Sevilla FC 1; UD Almería 0. Un charco, tres puntos y poco más

Lo importante hoy era romper la inaceptable racha de resultados ligueros, tanto los de casa como los de 2010 en general, año en el que el equipo se acaba de estrenar en lo que a puntos se refiere. El equipo no desplegó un juego muy distinto al que le hizo caer ante Getafe o Racing, pero la falta de pegada almeriense permitió al Sevilla llevarse el triunfo sin hacer demasiados méritos. Aunque finalizó el partido sin pasar apuros, justo antes del descanso un arreón visitante pudo hacer que los puntos acabaran más repartidos.

Si decíamos en la previa que sería importante no empezar encajando como había ocurrido en las últimas citas en casa, parece que el hecho de advertir la estadística sirvió de maleficio para romperla. La incesante lluvia caída durante toda la jornada del sábado dejó un césped practicable en la mayor parte de las zonas, aunque el lateral Acasiete quiso dar un pase raso justo por donde no corría el balón. Su teórico receptor era el guardameta Alves, pero el cuero se frenó a medio camino y eso lo aprovechó Renato para asistir a un Negredo libre de marca y en boca de gol. Inicio prometedor de un partido que sin embargo no sacó del ya recurrente sopor a la parroquia nervionense. La seguridad del uno a cero permitió a Jiménez dejar de arriesgar un poco menos si cabe, optando por tener el control de la pelota e intentando visitar de vez en cuando a Alves.

Sin embargo, la nula aportación de la pareja Duscher-Romaric volvió a dejar de manifiesto el hueco entre la zaga y Renato tanto a la hora de defender como a la de atacar. Esto permitió al Almería llegar con peligro en varias ocasiones que no llegaron a buen puerto. Si Canales decidió el partido hace dos semanas, el Canales del Almería no tuvo la misma suerte. Un Crusat que viene ya de vuelta sólo consiguió inquietar alguna que otra vez a Dragutinovic, pero entre la falta de acierto de los de Lillo y la contundencia de los centrales, no parecía fácil que llegase el empate.

Y menos aún en la segunda mitad, en la que el Almería no volvió nunca a ser el que llegó al descanso y permitió al Sevilla contemporizar hasta llevarse los tres puntos. Tampoco mereció el local ampliar la renta aunque sí que dispusiera de alguna que otra ocasión clara, como un mano a mano de Negredo que ganó Alves o un disparo franco pero muy desviado del sustituto Capel. El de Albox sustituyó a un Perotti que no está al cien por cien recuperado. El que volvió a demostrar que quiere estar en un safari sudafricano es Navas, que volvió a desbordar como en Coruña pero bastante más tapado que entonces.

Nada cambió hasta que un excesivamente inglés Mateu Lahoz pitó el final de un encuentro en el que no tuvo demasiado trabajo, a excepción de una caída de Corona en el área que acabó con amarilla para el ex-zaragocista. La verdad es que, dadas las circunstancias, lo mejor es quedarse con los tres vitales puntos y pensar en noquear la eliminatoria copera el próximo jueves. A partir de ahí habrá tiempo para preparar la trascendental visita del Valencia, que podría volver a meternos de lleno en la lucha por ser terceros o hacer que empecemos a conformarnos con la fase previa.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Stankevicius (2), Escudé (3), Drago (3), Adriano (1), Duscher (1), Romaric (1), Navas (2), Perotti (2), Renato (2) y Negredo (2). También jugaron Capel (1), Fernando Navarro (s.c) y Luis Fabiano (s.c).

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FC Barcelona 4; Sevilla FC 0. Informe de un suicidio.

Sacó Jimenez una alineación que jamás habria sido adivinada ni entre un millón de posibilidades. Ni los más conservadores hubieran apostado por un equipo con hasta siete defensas como puso en liza de inicio nuestro entrenador. A los habituales Konko, Drago, Escudé y Navarro sumó tres centrocampistas de corte defensivo, Stankevicius, Lolo y Marc Valiente. Con semejante alineación , el guión estaba más que escrito, Barcelona machacando el área como martillo pilón y los nuestros defendiendo con uñas y dientes con el culo pegado a Palop.

