Sevilla FC 1; R. Betis 2. Ya ni en el derbi…

Doce años. Uno detrás de otro. Todo ese tiempo llevaban los de enfrente sin saborear la victoria en Nervión y ha tenido que ser esta noche. Al menos, se lo han llevado con justicia y sin que ningún sevillista pueda justificar el horrendo papel de los suyos en la que es tercera derrota del equipo en la segunda vuelta (somos vicecolistas de esta vuelta junto con el Numancia, que tiene un partido menos).

La primera parte es copiar y pegar una y otra vez lo mismo. El equipo intenta llegar, alguna que otra llega a las bandas y un pequeño porcentaje de ellas acaba en centro al área. Pero la mayoría son balones y más balones a Kanouté por arriba, que cuando va a recibir la tercera, ya tiene a tres defensas impidiendo su trabajo. Un punta que juega de mediapunta pero al que no suplantan en su función, hace que el equipo no genere ocasiones. Sí, Acosta nos salvó en la Copa, pero no es el nuevo Messi y él solito no es capaz de sacar un partido adelante. Por lo demás, Duscher volvió a adueñarse del mediocampo, pero con un juego tan previsible que hasta Chaparro sale victorioso. Los verdiblancos buscaban una y otra vez a Oliveira, que tardó en enchufarse y el Betis ni inquietaba.

En la segunda parte, lo que parecía que se ponía muy bien se puso tan negro como nunca. Si el equipo solía arreglar las cosas en la reanudación, esta vez tocó estropearlo del todo. Al principio seguimos intentándolo arriba, pero cuando el balón en largo no funcionaba, la única solución era buscar el balón en muy largo. Atascados llegó la expulsión de un reventado Duscher a veinte del final. Poco antes había comenzado el “Cambio´s Show” de Jiménez, en el que no podía faltar su número “Adriano por Capel o viceversa”. Aunque el argentino dio muestras de su cansancio, al técnico arahalense le cuesta mucho salir del hombre por hombre, pues metió a Renato por Acosta sin que el dibujo cambiara un ápice, pero con menos velocidad.

Ahora es cuando viene decir que la expulsión condicionó el partido. Pero lo que condicionó fue el gol de Sergio García 30 segundos después. Os aseguro que con Duscher en el campo, este solo podría haber visto el balón elevarse, porque el gol del coleta llegó en una contra demasiado rápida para la defensa blanca en la que esta se quedó estática mientras Sergio les ganaba la espalda. A partir de ahí, el gran Maresca saltó al terreno de juego para perder un par de balones y demostrar que en la sala de prensa pierde las formas y en el césped pierde la forma y el fondo a pasos agigantados. Romaric, como no, fue el elegido para seguir jugando con un delantero a pesar de ir perdiendo. Tanto arsenal ofensivo llevó para colmo al cero dos en una jugada de Oliveira, aquel brasileño que en el mes de octubre salió ovacionado del Sánchez Pizjuán tras colarle dos golitos al Sevilla Atlético.

El equipo terminó reventado, pero no solo por el esfuerzo de la copa, sino por la inoperancia de un cuerpo técnico que no quiso reforzar al equipo cuando las carencias las tenía delante de las narices. Este equipo no puede depender de un Kanouté que está hecho polvo. Jiménez volvió a decir en sala de prensa que en defensa la cosa estaba controlada, pero se le olvida que el suyo era un equipo que si encajaba tres metía cuatro. Las cosas no salen, pero lo peor es que desde dentro se espera que salgan gracias a un balón bombeado que meta Kanouté. Y mientras, los técnicos rivales que da la casualidad de que no son ciegos, siguen tomando nota. El malí se encargó de maquillar el resultado, pero todos habíamos asimilado por entonces la derrota.

Para terminar, un ruego. Por favor Javier Cabrera, si nos lees, deja de tirar tu larga y respetada carrera periodística a la basura con tus preguntas que parecen sacadas de “No te rías que es peor” o “La gala de inocente, inocente”. ¿Pues no va el señor y le pregunta a Jiménez que como valora que se nos sigan dando mal los equipos pequeños? Deje de desprestigiar por favor el buen nombre del Sevilla FC. Ya sabíamos que los medios oficiales nunca supieron perder, pero esto ya se pasa de la raya.

 En total desacuerdo también con Alvarado. Su crónica vuelve a insistir sobre lo de haber perdido con un equipo pequeño y se olvida de las carencias nuestras y de los errores impropios de un equipo que se ha marcado la Champions como objetivo. Que alguien me explique porque no ha habido refuerzos de invierno y siguen teniendo ficha Javi Navarro y Koné. Nuestro centro del campo no genera juego, el lateral derecho suele ser un coladero y la delantera depende en el 90% de un Kanouté que sigue cumpliendo años y que ya cuando era mas joven necesitaba ser dosificado para no romperse. Incluso nos permitimos el lujo de ceder a De Mul. Del entrenador no voy a hablar porque bastante leña le damos ya. En su descargo, decir que ha pedido jugadores y que no se le han traído, pero ese es uno de los inconvenientes de tener un entrenador de la casa.

Esto no es una mala planificación; es simplemente no querer ver la realidad. Se es consciente de donde están las debilidades pero el cuerpo técnico y el consejo siguen mirando para otro lado. Lástima de temporada. Esta generación de futbolistas dificilmente volverá a repetirse.

Para terminar con una nota positiva, felicitar de nuevo a la afición del Sevilla.De sombrerazo las 40.000 personas que se dieron cita en el coliseo . Ni el frío, ni la televisión ni el paupérrimo juego que ofrece el equipo consiguen que falte el aliento de los sevillistas. Y de mamazo el tifo de los Biris que se superan en cada nuevo reto.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Mosquera (1), Escudé (1), Squillaci (2), Fernando Navarro (2), Romaric (2), Duscher (2), Navas (1), Capel (1), Acosta (1) y Kanouté (2). También jugaron Adriano (1), Renato (s.c) y Maresca (0).

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