Sevilla FC 0; FC Barcelona 1. Para no quitarse el sombrero.

Al final va a ser verdad que el sombrero del presidente es un talismán para el equipo, porque últimamente sin él los sevillistas no sabemos lo que es llevarse una alegría. Desde que el Manchester United eliminara al Barça en la Champions de hace dos temporadas, nadie había probado las mieles de eliminar a los azulgranas de una competición. El Sevilla, a pesar de las dificultades por las que pasa actualmente en cuanto a juego y resultados, se dio el gustazo de lograrlo y de paso meterse entre los ocho mejores de una Copa más “barata” de lo esperado.

Tras el experimento de la ida, Pep Guardiola pasó de probaturas y salió con la pata negra desde el inicio. Messi, Ibra, Henry, Xavi, Iniesta, Alves… Todos menos Valdés estaban destinados a mantener la mega-racha barcelonista, pero por suerte no fueron suficientes para bajar a la tierra al Sevilla. Jiménez sabía que noventa eran muchos minutos para colgarse del larguero, por lo que aprovechó la velocidad de Navas y Adriano por bandas para mantener el balón alejado de Palop. Aunque de cara a gol no hubo demasiadas opciones, el plan funcionó y vimos a un Barcelona temeroso de quedarse en cueros en alguna contra. Incluso pudo adelantarse el Sevilla en una salida arriesgada de Pinto, pero Clos Gómez pitó falta de Negredo sobre el portero antes de que el palaciego marcase a puerta vacía. Por su parte, el ataque visitante carecía de ese último pase o control perfecto para poner de gol a Ibra o Messi, esos que ante los tres palos lo raro es que perdonen.

Pero después de esquivar el sufrimiento en los primeros minutos, el aficionado sevillista sabía que la cola del practicante se terminaba y que antes o después tocaría hacer frente a la afilada aguja. El entrenador sevillista lo sabía e intentó recular para alejarse, pero la marabunta azulgrana le obligó a verse cara a cara con el enfermero. Los primeros minutos de la reanudación fueron de esos que hacen adelgazar, con balones de aquí para allá paseándose por las bandas y visitando a Palop con frecuencia. El valenciano volvió a recordar al de las noches de gloria y su actuación tiene mucho peso en el éxito final. Entre tanto, nuevo gol anulado a Navas, este sin discusión posible al recibir en posición totalmente correcta y batir cruzado, aunque no valiese, a Pinto. Pero no había manera de sacudirse el empuje catalán, tanto fue así que  el cero a uno terminó por llegar. Mal despeje de Romaric que rebota en Xavi de forma algo sospechosa pero que deja el balón muerto para el mediocentro en la media luna del área. Aquí sí que no se lo pensó y  la coló por el poste izquierdo de Palop.

La zona testicular de los allí presentes y de los televidentes aún subía más, pero por suerte el gol hizo tomarse con más calma lo que quedaba a Guardiola, a la vez que los blancos salían más allá de la cueva para demostrar que seguían ahí. Quedaba un cuarto de hora más el descuento y a algunos les parecía imposible, pero ocasiones clamorosas de Messi y Henry mediante, el marcador no vivió ninguna modificación más y conseguimos el, a priori, casi imposible pase a cuartos. Al final salieron Pedrito y Bojan y se retiró un aplaudido Alves, pero por una vez no hubo lugar para la tan repetida épica blaugrana. El batacazo de Guardiola en la alineación de la ida fue una losa demasiado pesada ante un equipo que no pasa por su mejor momento, pero que sigue siendo uno de los pesos pesados de nuestro fútbol.

El próximo sábado tendremos que volver a hacer frente al gigante, otra vez en su casa, aunque en esta ocasión no nos valdrá la derrota por la mínima. En cuanto al tema copero, la cosa se pone muy bien con una nueva final anticipada en cuartos. Sin el Valencia ni el Barcelona ni el Villarreal, y con el Atlético prácticamente fuera, el cuadro se pone muy blanquirrojo a expensas de lo que ocurra ante los gallegos. La próxima semana se abrirá la eliminatoria en Riazor y volveremos a decidir en casa. Ójala este épico triunfo nos sirva para remontar el vuelo en Liga, porque una cuarta derrota consecutiva sería demasiado complicado. De momento, a disfrutar por ser el equipo preferido en la capital de España por bajar al Barcelona de su nube.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (3), Konko (2), Escudé (2), Drago (2), Navarro (2), Duscher (1), Romaric (1), Renato (1), Navas (3), Adriano (2) y Negredo (1). También jugaron Lolo (1), Capel (2) y Cala (s.c).