Habrá quién piense que el fin (el resultado) justifica siempre los medios (renuncia descarada al ataque) pero un equipo que pretende ser grande creo tiene que dar otra imagen, un poquito más ambiciosa. Con el esquema puesto en juego hoy por Jimenez, el técnico ha mandado claramente un mensaje en el que dice que prioriza la copa sobre la liga. Yo no digo que hubiera debido alinear a todos los titulares pero sí que una mezcla de titulares y suplentes un poquito más homogénea habria sido quizás más conveniente. Y es que por renunciar, renunció de entrada hasta a Capel, que no está precisamente cansado porque ha jugado bien poquito este año.

Con una alineación por tanto que no hacía presagiar nada bueno, fue el Sevilla capaz de irse al descanso sin encajar gol. El asedio sufrido por los nuestros fue resuelto con solvencia gracias a un Drago nuevamente inconmensurable y a un Escudé que se convirtió en el mariscal del área. Pero fue precisamente el fino defensa francés el que le echó una manita a los culés y casi recién iniciada la segunda parte despejó erroneamente un centro de Alves y la metió por toda la escuadra de Palop. Nuevo autogol de los nuestros que últimamente le han cogido gusto a fastidiar la vida al valenciano.

Con el primer gol encajado, el Sevilla se fue timidamente arriba. Marc Valiente que ténía tarjeta había dejado su puesto en el descanso a Duscher y José Carlos, sorpresivamente, también se quedó en la caseta sustituido por Capel. Para colmo de desgracias, Konko se lesionó (otro más) y fue reemplazado por Adriano con lo que el Sevilla se quedaba sin jugadores de refresco al cuarto de hora del segundo tiempo. Con este panorama el Barça seguía fustigando sin piedad  el area sevillista. A Palop le faltaban manos y piernas para sacar el aluvión de remates barcelonistas y claró está, tanto va el cántaro que en un pase interior de Xavi, el recién salido Pedrito la picó por encima del portero haciendo el segundo. A partir de aquí, la defensa se descompuso perdiendo la solidez de la que había hecho gala en el primer tiempo y las ocasiones se sucedían. Hasta el final, machaqueo permanente de una máquina de hacer fútbol llamada Barça con unos jugadores que en ningún momento han parecido acusar el esfuerzo del miércoles en copa. Los nuestros por contra estaban reventados, lo cual da mucho que pensar. El bajón físico de los defensas lo aprovechó Messi que lo había intentado de todas las formas posibles. Cazó  un balón centrado al area haciendo el tercero tras un control inverosimil al alcance solo de los mejores. Para rematar la faena, el argentino se fabricó el cuarto en jugada personal a falta de un minuto para el final demostrando tener un fondo físico envidiable.

Palop ha sido el mejor del equipo con diferencia y creo que con eso está dicho todo. La carita del portero era para verla, harto de ser bombardeado durante los noventa minutos por un planteamiento ultradefensivo desde la caseta. Y  Koné, ese supuesto jugador que sigue contando con la confianza del entrenador, ha vuelto a demostrar que está a años luz de Luis Fabiano, Kanouté o incluso Negredo. Pués vale, sigamos dándole minutos y restándole oportunidades a los Rodri o Carreño, que igual no marcan pero seguro que demuestran mas criterio que el marfileño.

Resumiendo, cuando se sale a no perder lo normal es hacerlo. Finalizo con un recordatorio para los amantes de las estadísticas; llevamos un parcial de cero puntos sobre doce. Mañana puede que acabemos séptimos u octavos. A pesar de todo, Jimenez mantuvo en rueda de prensa pos-partido que sigue confiando en quedar entre los cuatro primeros. Ya veremos.

Jugaron Palop (3+); Konko (1); Drago (3); Escudé (2); Navarro (2); Stankevicius (1); Lolo (2); Marc Valiente (2); Navas (1); José Carlos (2) y Koné (1). En la segunda entraron Duscher (0); Capel (1) y Adriano (1).

Sevilla FC 1; Racing 2. Más de lo mismo y van cinco

Ya son demasiados; Español, Málaga, Valladolid, Getafe y hoy el Rácing, todos se llevan puntos del Pizjuán y los dos últimos de tres en tres. Nos hemos especializado en proyectar al estrellato a jugadores de medio pelo como Duda, Manucho, Diego Costa , Soldado o como hoy a Sérgio Canales, un crio de 18 años que ha puesto en evidencia por dos veces a toda la defensa sevillista. Por mucho que apunte este chaval no puede hacernos dos goles con la facilidad que hemos visto.

