Del récord al ridículo en menos de una semana

Nos apoyamos en esta portada, la que saca hoy jueves a los quioscos Estadio Deportivo, para demostrar una vez más que el fútbol no es para analizarlo a corto plazo, algo en lo que se basa el periodismo deportivo porque simple y llanamente, tienen que sacar páginas y programas todos los días.

El pasado jueves el Sevilla le ganaba con la gorra a todo un Stuttgart alemán (campeón de la Bundesliga en 2007) con dos acciones en la primera parte y un absoluto control del juego, evitando las ocasiones del rival, o si incluso había alguna, el Sevilla era tan bueno que iban fuera o al poste.

Mientras, el otro equipo de la ciudad acababa de ganar su primer partido, pero el trabajo que quedaba por delante era aún inmenso para no pasar apuros.

Más o menos eso decía por ejemplo Estadio Deportivo.

Hoy, solo siete dias después, la Sevilla futbolística se despierta con un equipo sólido que solventa una eliminatoria copera en casa de uno de los gallitos de segunda división (que por cierto jugó con todos los suplentes), con tres triunfos consecutivos que permiten ser muy optimistas. El otro equipo ha hecho el ridículo en campo de un Segunda B, ante un equipo al que no hubo manera de meterle mano y que encima le ganó en el tiempo de descuento.

Aunque muchos no se lo hubiesen creído hace una semana, ese que catalogan como gran equipo es el Betis y el otro que transmite muchas dudas es el Sevilla FC. Con esto no queremos dar a entender que el Sevilla no hiciese el ridículo en Ponferrada, ni mucho menos, sino que el periodismo a veces (y no tan a veces) muestra la parte por el todo y la memoria se pierde muy pronto.

Ese Betis que no le ganaba a nadie y el Sevilla de los records parece que ya son historia, y si me apuran están a punto de convencerme de que nunca existieron. Tal es el grado de veletismo (perdonen por el palabro) que han desarrollado los que dicen ser profesionales de la información.

Afortunadamente, los dirigentes sevillistas son sensatos y no empiezan a cortar cabezas por perder dos partidos, como a mas de uno le gustaría. Porque lo que ayer era maravilloso, sencillamente hoy no puede ser un desastre.

Y es que los latinos nos movemos siempre a impulsos. Si Fergusson entrenara a un equipo español no habría durado ni tres meses en lugar de llevar dieciocho años entrenado al Manchester. O por poner un ejemplo mas cercano, hoy  Pellegrini ya debería estar cesado como entrenador del Villarreal tras el partido – eso si que es hacer el ridiculo- de ayer. Y sin embargo, ¿alguien duda del equipazo que tiene el Villarreal y del pedazo de entrenador que es Pellegrini?

Por eso, a lo mejor la semana que viene estamos hablando otra vez del medio descendido equipo de la Palmera y el nervionense candidato número uno a la Liga. Es lo que tiene no querer  aburrir al lector siempre con el mismo punto de vista. Ahora, que con la historia de BSport llevan liados desde el mes de agosto, a todo el mundo le aburre y siguen erre que erre sin aportar novedades…

El fútbol y la condición humana son así.