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FC Barcelona 1; Sevilla FC 2. Concentración + Intensidad = Triunfo

Pequeña revolución de Jimenez en la alineación inicial, con un trivote en mediocampo formado por Romaric, Lolo y Navas como electrón libre. Delante, un Koné en solitario que relegaba sorprendentemente al banquillo a Negredo. Renato era el otro teórico titular sacrificado hoy por el técnico sevillista. Con este esquema saltó el Sevilla al Camp Nou frente a un Barça también muy renovado con solo cuatro teóricos titulares; Alves, Iniesta, Messi y Pedro. Tremendo favor el que nos hizo Guardiola sacando a tantos suplentes; como si pretendiera contrarrestar su teórica ventaja por las numerosas bajas que teníamos nosotros. Seguramente ahora se estará arrepintiendo.

Tengo que decir que no me desagradó en absoluto la primera parte jugada por los nuestros. Por fin hemos visto al Sevilla jugar por el centro gracias a las infiltraciones de Navas como cuchillo caliente en la mantequilla blaugrana, favorecido por la endeblez del centro del campo catalán de esta noche. Incluso se nos anuló un gol totalmente legal de Capel porque aunque estaba más adelantado que el último de los defensas, el balón le llega rebotado de Milito y por tanto anula la posición antirreglamentaria. Gol legal con el reglamento en la mano pero como era de esperar, ante la duda, la más cojonuda; osea pito fuera de juego y no me complico, que pensaría Pérez Burrul. El problema una vez más es que jugar con Koné delante equivale casi a jugar sin delanteros. Siempre recibía de espaldas y la jugaba hacia atrás. Eso en el mejor de los casos porque lo normal es que estuviera metido en fuera de juego. Pero lo peor del primer tiempo llega con la lesión de Navas que le obliga a retirarse a pocos minutos del descanso. Una patada creo que de Alves a la altura de la cintura le impide continuar.

Renato ocupa el lugar dejado por el palaciego y el Sevilla mantiene el mismo esquema de juego. Un juego basado sobre todo en la presión y la anticipación. Cada vez que un jugador contrario íba a recibir, los nuestros se adelantaban, encimaban y robaban el balón. Así una vez y otra, hasta anular la mayor parte de las incursiones de Iniesta y Messi, los dos futbolistas desequilibrantes del Barça. Este es el tipo de futbol que ha traido tantos éxitos al Sevilla, tanto en la época Juande como en algunas fases de la era Jimenez. Lástima que no juguemos siempre contra un grande.

En esta segunda parte pasaron cosas de todo tipo. Renato caza un balón al borde del área pequeña y su disparo lo saca milagrosamente con la pierna Pinto. Poco después el alegrón de la noche, con una galopada de Perotti por la izquierda, centra al punto de penalti para Renato que le da defectuoso pero la deja perfecta para Capel, que en el segundo palo la cuela sin oposición. Pasara lo que pasara luego ya era un notición, pero el Sevilla quería más. Por desgracia, cuando mejor “pintaba” la cosa llega la única desaplicación de nuestra defensa; balón bombeado sobre Ibrahimovic, Escudé que se queda clavado reclamando un fuera de juego inexistente y el sueco que consigue zafarse de Palop que salía a la desesperada haciendo el empate. Jarro de agua fría que no nos da tiempo a digerir porque todo es sacar de centro, contragolpe sevillista y el defensa ruso de nombre impronunciable agarra por la camiseta a Capel y el árbitro que decreta penalti. En la repetición se aprecia que el agarrón se inicia fuera del área aunque Capel habilmente continúa corriendo y cae dentro de la zona fatídica. Cuando veo al jugador que agarra el balón para lanzar el penalti casi me da un infarto. !! Negredo !!. Sí, Negredo. Quizás, el jugador con menos confianza en si mismo de toda la plantilla. Pero el tio con dos coj.., coge la pelota con decisión, lanza y la clava pegada al poste izquierdo de Pinto. Gol y otra vez por delante. Uff.