Los aficionados sevillistas no sabemos lo que es ganar en los últimos cinco partidos de liga disputados en casa. Y el patrón es siempre el mismo. Diez minutitos con el equipo arriba, el rival que se defiende bien y los nuestros que van perdiendo intensidad a medida que avanzan los minutos. El rival que se va creciendo y que en la primera contra que tienen, nos la enchufan. Segunda contra y segundo chicharro. Y así una y otra vez a remar contra corriente durante el resto del partido. En el mejor de los casos conseguimos empatar pero en otros, ni eso. Hasta que el equipo entró  en barrena, a los que no gustamos del juego que practica nos tapaban la boca los resultados. El problema es que ya no nos queda ni el resultado. Mal, muy mal y muy corto de ideas anda el equipo y especialmente el entrenador. No se puede decir lo que ha dicho Jimenez en rueda de prensa tras el partido; “estoy deseando que pase el mes de Enero”. En primer lugar porque significa una falta de respeto y un menosprecio a los jugadores disponibles, y en segundo por que los que tiene a su disposición dan para bastante más de lo que están ofreciendo.

No es normal que cualquier equipo que nos visite se sitúe mucho mejor que nosotros sobre el campo. Ni que tome el mando del partido y juegue y triangule como si fuera el mejor Barça. No es mérito del rival, es demérito nuestro, porque el Sevilla solo juega al patadón y tente tieso. Hoy Negredo debe haber saltado en busca de quince o veinte balones aéreos y el resultado siempre era el mismo; prolongación hacia atrás y despeje fácil de la defensa. Yo me pregunto; si Negredo es el hombre más avanzado, ¿a quién se supone que pretende enviar el balón cuando cabecea hacia atrás?. ¿Es que el entrenador no ve esto?. Me parece tan elemental que huelgan más explicaciones. Por otro lado nuestras transiciones son tan lentas y previsibles que el rival las neutraliza sin el más minimo esfuerzo. Hoy, dos monstruos del futbol mundial como Lacen y Colsa han dado un baño a Renato, Lolo y Romaric. Qué manera de hacer futbol, sobre todo el primero.

Esta noche se ha demostrado de nuevo que cuando el equipo juega en casa y por tanto se supone que debe llevar la iniciativa, no sabe. Se encuentra mucho más a gusto jugando agazapado y soltando un zarpazo cuando el rival se va arriba. El problema es que, señor entrenador, hay que saber adaptar el juego a lo que requiere cada partido. Como se hizo y muy bien frente al Barça hace unos dias y así lo elogiamos en este blog. Pero hoy, vuelta a las andadas y otra de arena.

La grada anda nerviosa y junto a mí ha habido una fuerte discusión entre aficionados que discrepaban sobre si había que criticar el juego o aplaudir y animar. Personalmente soy de los que muestran su descontento mediante el silencio y ni siquiera tras el pitido final he criticado publicamente a los mios. Mi bilis me la trago en silencio, pero la tengo. Hace falta un revulsivo y que nadie se engañe pensando que el problema se debe solo a los lesionados o a los africanos. Contra Español, Málaga, Valladolid y Getafe estaban aquí los africanos y el resultado fue parecido. No basta con que Jimenez reconozca los errores, su obligación es erradicarlos, que para eso cobra y muy bien. El miercoles tenemos de nuevo el Barça en copa con algo más en juego que el pase a cuartos.

Y en el equipo de enfrente  que ya andan vacilando con el fichaje de Juande. A ver como acaba esto.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Escudé (1); Drago (2); Adriano (0); Renato (0); Lolo (0); Romaric (1); Perotti (1); Capel (1) y Negredo (1). En la segunda entraron Koné (0); José Carlos (2) y Carreño (1)

At. Madrid 2; Sevilla FC 1. Mal partido y peor resultado.

Reconozco que me ha costado poner en orden mis ideas para escribir una mínima crónica y aviso a navegantes de que estoy un pelín desmoralizado. Y es que no se puede calificar precisamente de buen partido el que hemos presenciado esta noche. El peor Atlético que hayan visto mis ojos y un Sevilla que no ha mejorado a los rojiblancos nos han ofrecido hoy un pobrísimo espectáculo, especialmente en la primera parte. Más parecía un partido de solteros contra casados que un envite de la liga BBVA con dos históricos en liza. La única ocasión mencionable de los primeros 45 minutos fue el gol sevillista, obra de Renato tras saque de esquina de Perotti.

