Sevilla FC 1; UD Almería 0. Un charco, tres puntos y poco más

Lo importante hoy era romper la inaceptable racha de resultados ligueros, tanto los de casa como los de 2010 en general, año en el que el equipo se acaba de estrenar en lo que a puntos se refiere. El equipo no desplegó un juego muy distinto al que le hizo caer ante Getafe o Racing, pero la falta de pegada almeriense permitió al Sevilla llevarse el triunfo sin hacer demasiados méritos. Aunque finalizó el partido sin pasar apuros, justo antes del descanso un arreón visitante pudo hacer que los puntos acabaran más repartidos.

Si decíamos en la previa que sería importante no empezar encajando como había ocurrido en las últimas citas en casa, parece que el hecho de advertir la estadística sirvió de maleficio para romperla. La incesante lluvia caída durante toda la jornada del sábado dejó un césped practicable en la mayor parte de las zonas, aunque el lateral Acasiete quiso dar un pase raso justo por donde no corría el balón. Su teórico receptor era el guardameta Alves, pero el cuero se frenó a medio camino y eso lo aprovechó Renato para asistir a un Negredo libre de marca y en boca de gol. Inicio prometedor de un partido que sin embargo no sacó del ya recurrente sopor a la parroquia nervionense. La seguridad del uno a cero permitió a Jiménez dejar de arriesgar un poco menos si cabe, optando por tener el control de la pelota e intentando visitar de vez en cuando a Alves.

Sin embargo, la nula aportación de la pareja Duscher-Romaric volvió a dejar de manifiesto el hueco entre la zaga y Renato tanto a la hora de defender como a la de atacar. Esto permitió al Almería llegar con peligro en varias ocasiones que no llegaron a buen puerto. Si Canales decidió el partido hace dos semanas, el Canales del Almería no tuvo la misma suerte. Un Crusat que viene ya de vuelta sólo consiguió inquietar alguna que otra vez a Dragutinovic, pero entre la falta de acierto de los de Lillo y la contundencia de los centrales, no parecía fácil que llegase el empate.

Y menos aún en la segunda mitad, en la que el Almería no volvió nunca a ser el que llegó al descanso y permitió al Sevilla contemporizar hasta llevarse los tres puntos. Tampoco mereció el local ampliar la renta aunque sí que dispusiera de alguna que otra ocasión clara, como un mano a mano de Negredo que ganó Alves o un disparo franco pero muy desviado del sustituto Capel. El de Albox sustituyó a un Perotti que no está al cien por cien recuperado. El que volvió a demostrar que quiere estar en un safari sudafricano es Navas, que volvió a desbordar como en Coruña pero bastante más tapado que entonces.

Nada cambió hasta que un excesivamente inglés Mateu Lahoz pitó el final de un encuentro en el que no tuvo demasiado trabajo, a excepción de una caída de Corona en el área que acabó con amarilla para el ex-zaragocista. La verdad es que, dadas las circunstancias, lo mejor es quedarse con los tres vitales puntos y pensar en noquear la eliminatoria copera el próximo jueves. A partir de ahí habrá tiempo para preparar la trascendental visita del Valencia, que podría volver a meternos de lleno en la lucha por ser terceros o hacer que empecemos a conformarnos con la fase previa.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Stankevicius (2), Escudé (3), Drago (3), Adriano (1), Duscher (1), Romaric (1), Navas (2), Perotti (2), Renato (2) y Negredo (2). También jugaron Capel (1), Fernando Navarro (s.c) y Luis Fabiano (s.c).

RC Deportivo LC 0; Sevilla FC 3. La pegada ha vuelto!!

Tremendo favor el que nos ha hecho hoy Lotina colocando sobre el campo a un equipo más diezmado de lo que debiera. Queriendo emular a Jimenez en el Camp Nou, dejó en el banquillo a los pocos buenos disponibles; Aranzubía,Valerón, Adrián, Manuel Pablo, Pablo Alvarez,… y colocó a muchos noveles entre los que destacaba únicamente Luis Filipe. Por cierto que al buen lateral portugués le amargó la noche nuestro Jesusito Navas que junto con Negredo fueron los mejores del partido. Para facilitar aún más las cosas, “el triste” diseñó hoy una estrategia consistente en atrincherarse atrás con cinco defensas y ceder el balón al Sevilla. Yo que tengo a Lotina por un buen entrenador tengo que reconocer que ayer ” la cagó” con la alineación y el sistema.

