VfB Stuttgart 1; Sevilla FC 3. Efectividad de sobra para sentenciar el pase

El Sevilla ha demostrado esta noche que ninguno de sus tres rivales del grupo G está a la altura del cabeza de serie, dejando visto para sentencia el pase para los octavos de final. Con tres partidos aún por delante, nos bastaría con un empate para hacer matemático lo que ya es más que virtual. La sorpresa la ha dado el Unirea, que ha goleado a un lamentable Rangers en Ibrox por 1-4 y se coloca segundo.

El comienzo no fue demasiado esperanzador, porque volvimos a ver a ese Sevilla reservón de antes de la racha de victorias. El Stuttgart, obligado por las circunstancias, lanzó un par de ataques en velocidad y lo pasamos bastante mal, aunque Javi Varas y en menor medida sus defensas consiguieron apaciguar las ansias alemanas. A la hora de salir a la contra, veíamos como un futbolista lo intentaba solo con el balón mientras sus compañeros parecían no tener fuerzas para acompañarle, por lo que fue complicado llegar hasta Lehmann en los primeros compases. El mayor susto de la primera parte llegó con un gol anulado a los locales por fuera de juego de Kuzmanovic, quien a pesar de no tocar el balón, estorbó a Varas en clara posición antirreglamentaria.

No llegábamos pero cuando lo hicimos no dudamos. Minuto 23 de juego y centro de Adriano al segundo palo, donde aparece Squillaci para cabecear inapelablemente al fondo de la red. El pase por alto del brasileño significó prácticamente el 80% de un gol que, si bien no hacía justicia al juego desplegado, significaba un importante logro de cara a la clasificación. El Stuttgart, algo superior a nosotros hasta entonces, no consiguió hilvanar apenas jugadas de peligro a partir de ese momento, a excepción de varias llegadas que deshizo bien Javi Varas. Lo único negativo fue la lesión de Adriano, que tuvo que dejar su puesto a Perotti en la banda izquierda.

La segunda parte no pintaba bien teniendo en cuenta lo visto durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Jiménez se percató de la inferioridad de nuestro centro del campo y decidió sacrificar a Luis Fabiano para dar entrada a Duscher.  Lo acontecido después, dio la razón al técnico sevillista porque el equipo se adueñó de la zona ancha y pasó a tomar el mando de la situación. Este equipo tiene demasiada pegada como para aguantar un resultado y acabó goleando sin hacer prácticamente ruido. Un centro de Perotti desde el corner rebotado en un defensa complicó la vida a Lehmann, que dejó la pelota muerta para que Navas remachara en el área pequeña. Dos tiros a puerta y dos goles que dejaban el trabajo casi hecho. Pero es que todavía quedaba el tercero, de nuevo de cabeza y de nuevo de Squillaci, que aprovechaba, en fuera de juego, eso sí, un gran centro de Drago para ponerle el punto y final al partido. O casi, porque se hizo largo el resto del choque entre el golazo de falta de Elson y el empuje local con tiro al larguero incluido. Y es que los alemanes se quedan con dos puntos, a dos de la clasificación en estos momentos y con el handicap de visitar el Sánchez Pizjuán dentro de dos semanas.

Hemos vuelto a ver al Sevilla de Glasgow aunque con un rival algo más fuerte que sin embargo sólo inquietó al final, cuando lo tenía casi todo perdido. Urge la recuperación de Negredo porque Kanouté, como en La Coruña, estuvo desaparecido en combate y ya no atina ni en su especialidad, el uno contra uno. Muy seguro Javi Varas, que está aprovechando una oportunidad que tiene visos de alargarse por las complicaciones en la lesión de Palop. A ver si esto sirve para enderezar el rumbo en liga y seguir con el pleno de victorias en casa de esta temporada. En el plano económico, seguimos de enhorabuena. Tercer partido ganado en champions y otros 800.000 € para la caja. Si Jimenez y la plantilla llevan comisión por partidos ganados, se van a poner las botas.

Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (2), Sergio Sánchez (2), Squillaci (3), Drago (2), Fernando Navarro (2), Lolo (2), Zokora (2), Navas (2), Adriano (1), Kanouté (0) y Luis Fabiano (1). También jugaron Perotti (1), Duscher (1) y Koné (s.c).

A demostrar su supremacía en el grupo G

Tercera jornada de la Liga de Campeones, en la que el Sevilla  tiene en su mano dejar prácticamente vista para sentencia su presencia en los octavos de final de la competición. De hecho, si la jornada saliese redonda (triunfo en Stuttgart y empate entre Rangers y Unirea), con dos empates en los tres partidos restantes obtendríamos la clasificación. Si pasara lo peor (derrota en Alemania y victoria del Unirea ante los escoceses) seguiríamos líderes con uno de ventaja sobre el segundo y dos sobre el tercero.

Disputa hoy el Sevilla FC el noveno encuentro de su historia ante un equipo alemán. Sin embargo, cosas de los nuevos formatos, sólo será su cuarto viaje oficial a tierras teutonas. La primera, en 1982, fue a Kaiserslautern donde caímos eliminados de la UEFA ante un equipo que, curiosamente, ahora anda por la segunda división alemana. No tuvimos que volver hasta 23 años después, cuando eliminamos al Mainz 05 en Frankfurt de una UEFA que acabaría siendo nuestra en Eindhoven. El penúltimo peldaño subido antes de llegar a Holanda fue también en Alemania, donde logramos empatar ante el Schalke en Gelsenkirchen. Eso sí, un año antes nos había visitado el Alemania Aachen en la fase de grupos de la misma competición. Para terminar, el propio Stuttgart visitó el Sánchez Pizjuán la pasada temporada en UEFA. En total, ocho partidos con un balance de cinco victorias, dos empates y una derrota.

El rival, bien estudiado por los nuestros porque nos vimos las caras hace justo un año, no puede decir que haya comenzado con buen pie la temporada. En Champions ha cosechado dos discretísimos empates ante Rangers (en casa) y Unirea (en Bucarest). En la Bundesliga van 13º en un campeonato de 18, con un triste balance de dos victorias, dos empates y cinco derrotas que lo sitúan con los mismos puntos que el Bochum, que a día de hoy jugaría la promoción para evitar el descenso. Europa les queda a ocho puntos, y en concreto repetir Champions, a once.

En cuanto a sus jugadores, ya no tienen a Mario Gómez como referente arriba y sus principales baluartes están en el centro del campo (el ex-barcelonista Hleb, Kuzmanovic y Hitzlsperger). En la portería volverá a estar el incombustible Lehmann. En cuanto al escenario del choque, el Mercedes Benz Arena, no será precisamente una caldera, ya que a sus pistas de atletismo hay que añadirle que uno de los fondos no existe, pues están en plena remodelación para eliminar las propias pistas. En el banquillo estará Marcus Babbel, histórico de la selección teutona  que terminó su carrera en el Stuttgart hace tres temporadas. Esperemos que la cosa no cambie en esta competición y podamos decir mañana que tenemos un pie en los octavos.