Y si mala fue la primera en cuanto a juego, peor fue la segunda en el sentido de que no se pueden cometer más despropósitos en menos tiempo. Unos supuestos profesionales que ganan su buen dinero por dedicarse en exclusiva a jugar al fútbol no pueden cometer errores de principiantes como el de Duscher, que se ha autoexpulsado por no saber medir las entradas. Y no es la primera vez que deja a su equipo con diez por su mala cabeza. O el de Navarro, que en la última jugada del partido hace una falta totalmente innecesaria que a la postre siginificaría el 2-1 obra de Antonio López de cabeza. Repito, no es de recibo tirar por la borda un botín que teníamos cobrado al final del primer tiempo. Apenas hubiéramos controlado minimamente el partido nos habríamos traido si o si los tres puntos porque el At. Madrid estaba practicamente muerto. Nosotros, solo nosotros, le hemos dado aire al contrario con nuestros errores del TBO. Muy cabreado debería estar Jimenez con el comportamiento de sus jugadores, imprópio de un equipo de la zona alta de la primera división española.

Ya he mencionado a los dos principales culpables de nuestra derrota pero ahora paso a opinar del resto. Los dos centrales titulares hoy han estado muy mal. Squillaci ha perdido de vista dos veces el balón y la segunda de ellas nos ha costado encajar el primero. Aquí ha habido un mucho de mala suerte, ya que el balón rebotado en la pierna del francés, cayó a piés de Forlán que incomprensiblemente se echa el balón demasiado largo y Palop, que acertó a adelantarse al uruguayo lo hizo con tan mala fortuna que el balón rechazado rebota en el cuerpo de Drago y se cuela inmisericorde en nuestra portería. Si tuviera pelos me los habría arrancado en ese mismo instante.

Si hablamos del centro del campo, el tándem Duscher – Romaric ha estado lamentable. El primero no consigue terminar un partido completo, sea por lesión, sea por expulsión como el caso de hoy. Su compañero de línea Romaric sigue demostrándonos a todos que no es el centrocampista de creación que necesita este equipo si queremos ser realmente un grande. No sale del pase fácil al que tiene al lado y a girarse continuamente sobre sí mismo pero sin avanzar un solo metro. Su lentitud en la transición del balón le hace totalmente previsible y anulable.

Arriba, Negredo desacertadísimo. Me niego a aceptar que este hombre sea tan tronco como parece. Yo me confieso admirador del Negredo de la etapa del Almería pero este jugador parece otro. Hace cosas sin sentido, se precipita en las acciones y se le nubla la vista en cuanto se acerca al área. Su sustituto, Koné, no solo no lo mejora sino que resta recursos defensivos al equipo porque baja andando. Francamente no sé si es que este hombre es tan poco maduro como aparenta o realmente no da más. Le perdonaron la roja directa en los últimos minutos por una entrada impresentable en una zona del campo sin peligro alguno. Ni siquiera Adriano que no salió hasta el minuto 60 ¿? ha sido capaz de cambiar la cara desangelada del equipo. Una desaplicación suya en el marcaje a Antonio López nos ha costado perder dos puntos en el último suspiro.

Y para el final dejo al entrenador. No se puede jugar peor, Sr. Jimenez. El Sevilla ha perdido todo el empaque que mostró hasta la jornada ocho o diez. ¿Dónde ha ido a parar ese juego preciosista, descarado y valiente que puso sobre el campo a partir de la derrota de Valencia?. El equipo se limita ahora a jugar andando, arropadito atrás y buscando el gol en un contragolpe. El problema es que cuando en el campo no están Kanouté, Luis Fabiano y Zokora, la empresa se torna harto complicada. Nos guste o no, el Sevilla ha sacado adelante muchos partidos gracias a las individualidades que tiene. El problema no viene de hoy, en el que han faltado los africanos. Ya hace muchos domingos que iniciamos la cuesta abajo y la desmoralización parece haber cundido entre los jugadores. Lo de Sergio Sánchez ha sido un palillo pero no cómo para justificar el pésimo partido de esta noche. Con decir que hemos hecho bueno a un contrario que está en horas bajas, bajísimas, siendo Reyes su mejor hombre sobre el campo.