Aunque los primeros veinte minutos aburrían a las ovejas y no pude evitar varias cabezaditas, finalmente ocurrió lo que tenía que ocurrir,porque en fútbol y aunque sea solo de vez en cuando , las matemáticas se cumplen. Los nuestros aprovecharon el regalito y aunque como de costumbre empezamos jugando a nada hasta el punto de ceder más de una docena de veces el balón a Palop por pura impotencia, Jesús Navas se sacó de la chistera un pase en vaselina sobre Negredo que el madrileño, esta vez sí, mandó a la red adelantándose al portero Manu. A partir de aquí, al Depor no le quedó más remedio que irse arriba pero con poca pólvora. El único cartucho era el veterano Bodipo que como todo el mundo sabe pone mucha pelea pero nada de calidad. A pesar de ello, a punto estuvo el sevillano de aguarnos la noche porque en el único despiste de nuestra defensa, se coló entre los centrales y cayó dentro del área trás un leve contacto con Stankevicius. Para mí, jugada dudosilla que el bueno de Iturralde solucionó con falta en ataque del delantero. Desde que nos atracó a mano armada en Mallorca en 2007, se ve que no consigue dormir tranquilo y se ha vuelto más sevillista que Sánchez Pizjuán.

El Sevilla aprovechaba las contras para hacer daño y en una jugada de las que sólo sabe fabricarse Perotti, dejó a su marcador roto en varios pedazos y puso un centro que Renato cabeceó a la red con su habitual maestría. 0-2 y el partido que se encarrilaba. La escasa moral de los gallegos terminó de evaporarse trás un jugadón de raza de Álvaro Negredo que se fue por banda derecha, se coló hasta la cocina y entre tres defensas encontró el huquecito para dar el pase de la muerte a Navas que sólo tuvo que empujarla. Enorme esta noche Negredo. Ha marcado un gol y ha fabricado otro.

En los últimos minutos salió al campo Luis fabiano “el deseado”. Por televisión dio la impresión de que no estaba muy por la labor porque hacía gestos a Jimenez con los brazos extendidos como diciendo, ¿qué falta hace que salga yo ahora con un 0-3 ? Repito que esta es la impresión que daba por la tele aunque puede que no fuera eso. De cualquier modo, no salió precisamente enardecido al campo hasta el punto de fallar una ocasión clamorosa de las de sólo empujarla y que cuando el brasileño está enchufado no suele perdonar.  Hasta el final , mucha posesión sevillista dejando correr los minutos sabiendo que tenemos, salvo catátrofe, los dos pies en semifinales. El enemigo probable será el Getafe que ha batido hoy a domicilio al Mallorca por 1-2.

La pegada ha vuelto y esperemos que sea para quedarse. Cuando miro la clasificación y veo que este equipito del Depor está con un punto más que nosotros, se me revuelven las tripas y no puedo evitar acordarme de la cantidad de puntos dilapidados en nuestro campo. Tiempo hay para encarrilar de nuevo la liga, ya que la copa parece despejada hasta la siguiente eliminatoria.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Stankevicius (2), Escudé (2), Drago (2), Fernando Navarro (2), Duscher (2), Romaric (1), Navas (3), Capel (2), Renato (2) y Negredo (3). También jugaron Perotti (3), Luis Fabiano (1) y Lolo (s.c).

Recuperamos efectivos. ¿Y ahora qué?

Vamos con un post reflexivo cortito como previa para el Deportivo – Sevilla de esta noche. Con Luis Fabiano y Perotti en la convocatoria, Jiménez puede respirar un poquito más en lo que se refiere a efectivos. Eso sí, para los que se escudan exclusivamente en las bajas para justificar nuestras cuatro derrotas en los cinco últimos partidos, esto puede ser un arma de doble filo. Si el equipo salió como salió en Barcelona fue por las bajas y por el partido de esta noche, que nos puede dejar cerca de las semifinales de Copa. Vale, hasta ahi sí quereis, de acuerdo.

Ahora bien, si la excusa son las bajas, la entidad de un equipo como el Barcelona y la importancia de una eliminatoria copera, ya no me vuelvo  a tragar lo que me cuenten si el equipo vuelve a salir “cagao” hoy en Riazor. Todos aquellos que se regocijan en llamar GRANDE a su equipo, deben saber que un grande no se amilana ni se escuda en las bajas.  Si me apuras, un equipo grande no puede salir a ningún sitio a defender, aunque esta apreciación personal admita sin duda más de un punto de vista. Los equipos grandes no son aquellos que ganan cinco títulos, hacen una gran plantilla en los años sucesivos, aspiran a todo y luego se esconden en las excusas sean cuales sean. Los equipos grandes tienen que demostrar su grandeza SIEMPRE. Los sevillistas protestones sabemos cuando el equipo lo da todo para que las cosas salgan bien aunque luego no salgan (en ese caso, nada que objetar) y cuando no. Aquellos para los que prima el resultadismo sin excusas sobre todo lo demás,  ahora no pueden venir con paños calientes, porque si de cinco partidos se pierden cuatro tendrían que querer echar al entrenador.  No puede uno vacilar de ganarle a “todo” un Barcelona el día de Reyes y luego decir que si el Sevilla pierde es sólo por los que no están. O una cosa o la otra.