A partir de ahí, lo lógico; Guardiola da entrada a Busquets y a Xavi y nos encierra en nuestro campo. Dos jugadas claves; un gol anulado a Bojan por supuesta falta previa de Ibrahimovic -un pelín rigurosa siendo justos- y un nuevo gol anulado a Alves por fuera de juego suyo bien señalado. Muy valiente el árbitro en ambas jugadas. El balance de las jugadas polémicas podemos decir que queda en tablas porque en unas nos perjudica y en otras nos beneficia. Hay varias ocasiones más de Messi que el argentino no suele desaprovechar pero que hoy, gracias a Dios, no entraron.

En definitiva; buen partido por fin de los nuestros tras dos meses de sequía de juego. El secreto ha estado en jugar con intensidad, con anticipación y sobre todo con una gran ACTITUD. Es lo único que podíamos pedirle hoy al equipo teniendo en cuenta la gran cantidad de bajas que teníamos. Si el sábado pasado le dábamos un cero a la defensa, hoy le damos un diez. Drago inconmensurable, Konko muy bien, Navarro muy centrado y Escudé acusando un poco la falta de continuidad pero despejando todo lo que le llegaba. En el centro, Romaric bastante bien en la distribución y Lolo haciendo una labor oscura que se ve poco pero se nota mucho en positivo. Bien tambien las bandas, especialmente Capel, para mí, el mejor del partido. El único que sigue desentonando, Koné. Habrá que seguir esperandole.

La vuelta, dentro de una semanita. ¿ A que nadie soñaba con llegar al Pizjuán con esta ventaja?. LLenazo habemus en la Bombonera. Felicidades a todos los sevillistas y gracias al equipo y al míster por este maravilloso regalo de Reyes.

Jugaron por parte del Sevilla,  Palop(1); Konko(2); Escudé (2); Drago(3); Navarro(2); Lolo(2); Romaric(2); Perotti(2); Capel (3); Navas(2) y Koné(1). En la segunda participaron Renato (1), Negredo (2) y Duscher (sc).

Sigue sin ser “Champions”, pero si pasamos me conformo

El Sevilla no puede decir que le acompañe la mala suerte en los sorteos de Champions. Así como en Copa nos tocó un cruce de aúpa, el siguiente paso en Champions es en teoría tan apacible como la primera fase. Había siete posibles rivales y nos ha tocado el más sencillo, el CSKA de Moscú.

Haremos el desplazamiento más largo y cansado y probablemente el más frío, aunque no es lo mismo viajar a mediados de febrero que por ejemplo ahora. Ni que decir tiene que el Sevilla sabe como se llega a Rusia, después de viajar tres veces a San Petersburgo y una a la propia Moscú para medirse al Lokomotiv. Los moscovitas entraron sobre la bocina en octavos después de ganar al Besiktas en Turquía y aprovechando el tropiezo del Wolfsburgo. Su gran proeza europea no fue tener a Juande Ramos como entrenador durante un mes, sino la Copa de la UEFA de 2005 justo antes de nuestro doblete. A la sombra del Spartak, desde la caída de la URSS sólo han sumado tres ligas. No poseen ningún nombre rimbombante en la plantilla y el mayor peligro sería un resultado demasiado malo en la ida y el césped artificial del Luzhniki, donde se jugó la final del torneo en 2008.

La eliminatoria comenzará justo un mes antes del comienzo de la liga rusa 2010 (24 de febrero en Moscú a las 18:30 por Canal Sur) y finalizará cuando arranque  dicho torneo (16 de marzo en Sevilla a las 20:45 por TVE), en cuya recién finalizada edición el CSKA acabó 5º. Esto le impedirá volver a la Champions la temporada que viene, tieniendo que conformarse con jugar la ronda previa de la Europa League. Al disputarse la eliminatoria en ocho fechas (cuatro de ida y cuatro de vuelta) y no en cuatro como hasta ahora, (dos de ida y dos de vuelta) cada equipo español jugará sus partidos en días distintos, lo que les permite ser la primera opción de las televisiones en abierto: los martes TVE y los miércoles las autonómicas.