En fin, que nos queda que pasar tela hasta que vuelvan los monstruos. Lo siento pero estoy de bajón.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Squillaci (0); Dragutinovic (1); Navarro (0); Duscher (0); Romaric (1); Navas (1); Perotti (1); Renato (1) y Negredo (0). En la segunda participaron Adriano (0); Koné (0) y Lolo (sc).

También terceros en el año natural 2009

Aunque la presente temporada en Primera División aún no ha llegado ni al ecuador, lo que sí termina es un año de fútbol, el segundo íntegro en el que no conseguimos levantar un trofeo tras la borrachera de 2006 y 2007. A pesar de ello las cosas parecen estabilizarse en el campeonato liguero y así lo indican las estadísticas, tan frías como objetivas.

En esta clasificación entran todos los partidos disputados en el año 2009, es decir, las últimas 23 jornadas de la temporada 2008/2009, (de la 16 a la 38), así como las 15 primeras del actual ejercicio. En total 38 partidos, o lo que es lo mismo, una temporada íntegra. Por ello, si como en algunos países como Rusia, la temporada fuera de enero a diciembre en lugar de desde septiembre a mayo, la clasificación de 2009 sería la que ilustra este reportaje. Para no desvirtuar el estudio se incluyen a los seis equipos que no han completado el año en Primera; los tres recién descendidos (Betis, Recreativo y Numancia) y los tres recién ascendidos (Xerez, Tenerife y Zaragoza). Eso sí, los resultados entre ellos no son comparables pues los tres primeros han disputado siete partidos más que los tres siguientes.

En cuanto a los 17 equipos de Primera de pleno derecho, destaca que el campeón hubiese sido el Real Madrid por un único punto de diferencia sobre el FC Barcelona. En el golaverage, eso sí, hubiesen arrasado los azulgranas. Justo por debajo aunque a una providencial distancia se sitúa el Sevilla FC, una vez más el primero de los terrenales. El cuarto clasificado está lo suficientemente alejado como para poder decir que el tercer puesto no es casualidad, aunque lo que sorprende es la identidad de este club que hubiese disputado la previa de Champions League. Se trata del Real Mallorca, protagonista de una espectacular segunda vuelta la pasada temporada, cuando se le daba como uno de los descendidos fijos cuando se llegaba a la primavera de 2009. En cuanto a la Europa League, los agraciados sería el Valencia y el Deportivo de la Coruña. Resulta curioso ver a las puertas de la competición continental a clubes actualmente europeos como el Villarreal, el Atlético de Madrid y el Athletic de Bilbao.

Por abajo, al haber 23 equipos, el descenso iría para los equipos que no han disputado todo el año en Primera. Sin embargo, entre los que sí lo han hecho, los tres últimos serían Sporting de Gijón, Racing de Santander y Real Valladolid.

Sevilla FC 1; Getafe CF 2. Y van nueve.

Nueve son los puntos que hemos perdido en los últimos cuatro partidos en casa. Español, Málaga, Valladolid y Getafe se han llevado un botín demasiado cuantioso para las aspiraciones que se le suponen a nuestro equipo y para la escasa entidad de dichos rivales.

Los partidos del Sevilla en casa tienen un mismo patrón durante las dos últimas temporadas. Tiramos lastimosamente los primeros cuarenta y cinco minutos, -supuestamente en una estrategia de desgaste del rival-  arrancamos tras el descanso con tímidas incursiones hacia la portería contraria y acabamos los partidos completamente volcados a la búsqueda desesperada del gol si es que para esos momentos no hemos conseguido todavía mojar. La diferencia entre la temporada pasada y esta es que antes teníamos una solidez defensiva que parece ser, hemos perdido. Encajamos goles con una facilidad pasmosa. Hoy, una vez más, primera llegada del rival y  gol. Segunda llegada y nuevo batacazo.