Quienes preferimos que se hagan las cosas bien para que los resultados lleguen por sí solos, sólo esperamos que a partir de esta noche, salga quien salga de inicio, se vuelvan a poner las bases para ello. Nosotros seremos los primeros en saltar de alegría si ocurre, que nadie lo dude. Pero también los primeros en volver a poner la voz de alarma si se repiten los síntomas. Ya me intentó alguien callar el día del Racing en la grada (sin conseguirlo, por cierto), pero eso no hace más que reafirmarme en la idea de que un sevillismo callado es el primer paso para un Sevilla mediocre.

Sevilla FC 0; FC Barcelona 1. Para no quitarse el sombrero.

Al final va a ser verdad que el sombrero del presidente es un talismán para el equipo, porque últimamente sin él los sevillistas no sabemos lo que es llevarse una alegría. Desde que el Manchester United eliminara al Barça en la Champions de hace dos temporadas, nadie había probado las mieles de eliminar a los azulgranas de una competición. El Sevilla, a pesar de las dificultades por las que pasa actualmente en cuanto a juego y resultados, se dio el gustazo de lograrlo y de paso meterse entre los ocho mejores de una Copa más “barata” de lo esperado.

Tras el experimento de la ida, Pep Guardiola pasó de probaturas y salió con la pata negra desde el inicio. Messi, Ibra, Henry, Xavi, Iniesta, Alves… Todos menos Valdés estaban destinados a mantener la mega-racha barcelonista, pero por suerte no fueron suficientes para bajar a la tierra al Sevilla. Jiménez sabía que noventa eran muchos minutos para colgarse del larguero, por lo que aprovechó la velocidad de Navas y Adriano por bandas para mantener el balón alejado de Palop. Aunque de cara a gol no hubo demasiadas opciones, el plan funcionó y vimos a un Barcelona temeroso de quedarse en cueros en alguna contra. Incluso pudo adelantarse el Sevilla en una salida arriesgada de Pinto, pero Clos Gómez pitó falta de Negredo sobre el portero antes de que el palaciego marcase a puerta vacía. Por su parte, el ataque visitante carecía de ese último pase o control perfecto para poner de gol a Ibra o Messi, esos que ante los tres palos lo raro es que perdonen.

Pero después de esquivar el sufrimiento en los primeros minutos, el aficionado sevillista sabía que la cola del practicante se terminaba y que antes o después tocaría hacer frente a la afilada aguja. El entrenador sevillista lo sabía e intentó recular para alejarse, pero la marabunta azulgrana le obligó a verse cara a cara con el enfermero. Los primeros minutos de la reanudación fueron de esos que hacen adelgazar, con balones de aquí para allá paseándose por las bandas y visitando a Palop con frecuencia. El valenciano volvió a recordar al de las noches de gloria y su actuación tiene mucho peso en el éxito final. Entre tanto, nuevo gol anulado a Navas, este sin discusión posible al recibir en posición totalmente correcta y batir cruzado, aunque no valiese, a Pinto. Pero no había manera de sacudirse el empuje catalán, tanto fue así que  el cero a uno terminó por llegar. Mal despeje de Romaric que rebota en Xavi de forma algo sospechosa pero que deja el balón muerto para el mediocentro en la media luna del área. Aquí sí que no se lo pensó y  la coló por el poste izquierdo de Palop.

La zona testicular de los allí presentes y de los televidentes aún subía más, pero por suerte el gol hizo tomarse con más calma lo que quedaba a Guardiola, a la vez que los blancos salían más allá de la cueva para demostrar que seguían ahí. Quedaba un cuarto de hora más el descuento y a algunos les parecía imposible, pero ocasiones clamorosas de Messi y Henry mediante, el marcador no vivió ninguna modificación más y conseguimos el, a priori, casi imposible pase a cuartos. Al final salieron Pedrito y Bojan y se retiró un aplaudido Alves, pero por una vez no hubo lugar para la tan repetida épica blaugrana. El batacazo de Guardiola en la alineación de la ida fue una losa demasiado pesada ante un equipo que no pasa por su mejor momento, pero que sigue siendo uno de los pesos pesados de nuestro fútbol.