Rico y variado para elegir en octavos de final (II)

Seguimos con el repaso a los posibles rivales en octavos de Champions que  comenzamos ayer. Si en la anterior entrada examinábamos a nuestros tres “cocos” del sorteo (todos ellos saben lo que es levantar una Copa de Europa), hoy toca repasar a los tres rivales a los que deportivamente más nos gustaría enfrentarnos. Eso sí, sin olvidar que hace dos temporadas el Fenerbahçe era el equipo que todo el mundo quería en la primera eliminatoria.

Por orden de dificultad comenzamos por el Olympique Lyonnais, conjunto con el que probablemente queden cosas pendientes tras el accidentado amistoso de este verano en Coria del Río. Los franceses vienen de terminar un histórico ciclo que les llevó a ganar siete ligas consecutivas desde 2002 hasta 2008, las únicas siete que posee en la actualidad. Sin Benzemá y sin su histórico Juninho Pernambucano, esta temporada ha combinado el talonario con las jóvenes promesas para intentar volver a lo más alto. Gomis, Bastos y Lisandro López son sus principales baluartes. En cuanto a la Champions, fueron primeros de grupo durante gran parte de la noche del pasado miércoles, deshaciéndose sin contemplaciones de un débil Debrecen. Sin embargo, la Fiorentina acabó remontando in extremis y dejó a los galos con la segunda plaza. Lógicamente y aunque este año tuvieron que superar la ronda previa, sus siete títulos anteriores le han convertido en un fijo de la máxima competición continental. El balance es de 3 eliminaciones en octavos, 3 en cuartos de final, 2 como tercero de grupo y una en la extinta liguilla de dieciseisavos.

Pasamos ahora al Oporto, un equipo bastante peligroso que a pesar de no contar con un nombre de primera línea, puede hacer mucho daño. Vienen de vapulear a Atlético de Madrid y APOEL en la lucha por el segundo puesto ante el inalcanzable Chelsea. La temporada pasada llegaron a los cuartos de final tras eliminar de nuevo al Atlético y esta temporada intentarán dar un paso más y acercarse a la proeza de 2004 en Gelsenkirchen, cuando levantaron su segunda Copa de Europa, la primera en la era moderna. Si el bombo decide que sea nuestro rival además de por el corto desplazamiento, la visita a Sevilla de los blanquiazules será especial, ya que fue aquí en La Cartuja donde consiguieron su única copa de la UEFA en 2003. El defensa Bruno Alves y el delantero Hulk son sus jugadores más desequilibrantes.

Bajando un escalón más de teórica exigencia para lograr el pase nos encontramos al Olympiacos del Pireo. Un clásico de la Champions League que ha ganado doce de las últimas trece ligas de su país, todo un record al alcance de muy pocos. Sus mejores datos europeos, eso sí, datan de 1999, año en el que alcanzaron los cuartos de final de la Champions y se quedaron a las puertas de una semifinal que acabó jugando la Juventus. Pasados los años de albergar a viejas glorias como Rivaldo o Karembeu, el conjunto griego es adiestrado por Zico (sí, ese que nos echó de la Champions con el Fenerbahçe). Aún así, se trata de un conjunto con muchas caras conocidas para nosotros como las de los ex-zaragocistas Galleti y Óscar González, el ex-merengue Raúl Bravo y sobre todo Enzo Maresca. Llegan a los octavos tras superar un grupo teóricamente muy igualado en la lucha por el segundo billete. Con el Arsenal destacadamente arriba, los griegos superaron al AZ Alkmaar y al Standard de Lieja belga, equipos también conocidos por el Sevilla.

Para concluir, el CSKA de Moscú sería el desplazamiento más largo y cansado y probablemente el más frío, aunque no es lo mismo viajar a mediados de febrero que por ejemplo ahora. Ni que decir tiene que el Sevilla sabe como se llega a Rusia, después de viajar tres veces a San Petersburgo y una a la propia Moscú para medirse al Lokomotiv. Los moscovitas entraron también sobre la bocina en octavos después de ganar al Besiktas en Turquía y aprovechando el tropiezo del Wolfsburgo. Su gran proeza europea no fue tener a Juande Ramos como entrenador durante un mes, sino la Copa de la UEFA de 2005 justo antes de nuestro doblete. A la sombra del Spartak, desde la caída de la URSS sólo han sumado tres ligas. No poseen ningún nombre rimbombante en la plantilla y el mayor peligro sería un resultado demasiado malo en la ida y el césped artificial del Luzhniki, donde se jugó la final del torneo en 2008.