Un tal Soldado se bastó para poner en evidencia a toda nuestra defensa y marcó los dos goles del Getafe. Si analizamos los componentes de la zaga sevillista, Konko dejó escapar al extremo que puso el centro del primer gol visitante tras taconazo errado de Kanouté que le puso el contragolpe en bandeja. Escudé acusó la falta de ritmo exhibiendo una lentitud exasperante, Sergio Sánchez no marcó adecuadamente a Soldado en el primero de la noche y Navarro  salió claramente derrotado en su duelo particular con Pedro León. Por cierto, vaya jugadón que hizo este hombre cuando el partido expiraba. Se fue de todo el que quiso y solo una intervención magistral del Palop evitó el tercero. En definitiva, suspenso absoluto de los zagueros sevillistas en una noche para olvidar.

Cierto es que llevamos una racha de lesiones que se está cebando especialmente en la zona de retaguardia pero no es de recibo que en los últimos cinco partidos como locales nos hayamos puesto con el marcador en contra a poco de empezar. Una cosa es aguantar el mal juego del equipo porque los puntos acababan cayendo de nuestro lado y otra bien distinta es jugar mal y además perder.

Siempre habrá quien diga que Perotti la tuvo a huevo para empatar y la falló solito. Y que el Getafe tuvo suerte en la indecisión entre Palop y Sergio Sánchez que nos costó el segundo. Sin dejar de ser cierto, se supone que un equipo que aspira a todo tiene que mostrar mucha más contundencia. Eso que llamábamos “pegada” pero que ahora no aparece por ninguna parte.

El juego sevillista es demasiado previsible y lento en las transiciones. Todos los equipos que llegan al Pizjuán saben que nuestros centrocampistas buscan siempre, si o si, a las bandas. Por tanto, si tapan a Navas y Perotti y además concentran gente en el área para despejar los centros que no consiguen evitar, tienen mucho ganado. Por ende, si cuentan con un tal Boateng (un Zokora con rastas con el dorsal 18) que ha hecho el partido de su vida, pues a morir por Dios. Este morenito ha despejado todo lo mandábamos al área. Impresionante.

Volviendo a los nuestros; si hablamos de Romaric, yo me sigo preguntando qué aporta este hombre al equipo. Soba tanto el balón que su capacidad de sorpresa es nula. Para mi , siempre  que Renato esté disponible, debe jugar. Porque andando, el brasileño es infinitamente más efectivo que el marfileño si tenemos en cuenta que la producción de juego interior de Romaric es inexistente. Si el club sigue con su miopía para no querer ver que falta un hombre organizador que dé descanso a Renato; mal vamos.

Otro que sigue sin demostrar nada en tres años que lleva aqui; Koné. No entiendo su titularidad de hoy. Yo lo habría sacrificado en beneficio de Renato. El problema actual del Sevilla es que consagra todo su poder ofensivo a las entradas por banda y por tanto Jimenez se siente en la obligación de jugar con dos delanteros. Pero si esos dos delanteros no son Kanouté y Luis Fabiano, mejor jugar con un solo punta y tres centrocampistas porque al menos se tiene la variante del juego interior.

 En los contragolpes del Getafe, se podían contar hasta cinco jugadores visitantes contra solo tres de los nuestros. Esa valentía es la que a mi me gustaría ver en mi equipo. No estoy inventando nada; lo tenemos bien fresquito en la memoria.

Revueltas bajan las aguas por el Pizjuán y algún que otro gesto de desaprobación en forma de música de viento se está repitiendo al final de los partidos. Y yo me sigo preguntando; ¿porque dejó el Sevilla de jugar como hizo durante no menos de cinco o seis partidos tras su derrota en Valencia? ¿Qué extraño fenómeno ha hecho que volvamos a caer en el juego mediocre y cicatero tras haber tocado la gloria rememorando tiempos no tan lejanos con Juande? Yo no lo entiendo. Manolo Jimenez ha dicho que conviene hacer autocrítica y ver porqué se tienen esos errores puntuales que están costando tantos puntos. Pero yo creo, que si el análisis se queda solo ahí, se está equivocando. Al margen de los errores, el Sevilla ha perdido el sello, aunque fuera el sello resultadista. Ahora vienen unos dias para descansar y hacer examen de conciencia.

Jugaron: Palop (1); Konko (1); Sergio Sánchez (2); Escudé (1); Navarro (1); Romaric (1); Zokora (2); Navas (2); Perotti (1); Kanouté (1) y Koné (1). También jugaron Negredo (1), Renato (1) y Capel (s.c).

