El Sevilla Atlético tampoco se libra de las malditas lesiones

Por si no tuviese ya problemas el filial sevillista, que tras la derrota de ayer ante el Hércules se ha situado como colista de Segunda, en ese mismo partido se sumó un contratiempo más en forma de lesión. El prometedor central Juan Cala, que ya realizara toda la pretemporada con el primer equipo, cayó lesionado y tendrá para varios meses de baja, pues tiene roto el menisco lateral interno, un esguince en el colateral interno y por si fuera poco, rotura proximal del ligamento cruzado anterior. Aunque no es aún seguro, con casi toda probabilidad tendrá que pasar por el quirófano. Y todo esto el mismo día en el que López Caro, seleccionador sub21 y lebrijano como Cala, le estaba observando in situ para una inminente convocatoria.

No sabemos cuando llegará el fin de todo esto, pero esperamos que sea pronto, así como deseamos que uno de los actuales baluartes de la carretera de Utrera se recupere lo antes posible.

Éramos pocos y se fastidió el Laucha

Si ya el estado de los delanteros sevillistas se podía calificar como alarmante, el único futbolista con algo de vocación plenamente ofensiva que quedaba sano ha caído para dos o tres semanas. Lautaro Acosta se lesionó ayer a los 20 minutos de partido y permanecerá de dos a tres semanas en el dique seco, por culpa de un esguince de ligamento en su tobillo izquierdo. De esta forma, el Laucha se perderá seguro el partido del domingo ante el Málaga, el de la Ponferradina intersemanal y el del siguiente domingo en Valladolid.

Si todo va bien, podría reaparecer en Lieja ante el Standard, pero todo depende de que la evolución sea la correcta. Todo esto plantea un serio problema a Jiménez para enfrentar al Málaga. La esperada reaparición de Luis Fabiano podría llegar este domingo, mientras que Kanouté, Chevantón y por su puesto Koné están descartados. De esta forma, Navas y Renato podrían volver a formar una extraña pareja atacante que sin embargo ya dio sus frutos ante el Stuttgart.

Si el equipo sigue sin encajar goles, cualquiera de los 11 futbolistas y no necesariamente los delanteros podrían ser los encargados de desequilibrar el marcador. Lo importante es que la defensa siga a este nivel para  no descolgarnos de la zona alta.