RC Deportivo 1; Sevilla FC 0. Exceso de azúcar.

Alguna vez tenía que ser porque estaba claro que no íbamos a ganar todos los partidos. De nuevo ha sido el Dépor el que nos baja de la nube. Y es que ya lo decía Caparrós cuando hacía buenos partidos; “no le deis tanta azúcar a los jugadores que pierden ambición”. Dicho y hecho; dos semanas enteritas hablando del baño al Madrid, que si la liga es cosa de Barça y Sevilla, que si patatín que si patatán y a las primeras de cambio, zurrapa. Ninguno de los dos equipos ha hecho realmente méritos para llevarse los tres puntos pero el Dépor ha aprovechado  la única ocasión de la que ha dispuesto y nosotros, no.

Lotina, el viejo zorro ha hecho un planteamiento muy inteligente que no hemos sabido contrarrestar. El Dépor ha creado una tela de araña que ahogaba cualquier intento de acercamiento de los nuestros. Nos hemos pasado el partido circulando el balón alrededor de la muralla defensiva gallega como si de un partido de balonmano se tratara pero sin crear apenas ocasiones. Solo contabilizo cuatro de cierta importancia. Un tiro cruzado de Navas que se ha marchado fuera por poco. Otra de Escudé que solo como la una ha rematado de cabeza fuera cuando lo fácil era meterla.Un tiro de Negredo desde fuera del área con paradón de Aranzubía y una cesión de casbeza de Renato a Kanouté cuando lo lógico era rematar a puerta. Jimenez por contra ha dicho en rueda de prensa que habíamos tenido doce ocasiones. Por cierto, muy a la defensiva he notado a nuestro entrenador ante las preguntas de los periodistas. Tiene que aprender a no entrar al trapo de las provocaciones, sobre todo haciendo la temporada que está haciendo que es magnífica.

La primera parte fue mala de solemnidad por parte de ambos equipos. El único acercamiento de los coruñeses acabó en gol gracias a un zapatazo impresionante de Juan Rodriguez desde fuera del área que se coló por toda la escuadra poniéndola imposible para Javi Varas. A partir de ahí, mucha posesión de los nuestros y el rival que se metía con nueve hombres por detrás del balón cada vez que pasábamos la linea divisoria de los campos. Los cambios tampoco aportaron nada. Hoy se trataba de un partido táctico en el que había que buscar fórmulas para contrarrestar el planteamiento coruñés, pero en ese sentido nada cambió. Capel salió por Perotti y no mejoramos. Koné suplió a Negredo que cogió un rebote del quince al llegar al banquillo y ni que decir tiene que el marfileño ni la olió. Por último, Lolo a falta de quince minutos le dió descanso a Zokora que una vez más fue el mejor. O el único que se salvó, por decirlo de otra forma.

Durante todo el partido tuve la impresión de que los jugadores estaban reservando fuerzas para el martes en Stuttgart. Faltó velocidad para sorprender e intensidad desde el minuto uno al noventa. Justo lo que sí tuvímos contra el Madrid y justo lo que tuvo el Dépor durante todo el partido. Repito, muy buen planteamiento de Lotina que se ve que había preparado a conciencia este duelo. Toca ahora replegar velas y hacer examen de conciencia para corregir errores. Hasta Negredo lo ha dicho en rueda de prensa; ” veníamos de dos semanas de demasiada euforia y eso nos ha hecho daño”.

Al cierre de esta crónica, el Madrid gana 3-1 al Valladolid, lo cual demuestra que los merengues han salido enchufadísimos tras el repaso que les dímos. Ni entonces éramos tan buenos ni ahora somos tan malos, por tanto que no cunda el pánico.

Próxima cita; martes 20 a las 20.45h. por la primera de TVE frente al Stuttgart. Que nadie olvide que estamos en Champions.

Jugaron ; Javi Varas (2); Adriano (1); Escudé (1); Sergio Sanchez (2); F. Navarro (1); Renato (1); Zokora (2); Navas (1); Perotti (1), Kanouté (0) y Negredo (1). En la segunda participaron Capel (1); Koné (0) y Lolo (s.c.)

Athletic Club 0; Sevilla FC 4. ¿Quién marcaba hoy a Llorente?

