FC Unirea Urziceni 1; Sevilla FC 0. Con la mente en el Málaga

Si el Madrid tuvo su “Alcorconazo”, el Sevilla FC de Manolo Jiménez acaba de sufrir un “Urzicenazo” en toda regla y deberá asegurar en la última jornada el liderato del grupo G. Vale que el que escribe se colara en la tarde de ayer con el título de la previa de este partido, pero más delito tiene que los once sevillistas sobre el campo hayan permitido esta eurohumillación. Jiménez tendrá su parte de culpa, pero sólo guardó a Perotti, a Renato y a un cansado Squillaci en el once titular, por lo que había mimbres suficientes para al menos sacar el punto que hiciese intrascendente el partido frente al Rangers.

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Más allá de lo que pueda significar clasificatoriamente esta derrota, (para no ser primeros tendríamos que no ganar en casa al colista y que el Unirea venciera en Stuttgart), esta derrota demuestra que en Champions no te puedes relajar ni ante un grupo de rumanos, que sin calidad pero con esas ganas que no puso el Sevilla, se ha llevado tres puntos históricos para la modesta entidad de Urziceni. El partido ya comenzó con susto en el primer minuto, pero el polémico árbitro noguero Tom Hening anuló por fuera de juego un gol local. A partir de ahí el Sevilla se hizo dominador y tuvo incluso dos lanzamientos a la madera, uno al palo izquierdo de Kanouté y otro al larguero de Negredo, en uno de los pocos balones que tocó. Los rumanos, a excepción del citado gol inválido, no lanzaron ni una única vez a la línea de fondo defendida por Javi Varas, pero aún así se fueron por delante en el marcador al descanso. ¿Difícil de creer? No tanto cuando observamos el magnífico remate de cabeza en propia puerta de Dragutinovic ante el que nada pudo hacer Varas.

Inesperado escenario en el Ghencea que despertaba al Sevilla de su letargo. Llegó a alcanzar el 70% de la posesión en la primera parte, pero era más lo que se creía que harían que lo que realmente hicieron los sevillistas. En la segunda parte todos esperábamos una reacción que llevase inevitablemente al empate. Sin embargo, dirán en Urziceni que los trenes por allí no pasan tan a menudo como aquí, por lo que estaban dispuestos a cogerlo. Jiménez intentó reubicar a Negredo en la izquierda introduciendo a Luis Fabiano y Renato en el campo, pero el madrileño volvió a no tener su día y se tuvo que marchar. El único que dio la cara fue Perotti, curiosamente el último en salir. El recién estrenado como internacional mareó a sus rivales por la izquierda, pero no encontró compañeros a su mismo nivel esta noche. De hecho, exceptuando un descuento en el que tuvimos dos ocasiones clarísimas para empatar, fue el Unirea el que mereció más en los segundos cuarenta y cinco minutos. En la más clara de ellas se ganó Dragutinovic el 0 inapelablemente, pero por suerte los rumanos no tienen a nuestra delantera. De haber sido así, el “Urzicenazo” hubiese sido completo.

Con el triunfo del Stuttgart en terreno del irrisorio Glasgow Rangers, la cosa queda de la siguiente forma. El Sevilla sigue líder con los mismos diez puntos (ya no podrá mejorar ni igualar la fase de grupos de 2007), seguido del Unirea que tiene ocho. Los rumanos aún pueden ser líderes si ganan en Stuttgart y el Sevilla pierde con el Rangers, pero si caen en tierras alemanas se deberán conformar con la Europa League. El Rangers, con dos puntos, sólo tendrá el aliciente económico (que no es poco) en el Sánchez Pizjuán.

Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (2); Sergio Sánchez (1), Konko (1), Dragutinovic (0), Fernando Navarro (2); Lolo (1), Zokora (1), Navas (1), Capel (1), Kanouté (1) y Negredo (1). También jugaron Renato (1), Luis Fabiano (1) y Perotti (2).

