Un defensa del Sevilla llamado Aquivaldo Mosquera

Escrito por Juan Antonio Venegas.

Lo prometido es deuda y tal como decíamos en la crónica del partido contra el Getafe hoy vamos a dedicar un post al colombiano Aquivaldo Mosquera.

Mosquera llegó al Sevilla FC en el verano de 2007. De inicio no contó prácticamente para Juande Ramos y fue Manolo Jimenez el que empezó a darle minutos cuando se produjo la fuga del manchego.

A nadie escapa que el colombiano es un defensa un tanto atípico a pesar de haber sido declarado mejor defensa de Sudamérica e idolatrado en su club de origen, el Pachuca mexicano (leer los comentarios del presidente del club  cuando da a conocer  la noticia de la venta al Sevilla FC o el alto concepto que se tiene del jugador en su pais de origen).

Sin embargo, las actuaciones del ex-central reconvertido ahora a lateral se cuentan casi por fracasos. El jugador no termina de adaptarse a ninguna posición y sus desaplicaciones son motivo de critica por parte de los aficionados. Ayer, sin ir mas lejos provoca un penalti a todas luces evitable y pone en riesgo un partido que Palop logra reconducir parando la pena máxima.

Francamente, a mi me cuesta creer que este futbolista no tenga algo mas de lo que ha demostrado hasta ahora, que es muy poco. A lo mejor mi obcecación se debe a la absoluta confianza que tengo en Monchi como descubridor de talentos. Nadie se olvida de jugar al futbol por cruzar el charco. Se puede tardar mas o menos tiempo en adaptarse pero las cualidades se llevan dentro y mas tarde o mas pronto deben salir a relucir. El problema es que con Mosquera, mas de un año después de su llegada no se atisba una mejoría sustancial en su rendimiento.

Dicho todo lo anterior ahora cambio el discurso y voy a intentar valorar el lado humano del futbolista. Siendo un problema como es el bajo rendimiento de Mosquera, lo realmente grave es que una parte de los aficionados se está dedicando ultimamente a mofarse de Aquivaldo cada vez que intenta hacer un gesto de calidad, como ocurrió el dia de la Ponferradina.

Esta es una actitud absolutamente reprochable bajo mi punto de vista. El señorío y el apoyo incondicional a los nuestros debe estar por encima de todo, al menos mientras el balón esté rodando. Una vez acabado el partido se admiten toda clase de criticas.

En esto de “abochornar” a un jugador parece que los sevillistas nos hemos vuelto unos expertos. Los mas veteranos recordareis los casos de Enrique Montero que salió llorando del Pizjuán allá por los 80, o mas recientemente Paquito Gallardo que en el programa nocturno de Jesús Alvarado reconoció que en ocasiones salía al campo con tapones en los oidos para no oir los pitos de los aficionados. Es muy triste y vergonzoso que gente que lucha por defender los colores de tu equipo sea menospreciada de esa forma.

Si no queremos un nuevo caso Montero bien haríamos en animar, o al menos permanecer en silencio cuando las cosas no le salen al bueno de Aquivaldo, porque otra cosa no tendrá pero a correr y a dejarse la piel en cada partido no hay quien le gane.

Todo el mundo merece un minimo de respeto. ¿ No os parece ?