El próximo sábado tendremos que volver a hacer frente al gigante, otra vez en su casa, aunque en esta ocasión no nos valdrá la derrota por la mínima. En cuanto al tema copero, la cosa se pone muy bien con una nueva final anticipada en cuartos. Sin el Valencia ni el Barcelona ni el Villarreal, y con el Atlético prácticamente fuera, el cuadro se pone muy blanquirrojo a expensas de lo que ocurra ante los gallegos. La próxima semana se abrirá la eliminatoria en Riazor y volveremos a decidir en casa. Ójala este épico triunfo nos sirva para remontar el vuelo en Liga, porque una cuarta derrota consecutiva sería demasiado complicado. De momento, a disfrutar por ser el equipo preferido en la capital de España por bajar al Barcelona de su nube.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (3), Konko (2), Escudé (2), Drago (2), Navarro (2), Duscher (1), Romaric (1), Renato (1), Navas (3), Adriano (2) y Negredo (1). También jugaron Lolo (1), Capel (2) y Cala (s.c).

FC Unirea Urziceni 1; Sevilla FC 0. Con la mente en el Málaga

Si el Madrid tuvo su “Alcorconazo”, el Sevilla FC de Manolo Jiménez acaba de sufrir un “Urzicenazo” en toda regla y deberá asegurar en la última jornada el liderato del grupo G. Vale que el que escribe se colara en la tarde de ayer con el título de la previa de este partido, pero más delito tiene que los once sevillistas sobre el campo hayan permitido esta eurohumillación. Jiménez tendrá su parte de culpa, pero sólo guardó a Perotti, a Renato y a un cansado Squillaci en el once titular, por lo que había mimbres suficientes para al menos sacar el punto que hiciese intrascendente el partido frente al Rangers.

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Más allá de lo que pueda significar clasificatoriamente esta derrota, (para no ser primeros tendríamos que no ganar en casa al colista y que el Unirea venciera en Stuttgart), esta derrota demuestra que en Champions no te puedes relajar ni ante un grupo de rumanos, que sin calidad pero con esas ganas que no puso el Sevilla, se ha llevado tres puntos históricos para la modesta entidad de Urziceni. El partido ya comenzó con susto en el primer minuto, pero el polémico árbitro noguero Tom Hening anuló por fuera de juego un gol local. A partir de ahí el Sevilla se hizo dominador y tuvo incluso dos lanzamientos a la madera, uno al palo izquierdo de Kanouté y otro al larguero de Negredo, en uno de los pocos balones que tocó. Los rumanos, a excepción del citado gol inválido, no lanzaron ni una única vez a la línea de fondo defendida por Javi Varas, pero aún así se fueron por delante en el marcador al descanso. ¿Difícil de creer? No tanto cuando observamos el magnífico remate de cabeza en propia puerta de Dragutinovic ante el que nada pudo hacer Varas.

Inesperado escenario en el Ghencea que despertaba al Sevilla de su letargo. Llegó a alcanzar el 70% de la posesión en la primera parte, pero era más lo que se creía que harían que lo que realmente hicieron los sevillistas. En la segunda parte todos esperábamos una reacción que llevase inevitablemente al empate. Sin embargo, dirán en Urziceni que los trenes por allí no pasan tan a menudo como aquí, por lo que estaban dispuestos a cogerlo. Jiménez intentó reubicar a Negredo en la izquierda introduciendo a Luis Fabiano y Renato en el campo, pero el madrileño volvió a no tener su día y se tuvo que marchar. El único que dio la cara fue Perotti, curiosamente el último en salir. El recién estrenado como internacional mareó a sus rivales por la izquierda, pero no encontró compañeros a su mismo nivel esta noche. De hecho, exceptuando un descuento en el que tuvimos dos ocasiones clarísimas para empatar, fue el Unirea el que mereció más en los segundos cuarenta y cinco minutos. En la más clara de ellas se ganó Dragutinovic el 0 inapelablemente, pero por suerte los rumanos no tienen a nuestra delantera. De haber sido así, el “Urzicenazo” hubiese sido completo.

Con el triunfo del Stuttgart en terreno del irrisorio Glasgow Rangers, la cosa queda de la siguiente forma. El Sevilla sigue líder con los mismos diez puntos (ya no podrá mejorar ni igualar la fase de grupos de 2007), seguido del Unirea que tiene ocho. Los rumanos aún pueden ser líderes si ganan en Stuttgart y el Sevilla pierde con el Rangers, pero si caen en tierras alemanas se deberán conformar con la Europa League. El Rangers, con dos puntos, sólo tendrá el aliciente económico (que no es poco) en el Sánchez Pizjuán.

Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (2); Sergio Sánchez (1), Konko (1), Dragutinovic (0), Fernando Navarro (2); Lolo (1), Zokora (1), Navas (1), Capel (1), Kanouté (1) y Negredo (1). También jugaron Renato (1), Luis Fabiano (1) y Perotti (2).

CD Tenerife 1; Sevilla FC 2. La pegada puede más que las bajas

No era Manolo Jiménez en sus inicios, ni mucho menos, un enamorado de las rotaciones. Partidos como el de hoy, sin embargo, le hacen ver que su reconversión no tiene más que elementos positivos. A pesar de las nueve bajas que se quedaron sin excursión al Teide, Jiménez ha maniatado con los once titulares de hoy (incluido Marc Valiente) a un Tenerife que fue de menos a más, pero que cuando llegó al más ya era demasiado tarde. Un espectacular Perotti y Renato, ya en la reanudación y con la pierna mala dejaron casi hecho un partido que complicó Nino. Al final los tres puntos viajan para la península para evitar que los dos de arriba se escapen. Con esto y ganando al Málaga el sábado, el segundo puesto será una realidad antes de diciembre.

A excepción de la sorprendente titularidad de Marc Valiente y la suplencia de Lolo, el de Arahal sacó lo mejor que tenía en cada puesto, y eso le bastó para saltar al terreno de juego con el bastón de mando agarrado. El Tenerife dudó en los primeros minutos y a punto estuvo de aprovecharlo el Sevilla nada más empezar, con un estratosférico pase al hueco de Luisfa que desaprovechó Kanouté con un tiro raso. Los locales no inquietaban a pesar del empuje de su hinchada, pero lo adelantado de su zaga permitía que nuestras afiladas bandas pulularan por los dominios de Aragoneses con peligro. En una de estas, a la media hora, galopada de Navas por la derecha que acaba en centro al segundo palo con Perotti solo. El “Monito” la ve venir y la mete para dentro sin contemplaciones. Esperemos que al argentino le haga crecerse el interés de los grandes, tanto como que Del Nido y Monchi aceleren su renovación y mejora de contrato.

Antes del descanso pudo Sicilia empatar de cabeza, pero su ocasión se marchó cerca del palo diestro de Javi Varas. Nada más retornar, Jiménez optó por volver a la táctica de un único punta y colocó a Romaric por Kanouté. La subida de Renato a la mediapunta provocó el cero a dos, pero a punto estuvo de salir más caro de lo esperado. Un error de Navas lo aprovechó el siempre atento Nino para robar y plantarse ante Varas. Valiente llegó haciendo honor a su apellido y le salió bien, aunque a punto estuvo de cometer penalti. Sin solución de continuidad llegó el segundo con un derechazo de Renato a la escuadra que parecía sentenciar.

Sin embargo, entre el acomodado marcador y la falta de otra referencia arriba además de Luisfa, los locales se fueron cada vez más arriba y más por empuje que por calidad comenzarona  merecer mejor suerte. Tanto que, cuando restaba un cuarto de hora para el final, Nino con una bonita volea daba carpetazo a más de dos meses de sequía goleadora. Con O´Fabuloso fundido, era la hora de Negredo para buscar la sentencia, pero el que más destacó fue Perotti aguantando balones y repartiendo el juego cuando más falta hacía. Al final no hubo sorpresa y conseguimos un triunfo sin demasiado brillo pero no por ello falto de trabajo. Ahora, sin deshacer la maleta, rumbo a Bucarest para dejar listo el liderato en Champions.

Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (1); Konko (2), Squillaci (2), Marc Valiente (2), Fernando Navarro (2); Zokora (2), Renato (2), Jesús Navas (2), Perotti (3); Luis Fabiano (2) y Kanouté (1). También jugaron Romaric (1), Lolo (1) y Negredo (s.c)

Sevilla FC 3; Villarreal CF 2. El rival también juega… cuando el Sevilla quiere

Vital triunfo sevillista tal y como se estaba dando la jornada, aunque los comienzos bien daron a entender que nos llevaríamos el mismo chasco que contra el Stuttgart. A diferencia de los alemanes, este Villarreal está diseñado para liársela a cualquiera, y en la segunda parte remontó un partido que ya dábamos por perdido. Menos mal que apareció Adriano para dar dos asistencias con sabor a remontada, la primera para que Luisfa se reencontrase con sí mismo, y la segunda para demostrar que Kanouté sigue siendo futbolista. Arreón de raza blanquirrojo que nos sirve para llegar al parón enganchados arriba.