Sevilla FC 1; VfB Stuttgart 1. La relajación evitó el pleno al doce

Decía Manolo Jiménez nada más finalizar el partido, que no hay nada que reprochar a sus jugadores porque lo dieron todo para hacerse con los tres puntos de esta noche. Me parece muy bien que como técnico respalde la labor de sus pupilos, pero no hay más remedio que admitir que si un equipo es culpable del resultado desfavorable ese es el Sevilla. No me sirve como excusa la lesión de Duscher, que fue un contratiempo cuando faltaban fuerzas pero que de no haberse producido el premio hubiese sido el mismo. El Stuttgart es un equipo sin alma, prácticamente resignado a la destitución de su técnico. Da esa sensación de equipo que sabe que todo le va a salir mal pase lo que pase. De hecho, ni los balones al pie le salían en la primera parte. Prácticamente con el juego por bandas sirvió para que el Sevilla demostrara que es muy superior y Navas lo aprovechó nada más comenzar para adelantar a su equipo.

Casi, casi fue un error adelantarnos con tanta celeridad, ya que observando la falta de competitividad del rival, los nuestros se echaron a dormir y no mataron el partido cuando lo tenían tirado en el suelo e inconsciente. Bien pudo hacerlo Koné antes de lesionarse, pero está visto que por muchas oportunidades que le dé Jiménez, lo que a este muchacho le hace falta es un cambio de aires, y no sé si temporal o más bien definitivo. Luis Fabiano por su parte volvió a “deleitarnos” con una de sus espantadas. Cuando el equipo no está bien, el brasileño no es de esos que sabe tirar del carro y por el contrario se desespera ante los defensas rivales. De Negredo diremos simplemente que el juego como visitante le es mucho más propicio. Atrás, todo muy bien. Konko sabía que lo observaba un técnico de la selección francesa en la zona VIP aunque fue de más a menos. Los centrales, salvo alguna acción puntual, inquebrantables.

Eso sí, en la segunda parte no cambiamos la marcha y el Stuttgart sí lo hizo. Tal y como estaba todo, los alemanes tenían que jugársela a doble o nada porque se veían fuera de la Champions, mientras que nosotros mantuvimos la marcha y nos acabó costando caro. Los badeneses-wurtembergueses tuvieron claras ocasiones nada más comenzar, incluido un tiro al larguero. El Sevilla no daba sensación de poder sentenciar y lo peor llegó a doce del final con la lesión del recién salido Duscher. Con Perotti y Negredo también sustituidos, el equipo se veía obligado a jugar con diez ante un incisivo Stuttgart, que acabó encontrando premio en un disparo potente de Kuzmanovic que se cuela en la escuadra de Javi Varas. Por suerte, en esos momentos empataba el Unirea ante el Rangers, lo que nos daba la clasificación matemática para octavos. Para reservar la primera plaza bastará con empatar en Bucarest dentro de tres semanas.

El punto, aunque parezca poco, hace que los de Babbel dependan de sí mismos para meterse. Ganando en Glasgow y a los rumanos, este segundo partido en su campo, tendrán el pase. El 16 de marzo ya está marcado en nuestro calendario como fecha Champions. Esperemos que sea a domicilio.

Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (2); Konko (2), Squillaci (3), Escudé (2), Navarro (2); Zokora (2), Romaric (1), Navas (2), Capel (2); Luis Fabiano (1) y Koné (1). También jugaron Negredo (1), Perotti (2) y Duscher (s.c).

Aparcar la Champions hasta febrero

Inmejorable oportunidad, la de esta noche, para que el Sevilla deje totalmente reservado y hasta recogido en mano su billete para los octavos de final de la Liga de Campeones. Un triunfo en el partido de esta noche significaría conseguirlo sin más condicionantes, aunque para rizar el rizo y no tener ni que pensar en Bucarest, nos valdría que no ganaran los rumanos esta noche ante el Rangers en el Ghencea Stadium. Si las dos partes se cumplen, ya no habrá nadie que nos pueda bajar del liderato del grupo G, lo que nos aseguraría en octavos de final enfrentarnos a un segundo con la vuelta en el Sánchez Pizjuán.