Pase lo que pase, lo ocurrido en la fase de grupos no nos permitirá quejarnos de una eliminatoria dura. Además, aunque algunos prefieran esperar un poco, tampoco pasa nada porque vengan emociones fuertes. Sumando nuestras dos apariciones recientes en Champions y a excepción del Arsenal, nos hemos medido a Steaua de Bucarest, Slavia de Praga, Fenerbahçe, Stuttgart, Unirea Urziceni y Rangers. A mi me suenan más a UEFA que a Champions, así que, que el bombo decida.

Rico y variado para elegir en octavos de final (I)

Desde los 700 kilómetros que nos separan de Oporto hasta los casi 4.000 que tendremos que recorrer para llegar a Moscú. Así es de variado el menú del sorteo de octavos de final de la Liga de Campeones, que tendrá lugar el viernes 18 de diciembre en Nyon (Suiza). Ninguno de los posibles países de destino es desconocido para el Sevilla en su historia europea, aunque sí lo son la mayoría de las ciudades (todas menos Moscú y Atenas) y todos los posibles estadios en los que se disputaría el partido de ida.

Por estadística, lo más probable (28,5 %) es que nos toque viajar a la ciudad italiana de Milán. En ese caso disputaríamos la ida en un mismo estadio, aunque dependiendo del rival el mismo adquiría un nombre u otro. Si nos toca jugar en el Giuseppe Meazza es que nuestro rival es el Internazionale de Milano, vigente campeón de la Serie A y clasificado como segundo in extremis en el grupo F tras vencer en casa al Rubin Kazan ruso. Los de Jose Mourinho son quizás nuestro rival potencialmente más fuerte, tanto por nombre, como por nombres e historia reciente. Tienen en su haber dos Copas de Europa de los años 60. Entre despacho (Moggigate) y césped ha ganado las cuatro últimas ligas. En Champions, las últimas tres temporadas siempre cayó en octavos y en la anterior en cuartos.

Por el contrario, si nos toca visitar el estadio de San Siro, no nos tendríamos que mover del sitio pero nuestro contrincante sería el AC Milan. Los rossoneros han acabado segundos por detrás del Real Madrid y la pobre cifra de 9 puntos en el grupo C. Con la marcha de Kaká, se trata de un equipo en claro retroceso con demasiadas viejas glorias en sus filas. Su última liga data de 2004, pero en lo que se refiere a torneos internacionales, su nombre le ha permitido llegar más lejos. En 2007 ganó la útima de sus hasta hoy 7 Champions, y tres meses después logró la Supercopa de Europa ante nuestro Sevilla. Para redondear el año, se hizo también con el Mundial de Clubes, su último título oficial. Aunque no está bien, le da para ser segundo en el Calcio y no estaría mal evitarlo.

En el ranking de evitables aparece seguidamente el Bayern de Munich, otro gigante descaradamente venido a menos que sacó las uñas en la última jornada al golear en Turín y dejar fuera a la Juve. Nada que hacer ante el sorprendente Girondins, que ha dominado el grupo. Los bávaros son los reyes de Alemania con seis Bundesligas en la última década, aunque en Europa han bajado el ritmo considerablemente. En 2001 ganaron la última de sus cuatro copas de Europa, y en la última época su actuación es irregular. La pasada temporada cayó en cuartos frente al Barcelona, la anterior ni se clasificó y en 2007 volvió a caer otra vez en cuartos y de nuevo ante el que sería campeón, el Milán.

Mañana seguiremos con el análisis a los posibles rivales. El Lyon es, a priori, el rival más parecido al Sevilla. Por debajo de su nivel quedan Oporto, Olympiacos y CSKA Moscú.

