho haciendo el empate. El éxtasis se apodera de los aficionados que soñábamos ya con la remontada. Sin embargo, el Málaga que hizo nada más y nada menos que veintiocho faltas gracias a la permisividad del árbitro, se las apañó para dormir los minutos que quedaban y llevarse un botín que les supo a poco visto el resultado con el que se marcharon al descanso. Incluso tuvo alguna ocasión para llevarse los tres puntos porque nuestra defensa estuvo de patio de colegio en la noche de hoy. Konko no dio una a derechas y Duda se le iba cuando le daba la gana. Squillacci despejó más veces al aire que al balón y el único que mantuvo cierto nivel fue Fernando Navarro. La zona normalmente más regular del equipo ha hecho hoy aguas por todas partes. Esperemos que simplemente se haya tratado de un mal dia. Nuevo tren que pasa por delante y que no cogemos. Mañana, a esperar un empatito en el clásico como mal menor para no despegarnos.

Jugaron: Javi Varas (2), Konko (0); Squillaci (0); Dragutinovic (1), Fernando Navarro (2); Renato (1); Zokora (2), Navas (3), Perotti (1), Luis Fabiano (3) y Negredo (0). Tambien participaron Kanouté (2), Capel (1) y Sergio Sánchez (2).