El equipo que esta noche viene a intentar evitar todo esto no lo hace, ni mucho menos, en su mejor momento. El Stuttgart de Ryan Babbel viene de empatar en casa frente al Bayern, eso sí, pero con un historial de malos resultados a sus espaldas en los últimos meses. Sin ir más lejos, en la jornada copera intersemanal que se disputó al igual que en España, cayeron eliminados a un sólo partido por el Greuther Fürth de Segunda División. No van mucho mejor las cosas en la competición liguera, donde el Stuttgart marcha 14º empatado a puntos con la zona de descenso. Por ello, una combinación de malos resultados esta noche y el sábado en terreno del Borussia Monchengladbach podría ser letal para el técnico alemán. De caer hoy en Liga de Campeones y si gana el Unirea, estarían virtualmente fuera. Sin embargo, si los rumanos pinchan todo quedaría abierto para una segunda plaza baratísima.

Jiménez espera a Kanouté y Adriano, pero Babbel ha tenido que dejar en tierras bávaras a muchos de sus pupilos importantes. El extenso parte de lesionados lo componen Ciprian Marica, Cacau, Martin Lanig, Sami Khedira, Ricardo Osorio y Christian Träsch. Sus compañeros, los que sí estarán sobre el césped, ya saben que su equipo estuvo en el Sánchez Pizjuán hace sólo un año, y que por entonces en la UEFA Cup cayeron por un claro 2-0. Al final ellos pasaron el grupo y nosotros nos quedamos en el camino, pero esa es otra historia.

Esta noche el Sevilla tiene la oportunidad de centrarse única y exclusivamente en la Liga. Si conseguimos el pase y el primer puesto, Jiménez no debería dudar que los 800.000 euros en los dos partidos que restarían podrían ser igualmente accesibles con el equipo B sobre el terreno de juego. Quiero ver al mal Stuttgart de la Bundesliga y al gran Sevilla de la Champions. Si ganamos seremos, como mínimo, uno de los dos únicos equipos que no hayan dejado escapar puntos. Ayer perdieron esa condición el Manchester y el Chelsea, que sorpresivamente empataron ante los débiles CSKA de Moscú y Atlético de Madrid respectivamente. Hoy el Lyon podría también perderla en casa ante todo un Liverpool. A ver que pasa.

A demostrar su supremacía en el grupo G

Tercera jornada de la Liga de Campeones, en la que el Sevilla  tiene en su mano dejar prácticamente vista para sentencia su presencia en los octavos de final de la competición. De hecho, si la jornada saliese redonda (triunfo en Stuttgart y empate entre Rangers y Unirea), con dos empates en los tres partidos restantes obtendríamos la clasificación. Si pasara lo peor (derrota en Alemania y victoria del Unirea ante los escoceses) seguiríamos líderes con uno de ventaja sobre el segundo y dos sobre el tercero.

Disputa hoy el Sevilla FC el noveno encuentro de su historia ante un equipo alemán. Sin embargo, cosas de los nuevos formatos, sólo será su cuarto viaje oficial a tierras teutonas. La primera, en 1982, fue a Kaiserslautern donde caímos eliminados de la UEFA ante un equipo que, curiosamente, ahora anda por la segunda división alemana. No tuvimos que volver hasta 23 años después, cuando eliminamos al Mainz 05 en Frankfurt de una UEFA que acabaría siendo nuestra en Eindhoven. El penúltimo peldaño subido antes de llegar a Holanda fue también en Alemania, donde logramos empatar ante el Schalke en Gelsenkirchen. Eso sí, un año antes nos había visitado el Alemania Aachen en la fase de grupos de la misma competición. Para terminar, el propio Stuttgart visitó el Sánchez Pizjuán la pasada temporada en UEFA. En total, ocho partidos con un balance de cinco victorias, dos empates y una derrota.

El rival, bien estudiado por los nuestros porque nos vimos las caras hace justo un año, no puede decir que haya comenzado con buen pie la temporada. En Champions ha cosechado dos discretísimos empates ante Rangers (en casa) y Unirea (en Bucarest). En la Bundesliga van 13º en un campeonato de 18, con un triste balance de dos victorias, dos empates y cinco derrotas que lo sitúan con los mismos puntos que el Bochum, que a día de hoy jugaría la promoción para evitar el descenso. Europa les queda a ocho puntos, y en concreto repetir Champions, a once.