Sevilla FC 1; VfB Stuttgart 1. La relajación evitó el pleno al doce

Decía Manolo Jiménez nada más finalizar el partido, que no hay nada que reprochar a sus jugadores porque lo dieron todo para hacerse con los tres puntos de esta noche. Me parece muy bien que como técnico respalde la labor de sus pupilos, pero no hay más remedio que admitir que si un equipo es culpable del resultado desfavorable ese es el Sevilla. No me sirve como excusa la lesión de Duscher, que fue un contratiempo cuando faltaban fuerzas pero que de no haberse producido el premio hubiese sido el mismo. El Stuttgart es un equipo sin alma, prácticamente resignado a la destitución de su técnico. Da esa sensación de equipo que sabe que todo le va a salir mal pase lo que pase. De hecho, ni los balones al pie le salían en la primera parte. Prácticamente con el juego por bandas sirvió para que el Sevilla demostrara que es muy superior y Navas lo aprovechó nada más comenzar para adelantar a su equipo.

Casi, casi fue un error adelantarnos con tanta celeridad, ya que observando la falta de competitividad del rival, los nuestros se echaron a dormir y no mataron el partido cuando lo tenían tirado en el suelo e inconsciente. Bien pudo hacerlo Koné antes de lesionarse, pero está visto que por muchas oportunidades que le dé Jiménez, lo que a este muchacho le hace falta es un cambio de aires, y no sé si temporal o más bien definitivo. Luis Fabiano por su parte volvió a “deleitarnos” con una de sus espantadas. Cuando el equipo no está bien, el brasileño no es de esos que sabe tirar del carro y por el contrario se desespera ante los defensas rivales. De Negredo diremos simplemente que el juego como visitante le es mucho más propicio. Atrás, todo muy bien. Konko sabía que lo observaba un técnico de la selección francesa en la zona VIP aunque fue de más a menos. Los centrales, salvo alguna acción puntual, inquebrantables.

Eso sí, en la segunda parte no cambiamos la marcha y el Stuttgart sí lo hizo. Tal y como estaba todo, los alemanes tenían que jugársela a doble o nada porque se veían fuera de la Champions, mientras que nosotros mantuvimos la marcha y nos acabó costando caro. Los badeneses-wurtembergueses tuvieron claras ocasiones nada más comenzar, incluido un tiro al larguero. El Sevilla no daba sensación de poder sentenciar y lo peor llegó a doce del final con la lesión del recién salido Duscher. Con Perotti y Negredo también sustituidos, el equipo se veía obligado a jugar con diez ante un incisivo Stuttgart, que acabó encontrando premio en un disparo potente de Kuzmanovic que se cuela en la escuadra de Javi Varas. Por suerte, en esos momentos empataba el Unirea ante el Rangers, lo que nos daba la clasificación matemática para octavos. Para reservar la primera plaza bastará con empatar en Bucarest dentro de tres semanas.

El punto, aunque parezca poco, hace que los de Babbel dependan de sí mismos para meterse. Ganando en Glasgow y a los rumanos, este segundo partido en su campo, tendrán el pase. El 16 de marzo ya está marcado en nuestro calendario como fecha Champions. Esperemos que sea a domicilio.

Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (2); Konko (2), Squillaci (3), Escudé (2), Navarro (2); Zokora (2), Romaric (1), Navas (2), Capel (2); Luis Fabiano (1) y Koné (1). También jugaron Negredo (1), Perotti (2) y Duscher (s.c).

RC Deportivo 0; Sevilla FC 3. Lo de Génova sirvió para algo

El tres de tres infrigido al Deportivo de la Coruña hace que nuestro Sevilla ya forme parte del “top 8” en la Copa del Rey. Jiménez tenía claro que el equipo no podía volver a caer en el mismo agujero que le costó la eliminación europea y no titubeó para buscar el triunfo. Después de una primera parte con todo lo que un sevillista podría desear, la segunda fue menos vistosa pero sí más accidentada. Una expulsión por bando que impedirá a Palop jugar el sábado y que provocó que Chevantón volviese tres meses después ¡bajo palos!

