Resultadismo equivocado

He de reconocer y no tengo porqué esconderlo que, desde hace 30 años  soy fiel seguidor del programa de la cadena SER , libre y directo, ese programa tan mal visto ultimamente por algunos sectores del sevillismo. No hace tantos años que se llama así, pero para lo que voy a explicar, el matiz carece de importancia. Posiblemente no comulgue a veces con las formas que emplean los periodistas que lo dirigen pero en lo referente al fondo y a su visión de las cosas, coincidímos casi siempre.

 Mientras escuchaba el programa de hoy, hubo un momento en que me quedé algo perplejo. Manolo Aguilar llegaba apresuradamente desde Valencia y nada más entrar al estudio corregía a sus compañeros diciendo que el estilo de juego del Sevilla actual no es resultadista. Al principio no lo entendí muy bien, ya que creo que todos coincidímos en eso e incluso desde el propio club se ha oído numerosas veces al presidente defender esa tésis a falta de espectáculo. Argumentaba el señor Aguilar que planteamientos verdaderamente resultadistas eran los que había en la época de Juande Ramos. Porque resultadista significa priorizar siempre el resultado y qué mejor exponente de esto que los cinco títulos conseguidos en dos años. Añadía que resultadistas por antonomasia son Bilardo, ganador de un mundial; Capello, que ha ganado varias ligas; Mourinho lo mismo  y si me apuran hasta el mismísimo Clemente, que hizo campeón de liga dos años consecutivos al Athletic en la década de los 80 con un futbol rácano pero muy práctico. Viéndolo desde esa óptica no le falta razón al periodista de la cadena SER.

No es Aguilar santo de devoción en el seno del club, como todo el mundo sabe. El “problema” de Manolo Aguilar es que ve bastante mejor el futbol que muchos entrenadores de carné . Su sevillismo, se diga lo que se diga,  está fuera de toda duda aunque muchos se empeñen en negarlo y a veces él mismo se pierda en disputas personales que no le llevan a nada. Le sobra más de una crítica innecesariamente punzante  que hace mucho daño al que la sufre. Ahí es donde me desmarco de sus tésis, repito,en las formas, que no en el fondo.

Al igual que a Manolo, a un sector del sevillismo en el que me incluyo, nos molesta el mal uso que se está haciendo de una de las mejores plantillas -por no decir la mejor- que ha tenido el Sevilla en su historia moderna. Un ejemplo bien reciente lo tenemos en la entrevista que se le ha hecho a Koné trás el partido de Valencia. Se le preguntaba al africano sobre el porqué del pobre juego desplegado ayer por el equipo, a lo que Koné respondía en un alarde de inocencia ” el entrenador nos dijo que cada vez que tuviera la pelota el Valencia, todos para atrás para atacar”. No entiendo muy bien qué es eso de retrasarse para atacar pero  sin darse cuenta, el jugador ha dicho más de lo que se esperaba y de paso ha puesto en un buen apuro al entrenador. No me extrañaría que al pobre marfileño le caiga ahora la mundial por sus declaraciones aunque lo más probable es que se achaque a su poco dominio del castellano.

Estos “toques de atención” no son los primeros que se escuchan en boca de los jugadores. Durante la pretemporada y tras la derrota contra la Juventus, oímos tambien a Kanouté decir que un grande como el Sevilla debía salir a ganar siempre, incluso los partidos de pretemporada. Renato en su momento tambien se dejó caer con algo parecido y si hablamos de lo expresado por Maresca, no hace falta recordar las consecuencias que tuvieron sus palabras. En definitiva, comienzan a aparecer voces discordantes en la propia casa y valedores como Palop, le van quedando pocos a Jimenez.

Siceramente y sin el ánimo de generar polémica; ayer, viendo deambular a los jugadores, cualquiera pensaría que hay cierta desmotivación en el equipo. No sé a que puede ser debido pero ni el calor, ni el principio de temporada, ni el estado del terreno de juego creo que tuvieran mucho que ver. Por otro lado, estoy convencido de que volveremos a coger la buena senda ganando varios partidos consecutivos pero de nuevo volveremos a caer más adelante para volver a levantarnos. La falta de continuidad; la montaña rusa de la que yo hablaba en un artículo hace varios meses que tanto preocupa a los aficionados. ¿Creeis que este es el mejor Sevilla al que podemos aspirar?

Marketing pudo proponer jugar de ¡verde! en Champions

En primer lugar, aclaramos que esta noticia o mejor dicho rumor, llega desde las ondas de “Libre y directo” (Radio Sevilla) por lo que tal y como están las cosas, es obligado coger con alfileres su veracidad. Aún así, el hecho de que deje en buen lugar a Del Nido hace que cobre visos de ser real.

El tema es que hace unos minutos, en su programa de hoy, han comentado que el departamento de marketing de la entidad, con Manuel Vizcaíno a la cabeza, propuso hace unos días que el diseño de una de las camisetas europeas de esta temporada (suponemos que la visitante) tuviese el verde como color principal (más o menos como la del montaje). Ahondando en la idea de ser representantes del fútbol español pero también andaluz allá donde viajemos, Vizcaíno habría intentado dar un golpe de efecto con una idea más que polémica.

Ya se comenta que todo esto podría tratarse de una respuesta a la polémica con las banderas de España, en una manera de contraatacar bastante extraña. Dicen también en Radio Sevilla que el consejo estaba bastante dividido en cuanto a la decisión final, y que fue el propio presidente de la entidad el que tuvo que dar la rotunda negativa.

Ayer mismo pude ver con mis propios ojos el avance del Sevilla FC en materia de marketing, con una tienda oficial repleta de extranjeros que buscan un recuerdo del equipo más representativo de la ciudad. Ahora bien, aquello de “todo lo que lleve el escudo del Sevilla se puede vender” no puede llevarse al límite.

De ser verdad toda esta historia, que como repetimos no se puede saber a ciencia cierta, nos alegramos enormemente de que el presidente haya puesto por delante el prestigio y la historia del club por delante de lo económico. Además, le ha ahorrado a la afición uno de los mayores disgustos de los últimos años.