El once planteado por Jiménez sólo presentó la novedad de Palop en la portería y la de Sergio Sánchez por Konko en el lateral derecho. El catalán no tuvo su mejor noche pero le dio para poner en bandeja el primero de la noche a Luisfa. Ocho minutos tardó el Sevilla en hacerse con el marcador y veinte segundos en demostrarle al Villarreal que no tendría fácil mantener su racha. El gol de listo de O´Fabuloso, por desgracia, dejó sitio a la apatía y el conformismo que vimos tras el de Navas al Stuttgart, por lo que los amarillos de Valverde no dudaron en probar fortuna. Comandados por el abuelo Pirés comenzaron a mover el balón por el centro mientras se diluían nuestras bandas. Tanto toque permitió que llegara el empate del propio jugador galo, que ponía justicia al conformismo local y al inconformismo visitante. Entre tanto, Negredo volvió a dar muestras de su pelea y oportunismo, aunque lo que es el gol se le sigue resistiendo en la Bombonera.

En la segunda parte sí que se vio un Sevilla ofensivo y dispuesto a arriesgar para llevarse los tres puntos. Ahora bien, el Villarreal no es un cualquiera pese a que lo diga la clasificación, y en un contragolpe dio la sorpresa y se puso por delante a la hora de partido. David Fuster, aprovechando una mala salida de Palop, colocó el 1-2 y devolvió los fantasmas a las gradas del Pizjuán. Con todos los de arriba sumando de tres, era un pinchazo que significaba muchas cosas, y todas ellas negativas. Así que hubo que ponerse el mono de trabajo y cuando este equipo lo hace, el rival no tiene nada que hacer. Una pena que hubiera que recibir un golpe en el hígado para tener que noquear al adversario con una de derechas y otra de izquierdas que supusieron el k.o villarrealense. Con Adriano ya en el campo, todo fue más fácil y dos centros suyos dieron luz a una remontada en cinco minutos. Luisfa, otra vez, con un cabezazo imparable y luego Kanouté, en jugada ensayada desde la esquina, dejaron las cosas en su sitio y al Sevilla bien atado en la tercera posición.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Sergio Sánchez (1), Squillaci (2), Escudé (2), Fernando Navarro (2), Zokora (2), Renato (2), Navas (2), Perotti, (2) Negredo (2) y Luis Fabiano (3). También jugaron Adriano (2), Kanouté (2) y Lolo (1).

Aparcar la Champions hasta febrero

Inmejorable oportunidad, la de esta noche, para que el Sevilla deje totalmente reservado y hasta recogido en mano su billete para los octavos de final de la Liga de Campeones. Un triunfo en el partido de esta noche significaría conseguirlo sin más condicionantes, aunque para rizar el rizo y no tener ni que pensar en Bucarest, nos valdría que no ganaran los rumanos esta noche ante el Rangers en el Ghencea Stadium. Si las dos partes se cumplen, ya no habrá nadie que nos pueda bajar del liderato del grupo G, lo que nos aseguraría en octavos de final enfrentarnos a un segundo con la vuelta en el Sánchez Pizjuán.

El equipo que esta noche viene a intentar evitar todo esto no lo hace, ni mucho menos, en su mejor momento. El Stuttgart de Ryan Babbel viene de empatar en casa frente al Bayern, eso sí, pero con un historial de malos resultados a sus espaldas en los últimos meses. Sin ir más lejos, en la jornada copera intersemanal que se disputó al igual que en España, cayeron eliminados a un sólo partido por el Greuther Fürth de Segunda División. No van mucho mejor las cosas en la competición liguera, donde el Stuttgart marcha 14º empatado a puntos con la zona de descenso. Por ello, una combinación de malos resultados esta noche y el sábado en terreno del Borussia Monchengladbach podría ser letal para el técnico alemán. De caer hoy en Liga de Campeones y si gana el Unirea, estarían virtualmente fuera. Sin embargo, si los rumanos pinchan todo quedaría abierto para una segunda plaza baratísima.

Jiménez espera a Kanouté y Adriano, pero Babbel ha tenido que dejar en tierras bávaras a muchos de sus pupilos importantes. El extenso parte de lesionados lo componen Ciprian Marica, Cacau, Martin Lanig, Sami Khedira, Ricardo Osorio y Christian Träsch. Sus compañeros, los que sí estarán sobre el césped, ya saben que su equipo estuvo en el Sánchez Pizjuán hace sólo un año, y que por entonces en la UEFA Cup cayeron por un claro 2-0. Al final ellos pasaron el grupo y nosotros nos quedamos en el camino, pero esa es otra historia.