Ya lo decíamos en la previa. Si el Sevilla salía con determinación a pegar primero, tenía muchas posibilidades de pasar la eliminatoria. Dicho y hecho.No había mejor manera de demostrar que se iba verdaderamente a por el partido. Transcurridos los treinta y cinco primeros segundos de partido, centro de Capel desde la izquierda al segundo palo y Navas la cruza picada para poner la eliminatoria en franquía. Nada más empezar, el guión se alejaba de Génova y eso era algo bastante tranquilizador. Con la confianza del gol, el Sevilla desplegó un juego bastante eficiente con el balón en su poder, pues el Depor se mostraba de momento K.O. Balones largos a Bodipo era la única solución momentánea de Lotina, y el Sevilla sabía como pararlo. Sólo Crespo desentonaba en un once que no hacía ni más ni menos que lo que tenía que hacer para mantener a su equipo en la Copa del Rey. Lotina no tardó en verlo y arengó a los suyos a que buscaran el flanco zurdo de su ataque. Pasado el bache, el equipo coruñés volvió a la vida y no tuvo más remedio que irse arriba. El Sevilla no se acercaba ni falta que hacía, porque Colotto se bastó el solito para aumentar la ventaja de los nuestros. Ecuador del primer acto y el argentino se complica en el peor sitio para que Luisfa robe y bata a un vendido Fabricio. El próximo miércoles seguirá la Copa, ya ante un Valencia que quiere llegar a una final de la que será organizador. La ida, esta vez en Mestalla. Dos de dos en ocasiones y a otra cosa, pues ya hacían falta cuatro goles blanquiazules. No tuvo más remedio que volcarse el Depor, pero Palop volvió a lucirse en un cabezazo de Colotto. Escudé, en la siguiente jugada, sacó bajo palos tras jugada personal de Valerón. El público pitaba a su portero por encima perder tiempo, pero parece que Fabricio conocía lo que estaba por venir. A cinco del descanso llegó el esperpento. Dos zagueros del Deportivo se lanzan a por un rechace en la frontal bajo la atenta mirada de Luis Fabiano. El brasileño, el más listo de la clase, sólo tuvo que esperar a que Piscu se llevara por delante a Colotto (otra vez) dejando a O´Fabuloso con todo a favor para levantar la pelotita y sentenciar. Descanso con el mismo número de ocasiones para ambos, pero con un resultado que invitaba a pensar ya en los sorianos.

Con la eliminatoria sacando el billete para Sevilla, los segundos cuarenta y cinco minutos fueron mucho más contemplativos por ambos contendientes. El Depor nunca creyó en el milagro y Jiménez aprovechó para ir dando descanso. Los agraciados fueron un de nuevo gran Navas y Kanouté en primer término. El malí, principal temor gallego, jugó al despiste y dio protagonismo a Luis Fabiano para terminar de desquiciar a los de Riazor.

Los minutos pasaban y Omar Bravo, que había salido a ver que podía hacer, se expulsó con una entrada muy fea a Romaric. Al final, ya con Cheva sobre el césped por un tocado Fernando Navarro, Palop vio la roja por derribar en el área al omnipresente Colotto. La jugada venía precedida de un claro fuera de juego, pero Chevantón no dudó en tomar la responsabilidad y meterse bajo palos sin cambios posibles. Pablo Álvarez lanzó, pero la “corpulencia” del uruguayo le hizo mandarla fuera previo toque en el poste. Ni eso le salió a los coruñeses.

Al final, tercera bocanada de aire consecutiva del Sevilla que le permite avanzar en la Copa. El penúltimo escalón previo a la final será el actual campeón y organizador de la próxima final. Los de Emery tuvieron que llegar a la prórroga ante el Racing pero resolvieron por 3-1. Sin Palop pero con la renovada confianza de la grada, el sábado llegará un Numancia al que hay que derribar sin peros. De momento, nos quedamos con el regusto de una nueva aparición del rodillo que tanto nos hizo vibrar. Que no se aburra. Ahora a por los “chés” que son pocos y cobardes….

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Crespo (1), Escudé (2), Squillaci (2), Fernando Navarro (2), Navas (2), Romaric (2), Duscher (2), Capel (3), Luis Fabiano (3) y Kanouté (2). También jugaron Adriano (1), Renato (1) y Chevantón (2= 1 como portero y otro como jugador :p)

Aqui os dejamos un video resumen de los dos partidos de copa frente al Deportivo. ¡Que os aproveche!