En cuanto a sus jugadores, ya no tienen a Mario Gómez como referente arriba y sus principales baluartes están en el centro del campo (el ex-barcelonista Hleb, Kuzmanovic y Hitzlsperger). En la portería volverá a estar el incombustible Lehmann. En cuanto al escenario del choque, el Mercedes Benz Arena, no será precisamente una caldera, ya que a sus pistas de atletismo hay que añadirle que uno de los fondos no existe, pues están en plena remodelación para eliminar las propias pistas. En el banquillo estará Marcus Babbel, histórico de la selección teutona  que terminó su carrera en el Stuttgart hace tres temporadas. Esperemos que la cosa no cambie en esta competición y podamos decir mañana que tenemos un pie en los octavos.

 

Glasgow Rangers FC 1; Sevilla FC 4. De cabeza a octavos

Este Sevilla da miedo y sólo para lo bueno. Le da miedo creo yo que hasta a los sevillistas, que no saben ya como calificar el arranque de temporada que está protagonizando su equipo. Esta noche los nuestros debían cumplir en un molesto partido justo enmedio de la gran cita frente al Real Madrid. Lluvia, un público de los incómodos y un equipo aguerrido enfrente. Todos los condicionantes para irnos del partido antes de tiempo. Sin embargo, los de Jiménez demostraron una vez más que han adquirido una nueva virtud en su juego, la de la paciencia. Tal y como ocurrió en Pamplona, las circunstancias hicieron que se llegara al descanso con empate a cero, pero en la segunda parte tocó olvidarse de los condicionantes y ponerse el uniforme de cabeza de serie para dejar el pase a octavos muy bien encaminado.

El arranque fue algo más decepcionante de lo que se esperaba. El Rangers tenía que jugar sus bazas y tiró de testiculina para mantener a raya al Sevilla en los primeros minutos. Aunque Kanouté tuvo una clara que estrelló en el muñeco, la primera parte no fue muy espléndida en cuanto a ocasiones. Los locales, aunque no llegaron a rematar entre los tres palos antes del intermedio, fueron privados de una clarísima pena máxima cometida por Konko, que falló en el despeje y derribó a Naismith, aunque Erikkson afortunadamente no lo vio. Para cerrar la primera parte, error defensivo del Rangers que aprovecha Adriano y dispara con potencia. El rechace lo alcanza Navas pero su disparo se va arriba.

Se llegaba al descanso con un resultado justo sin contar al árbitro. El Sevilla se estaba viendo contrarrestado por la voluntad de su adversario. Pero como ya se ha comentado, éste equipo ha aprendido a no perder los estribos aunque la cosa se ponga fea. Toca, toca y toca hasta que llega la ocasión, y el primer tanto lo hizo cuando sólo se llevaban disputados cinco minutos de la reanudación. Falta, algo dudosa por cierto, sobre Luis Fabiano que saca Lolo para Navas escorado a la derecha. Centro del palaciego y Konko se disfraza de O´Fabuloso para marcar de cabeza en un bonito escorzo. Hasta aquí la entereza de unos escoceses que vieron como ese tanto les pinchaba el globo y el Sevilla aprovechó para sentenciar. Trece minutos después, internada de Luisfa por la derecha, que centra al segundo palo donde estaba solo Adriano. El de Coritiba, enamorado de Glasgow, cruza y la deja imposible para el guardameta.

Con la máquina engrasada olía a goleada en Ibrox, y este Sevilla tiene hambre de gol a perpetuidad. Y por mucho que se diga que le falta tono físico, lo de Kanouté es para estudiarlo. Faltaban veinte minutos pero nada de conformismos para el malí, que roba un balón al que no habría porqué llegar con cero a dos a favor, se marcha por velocidad hacia el corner, se para y la pone en la cabeza de Luis Fabiano, que de esta manera suma su segundo gol en Champions y no se queda atrás en cuanto a cifras con respecto a sus compañeros atacantes.

