Corrupción en la federación

De forma premeditada he preferido aguardar unos dias antes de escribir este post. Seguro estaba de lo que iba a ocurrir pero he optado no obstante por esperar a confirmarlo antes de publicarlo.

A la vista de lo ocurrido en la reciente final de Copa y el mutis por el foro que han hecho todos los medios de este pais, no tengo mas remedio que acordarme del famoso cántico. No  es de recibo que tras el “latazo” que un aficionado del Athletic propinó a Dani Alves, nadie haya puesto el  grito en el cielo. La Federación Española debía haber sido la primera en entrar de oficio y sancionar, sea al Valencia por los defectos de seguridad, sea al Athletic como responsable subsidiario de los actos vandálicos de sus aficionados o sea a la propia federación si la organización de la seguridad en ese partido estaba bajo su responsabilidad.

A los medios de comunicación de este país les ha faltado siempre tiempo para poner a parir  al Sevilla o al Betis ante el más mínimo incidente. Hace un año, el Betis fué vilipendiado y masacrado por la agresión de un aficionado al portero del Bilbao en liga. Aquel botellazo provocó rios de tinta en su momento y dió la vuelta al mundo en imágenes de todas las televisiones. Sin embargo, lo ocurrido en Mestalla, que es igual de grave, parece no haber ocurrido nunca. Ni en radio, ni en televisión ni en prensa se ha hablado practicamente  de un hecho tan grave como el ocurrido el miercoles. Parece ser que la única noticia de primera plana al margen del baño del Barça a su rival, es la no retransmisión en directo del himno español. Me parece una desvergüenza absoluta la connivencia de todos los medios de comunicación para hacer desaparecer el latazo como noticia de portada. La única explicación que encuentro (una vez mas) es que el hecho estuvo protagonizado por un aficionado de uno de los equipos del régimen, en este caso del régimen federativo. La falta de escrúpulos de nuestros dirigentes con Villar a la cabeza no tiene límites. Mi capacidad de sorpresa ante hechos de este tipo se agotó hace tiempo pero eso no impide que las entrañas se me revuelvan ante tanto despropósito. Y lo peor es que todos somos cómplices si no lo denunciamos.