¡¡ Felices Fiestas a todos los que visitais el blog y especialmente a los componentes de la ASRED !!

Sevilla FC 1; R. Valladolid 1. ¿Alternativa a qué?

Tercera decepción consecutiva. Y no me estoy refiriendo sólo al resultado, sino sobre todo al juego del equipo. Unirea, Málaga y hoy Valladolid. Si bien frente a los dos primeros podíamos echar parte de la culpa a la mala suerte, lo de hoy no admite paños calientes. Alguno dirá que Koné ha tenido dos ocasiones claras, que Perotti ha fallado con toda la portería para él, que si tal y cual y Pascual. Todo eso, sin dejar de ser cierto, no explica la infumable primera parte con la que nos ha obsequiado el equipo. No se puede jugar peor. O mejor dicho, no se puede jugar menos. Los jugadores del Sevilla sólo podían recibir de espaldas por la presión ejercida por los pucelanos, hasta el punto de que todo lo que se hizo de bueno sobre el campo lo hizo el Valladolid. Un equipo como siempre hecho de retales pero que nos dio, igual que hicieron Unirea y Málaga, todo un baño de estrategia.

Palop era el jugador que más intervenía con sus continuas patadas a seguir, que se diría en rugby. El portero sevillista se veía obligado a pegar  pelotazos arriba para alejar el peligro de su área. Pero claro, tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Lo rompió el angoleño Manucho de certero cabezazo a centro del mejor jugador del partido, Diego Costa. Este delantero brasileño  se bastaba para traer en jaque a toda la defensa sevillista, mientras que los nuestros no se acercaron a la portería contraria hasta el minuto 47, cuando una internada dentro del área de Jesús Navas era enjuiciada justamente como penalti por Pérez Burrull.  Lanzaba Luis Fabiano pegado a la cepa del poste poniendo unas tablas absolutamente inmerecidas por lo hecho por uno y otro equipo. Antes del gol sevillista el Valladolid ya se había quedado con diez sobre el campo por entrada alevosa de Borja Fernandez a Perotti.

Tras el descanso, Jiménez supo leer el partido y sacó a Konko y Romaric en lugar de un desafortunado Lolo y un más que cansado Squillaci. Sérgio Sánchez que había actuado bien como lateral, lo hizo aún mejor como central. El Sevilla pasó a tener la posesión del balón y a jugar por bandas como nos tiene acostumbrados. Aún así, faltaba intensidad al juego. Los arreones eran más bien esporádicos y el Valladolid, incluso con diez, hacía alguna que otra incursión peligrosa que hizo temer por el empate.

Negredo esta vez no falló tantas ocasiones, sencillamente porque ni siquiera las tuvo. Sigue con su mala racha ante el gol. Luis Fabiano tuvo un remate claro de cabeza que incomprensiblemente lanzó fuera. Perotti recogió un balón rebotado y con cinco metros libres de portería, lanzó fuera. Pero lo peor con creces fueron las dos ocasiones malogradas por Koné. Ya dijimos en pretemporada a la vista de lo que ofreció el marfileño, que no entendíamos cómo se descartaba a Chevantón. Hoy me reafirmo. Koné nos es futbolista para el Sevilla. De nada sirve que tenga esa salida explosiva y esa potencia que argumentaba en su defensa Jimenez en rueda de prensa post-partido si cuando se queda solo con  el portero resuelve tan mal como lo ha hecho hoy. Cada vez tenemos más “Kanoutedependencia”. Cuando el malí no está, la delantera se resiente muchísimo. Y si a Kanouté le unimos Zokora y Adriano, el que se resiente es todo el equipo.

En definitiva, con cuarenta y cinco minutos por delante y un jugador más, los nuestros han sido incapaces de dar la vuelta al partido. Realmente preocupante si se pretende ser alternativa a los poderosos como sigue pregonando nuestro entrenador. Si seguimos jugando así, yo digo que no somos alternativa a nada ni a nadie.

Jugaron: Palop (1); Sérgio Sanchez (2), Squillaci (1); Dragutinovic (1); Navarro (1), Renato (1); Lolo (0); Perotti (2); Luis Fabiano (2); Negredo (0) y Navas (2). En la segunda participaron Konko (1), Romaric (1) y Koné (0).