Esta noche el Sevilla tiene la oportunidad de centrarse única y exclusivamente en la Liga. Si conseguimos el pase y el primer puesto, Jiménez no debería dudar que los 800.000 euros en los dos partidos que restarían podrían ser igualmente accesibles con el equipo B sobre el terreno de juego. Quiero ver al mal Stuttgart de la Bundesliga y al gran Sevilla de la Champions. Si ganamos seremos, como mínimo, uno de los dos únicos equipos que no hayan dejado escapar puntos. Ayer perdieron esa condición el Manchester y el Chelsea, que sorpresivamente empataron ante los débiles CSKA de Moscú y Atlético de Madrid respectivamente. Hoy el Lyon podría también perderla en casa ante todo un Liverpool. A ver que pasa.

Sevilla FC 2; Real Madrid 1. ¡Cuánto te echaba de menos!

Por fin, por fin, por fin. Dieciocho aficiones de Primera División esperaban ansiosas para saber si la “Ultragigamegagalaxia merengue” tenía algo de terrícola. Y sí, por fin han encontrado razones para creerlo. Pero no tiene mucho sentido abrir esta crónica hablando del rival, porque simplemente ha sido uno más de los rivales que de forma consecutiva han ido cayendo en nuestras manos. Una vez pasado el partido de Valencia, este equipo se ha estado empeñando en demostrar que no tiene nada que envidiarle al de los títulos. Hoy, ante un contrincante de enjundia, no sólo no ha dado el paso atrás que todavía muchos temíamos, sino que ha dado carpetazo a esa etapa en la que, con bajas o sin ellas, no respondía con su juego a lo que se esperaba de él.

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Desde el principio, aún teniendo en cuenta que este Real Madrid tiene más individualidades que cualquier otro Real Madrid que nos haya visitado últimamente, el equipo salió como aquel Sevilla que nos enamoraba. ¿Qué el Madrid está enfrente? Da igual, nosotros somos el Sevilla y podemos con ellos y con cualquiera. Ese es el espíritu que echábamos de menos y que ha vuelto, curiosamente con tres puntos más que meritorios de la mano. No había nada que inventar, simplemente fijarse en cómo se vapuleaba al rival antaño. Unas bandas como cuchillos, un centro del campo compacto y todo el equipo creyendo en sus posibilidades. Porque estoy convencido de que el 50% de todo esto es creer en que se puede. En cuanto a lo primero, Navas ha vuelto a ser el que era y aunque él no lo dice, Del Nido ha confirmado que está listo para dar el salto a la roja. En la otra banda, Perotti sigue aumentando su crédito mientras vuelve a aupar a Monchi en la Champions de los directores deportivos.

El Madrid, acostumbrado a empezar sacando casi con el uno a cero hecho, tardó en darse cuenta de que el contrario era mejor que él. Sobre todo porque olieron poco el balón y no supieron tapar el juego vertical de los nuestros. Y si querían entrar por el centro, que se fueran olvidando porque ese es territorio de Didier Zokora. No tendría palabras para calificar el partido del marfileño, que por cortar, casi le corta las uñas a Guti, que venía con la manicura francesa. Su última jugada fue un balón desde su sitio hasta el corner, donde forzó el saque de esquina para delirio de la afición. Pero es que con el pitido final, se fue a la portería de Gol Norte a pegar botes. De “mamazo”.

Este tipo de partidos arrancan siempre con un alegrón y esta vez corrió a cargo de Navas, que aprovechó la ineptitud de Marcelo en un centro de Fernando Navarro desde la izquierda para cabecear en el segundo palo. Por cierto, si Fernando Navarro estaba ahí fue porque ocupó el sitio de Squillaci. O no exactamente, porque se metió en la izquierda y obligó a Konko a jugar de central. Primero nos llevamos las manos a la cabeza por la decisión de Jiménez, y al final tuvímos que darle la razón al técnico, ya que, si Konko jugó bien de lateral, mejor aún lo hizo de central. A su lado estuvo Drago, que empezó con dudas pero acabó pletórico.

Pasado el descanso tocaba sentenciar para evitar apuros. La actitud sevillista fue la misma pero no contábamos con Iker Casillas. El paradón que le hizo a Perotti justo antes del empate madridista es lo más espectacular que he visto en mi vida bajo los palos. De gol a puerta vacía en el área pequeña pasamos a un paradón en el palo contrario. Y tanto nos afectó ese ocasión fallida, que en la primera ocasión de la segunda parte aprovechó Pepe para cabecear la igualada. Aquí se dio cuenta el Sevilla por primera vez en la noche de que el Madrid podía ganarle el partido. Fueron unos minutos de dudas que pudieron acabar en tragedia, pero cuando más lo necesitábamos y cuando pensábamos que Iker no lo permitiría, Renato, otra vez de cabeza, ponía el dos a uno y volvía a convertirse en el super-equipo que era antes de la machada de Casillas.