Toque, toque y más toque para bordar el fútbol con Europa como testigo, pero todavía quedaba más. De verdad que me cuesta pensar en una delantera más letal que la nuestra por muchas portadas que acaparen otros. Sólo tres minutos después del gol de Luisfa, el brasileño recibe, ve a Kanouté y la pone perfecta, para que el africano sentencie a un McGregor que se sentía batido en el inicio de la jugada. Para terminar la fiesta española en Glasgow, golazo de Nacho Novo para maquillar un resultado que casi iguala el de aquella Recopa de 1962, pero esta vez a favor de los buenos.

Este Sevilla huele a octavos y para eso también ayudan los rivales. Nuevo empate del Stuttgart, esta vez ante el “potente” Unirea, lo que nos deja con cuatro puntos de ventaja sobre el segundo y cinco sobre el tercero. Más partido no se le puede sacar a dos jornadas. Ahora a pensar en el Real Madrid, que desde luego no podrá dormir tranquilo viendo lo que se le viene encima. El Sevilla vuelve a confirmar que el idilio de Glasgow no se limita a la Copa de la UEFA y que es aplicable también a la Champions. Y Jiménez vuelve a demostrar que jugando a lo que este equipo sabe, no hay muchos rivales que le puedan hacer sombra ni muchos aficionados que puedan evitar rendirse a este sevilla 2009/2010.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Konko (2), Squillaci (2), Escudé (2), Fernando Navarro (2), Navas (2), Zokora (3), Lolo (2), Adriano (3), Luis Fabiano (3) y Kanouté (3). También jugaron: Capel (1), Negredo (s.c) y Romaric (s.c).

A por otra “Glasgow´s night”

No es ni mucho menos comparable para un sevillista decir Sttugart o Urziceni que decir Glasgow. Para los que tuvimos la suerte de pisarla el 16 de mayo de 2007, Glasgow se ha convertido en La Meca sevillista, a la par de Eindhoven o a mi parecer incluso más, dadas las circunstancias en las que se produjo aquella gloriosa victoria. Esta noche, el destino nos permite volver a saborear un partido en Escocia, muy cerquita de aquel Hampden Park que nos coronó doblemente como príncipes de Europa. Exactamente a cuatro millas al otro lado del río Clyde, allí se emplaza el mítico Ibrox Park, ahora conocido como Ibrox Stadium. Mucho más “jóven”, reconstrucciones aparte que Hampden (1937), éste sí que cumple a rajatabla con el prototipo de estadio británico, pues de lejos nadie podría distinguir su fachada principal de la de una típica fábrica siderúrgica de la ciudad.

Ibrox es la catedral protestante del fútbol escocés, al igual que ocurre con el mítico Celtic Park en el caso de los católicos. De hecho, es el único caso que conozco en el que una ciudad se divide futbolísticamente por la religión además de por los colores. Me queda eso sí la espina, en aquella loca carrera que supuso para mi padre, mi tío y para mí, no haber visto ni de pasada Ibrox como sí tuve la ocasión de hacer con Celtic Park. Sólo fue de pasada, ya que llegamos una hora y media antes del partido en coche desde Newcastle.

Sin irme por las ramas otra vez, diré que lógicamente este partido llega con infinitamente menos presiones que la de aquel 16 de mayo. El Rangers, que empató en terreno del Stuttgart en la primera jornada, tampoco debería temer ya que afronta, tras recibir al Sevilla, un doble duelo contra los rumanos que le pueden afianzar en la clasificación. Aún así, Nacho Novo y los suyos están con ganas de hacer algo grande y perpetrar lo que sería para ellos un auténtico pelotazo. Su entrenador Walter Smith, que ya los hizo subcampeones de la UEFA en 2008, coincide con la mayoría de las informaciones de la web del equipo, en la que se habla de un “Test against the best”. (Examen contra el mejor). Sabemos que se refiere al mejor del grupo, pero da una moral que no veas. Eso sí, la única vez que jugamos en Ibrox anteriormente, en 1962, caímos de la Recopa al perder por un claro 4-0.

Hoy será distinto, esperemos. Un triunfo nos dejaría muy cerca de la clasificación con dos partidos en casa aún por delante. Y prontito para casa que viene el Madrid.