Definitivamente Jimenez se ha quitado de encima los complejos. Ha planteado un partido valiente, confiando en las posibilidades de su equipo y olvidándose del Toquero de turno. En el último enfrentamiento entre vascos y sevillístas, el debate de la semana previa versaba sobre quien marcaría a Llorente. Huelga decir que el tiro salió por la mismísima culata. Esta tarde, el equipo saltó a por el partido desde el primer pitido de Teixeira. No se conformó con ningún resultado a pesar de ponerse por delante en el minuto 5. Siempre quiso más, y fruto de esa ambición cayeron otros tres. Y pudieron ser varios más si el tiro de Negredo a la media vuelta no se estrella en el larguero o el cabezazo de Squillacci a centro de Renato no hubiera conseguido atajarlo Iraizoz. Muy bien el Sevilla, dominando de cabo a rabo el partido. Y muy bien Manolo Jimenez. Nos ha demostrado que no hay nadie imprescindible en esta plantilla. La no convocatoria de Zokora, Perotti y Adriano levantó algunas reticencias pero ahí estaban Lolo, Capel y Navarro para alejar los fantasmas.

El Sevilla actual comienza a parecerse a aquel equipo ganador que tanto nos hizo disfrutar y en el que daba igual quién saliera porque se jugaba de memoria. Por estar, Jimenez ha estado bien hasta en las declaraciones pos-partido. Templado, con un análisis muy atinado de lo acontecido y sin sacar pecho. Nosotros que hemos sido críticos en muchas ocasiones con el juego del Sevilla y por ende con Jimenez, hoy tenemos que darle un diez en todo al de El Arahal. Al menos nos cabe la satisfacción de confirmar que estábamos en lo cierto cuando decíamos que este equipo tenía que soltarse y apostar por un juego mucho más ofensivo. Solo un dato; en seis partidos oficiales, catorce goles a favor y  tres en contra. Los números hablan.

En lo que a los jugadores se refiere, partidazo de Negredo. Marcó un gol de delantero centro nato y le dió otro a Jesús Navas. Muy bien de nuevo Renato. Se ha dedicado a desactivar las supuestas minas que poblaban el centro del campo y ha demostrado que el balón podía jugarse raseado. Incluso por el centro, mire usted. El tercer triunfador de la noche a mi juicio; Don Diego Capel. Ha vuelto por sus fueros en lo que a velocidad y desborde se refiere. Acabó con la paciencia de Amorebieta, al que provocó la primera tarjeta amarilla. No contento, el defensa karateka, volvió a dar un codazo a Negredo en el primer minuto de la reanudación que debió suponer la segunda amarilla y su expulsión fulminante. Teixeira se hizo el gallego a pesar de ser cántabro. Pero bueno, estaba ahí Jesusito Navas que en su enésima internada por banda se topaba con el torpe jugador vasco. Olvidándose de que ya tenía una amarilla, Amorebieta volvió a sacar a pasear el codo, Teixeira que lo ve y lo manda directamente a aplacar sus subidas de testosterona con una ducha fria.

A partir de aquí, el Sevilla empezó a pensar en Glasgow y puso el piloto automático. Se dedicó a tocar y tocar hasta aburrir a los decaidos felinos. Unicamente el cachorrillo Muniaín, última apuesta de Jokin Caparrós por la cantera, ponía algo de chispa en el Athletic pero sin llegar nunca a comprometer el resultado.

Magnifico partido el que hemos presenciado esta tarde. El buen juego acompaña a los buenos resultados y eso se refleja en el ánimo de los aficionados. Por cierto, ¿alguien ha caido en la cuenta de que llevamos ya un mes sin hablar del entrenador?

¡Que dure, que dure !

Jugaron: Palop (2), Sergio Sánchez (2), Squillaci (2), Dragutinovic (2), Navarro (2), Lolo (3), Renato (3), Navas (2), Capel (3), Kanouté (1) y Negredo (3). En la segunda participaron Luis Fabiano (2), Acosta (1) y José Carlos (s.c.).

Goles: 0-1; Renato. 0-2; Negredo. 0-3; Kanouté. 0-4; Navas.