No se habla de Iturralde y eso demuestra una vez más que los árbitros son decisivos si lo permiten los equipos. No hemos dejado al vasco que sea determinante en el resultado y bajamos de la nube a los Galácticos de Mr. Floren. Esto es el fútbol, ya te puedes gastar todos los millones que quieras que eso no asegura nada. Este partido es de los que hacen grande a un equipo, porque el Madrid venía sabiendo que se lo iban a poner difícil pero no pudo hacer nada para evitar la derrota. Sin Cristiano Ronaldo y con las manidas rotaciones de Pellegrini, la prensa mesetaria ya tiene su inevitable coartada, pero aunque puedan engañar a un madridista de Ciudad Real, a mi nadie me convence de que éste Sevilla no es mejor que éste Real Madrid.

Para terminar, congratulémonos todos los sevillanos de haber ganado el duelo sevillano-madrileño del domingo. No podemos dejar escapar la oportunidad para agradecer al Betis por contribuir con un espectacular punto en Vallecas. Cada uno aporta lo que se espera de él, y eso es lo importante.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2); Konko (3), Dragutinovic (3); Squillaci (s.c); Adriano (3); Zokora (3,5); Renato (3); Navas (3,5), Perotti (2); Negredo (2) y Luis Fabiano (2). También jugaron: Fernando Navarro (2); Capel (1) y Kanouté (s.c).

¿Humillado o ayudado?

Ayer domingo, sin excepción, todos los sevillistas se levantaron encantados con el entrenador que tienen en el banquillo de su equipo. El Sevilla dio una auténtica lección de fútbol en San Mamés, haciendo todo lo que hay que hacer para llevar a la desesperación a un rival en su propia casa. Eso es desde ayer, porque a pesar de las victorias consecutivas que se venían consiguiendo,  el “sevillismo criticón” veía esta etapa como en el programa de 50×15, es decir, si caía en uno de estos últimos partidos mostrando viejos fantasmas, perdería todo el crédito acumulado. El arahalense, sin embargo, parece haber llegado en Glasgow a la pregunta sin riesgo, y no será hasta el partido contra el Real Madrid cuando se volverá a crear el “runrun” si el equipo no muestra la actitud adecuada.

Pero hay algo que analizar en todo esto. ¿Qué hizo el Sevilla para convencer en Bilbao? Tuvo el balón, no tuvo como único recurso el balonazo en largo a Kanouté, se olvidó de tener atada a la estrella del adversario, fue desde el minuto uno a por el partido y cuando se quiso dar cuenta, quedaban 45 minutos y ya podía pensar en la Champions League. Y ahora digo yo: ¿Qué es lo que se le criticaba a Jiménez, ya se ganara, se empatara o se perdiera? No tener el balón, abusar del balonazo en largo al delantero, preocuparse más de controlar al equipo rival que de jugar, especular con el empate y confiar en las segundas partes.

¡Qué casualidad! Jiménez puso remedio a todos esos aspectos que se le criticaban y no fue criticado, es más, fue elogiado. Queda claro una vez más que si se juega bien los resultados no hay ni que buscarlos, llegan sin que nadie los llame. Pero claro, la prensa y los aficionados que no nos conformamos con el uno a cero ramplón y de rebote, lo único que queremos es echar al entrenador porque es de la casa, puesto que si se llamase Jimenov estaríamos muy contentos con él hiciese lo que hiciese… Pues no. La prensa y los aficionados que no nos conformamos con el uno a cero ramplón y de rebote, actuamos así porque sabemos que este equipo es capaz de meterle cuatro al Athletic en su campo y pasándole por encima del uno al noventa. ¿De verdad alguien piensa que la prensa o algún aficionado pediría esto a Jiménez si hubiese sido nuestro entrenador en tiempos de Caparrós? No hace falta responder.

En fin, que después de todo esto no me queda claro si achuchar continuamente a Jiménez ha sido un desprecio hacia su persona o por el contrario, la mejor ayuda que haya podido tener jamás. Esto es como el padre con el hijo. Si todo lo que hace el hijo está bien hecho a sabiendas de que se equivoca, probablemente éste acabe siendo un mediocre. Si por el contrario, dentro de sus posibilidades, el padre le exige siempre un poco más de lo que da su hijo, aunque éste no lo vea ahora, pronto se dará cuenta de que sólo le estaba ayudando a crecer.

Así que, Manolo, confiamos en ti para el partido de mañana en Glasgow. El domingo, en casa, yo no pido obligatoriamente resultados porque el rival es el que es, pero si la actitud vuelve a ser la de antaño, volveré a exigir más porque ahora sé que es la única manera de que acabe llegando.