A esta “roja” nos la han cambiado

Ya cuando fue capaz de ganarle por penaltis a la selección con más suerte del mundo supimos que algo raro pasaba. El baño que la selección española acaba de darle a Rusia confirma que este año puede ser de una vez, que España puede enterrar los fantamas y levantar un campeonato europeo que están hartos de conseguir todas las categorías inferiores.

Estaba claro que algo no cuadraba cuando desde la sub-16 hasta la sub-21 todos los combinados nacionales eran favoritos en cada torneo. Por fin parece haber llegado una camada de chavales que pueden hacer algo grande con la selección. Lo de esta noche ha sobrepasado todos los pronósticos. Los rusos no pusieron en apuros a los nuestros en ninguna ocasión a Iker Casillas, o para ser rigurosos sí que lo hizo en el minuto 88 y el mostoleño respondió con un paradón.

La segunda parte de España fue para enmarcar, lo único que falló fue Fernando Torres, que de haberse marchado en el descanso hubiese permitido un resultado mucho más amplio. Después de fallar cinco o seis ocasiones fue sustituido por Güiza, que la primera que cazó la mandó dentro.

Ahora queda lo más importante, lo del domingo. Alemania espera otra vez en Viena y a nadie le da la impresión de que sea el equipo más duro con el que España se vaya a ver las caras en esta Eurocopa. Para terminar, una reflexión. Un servidor ha visto una hora del programa previo al partido para intentar meterse en ambiente, pero al empezar nada de nada. Ahora estoy contento, pero no es ni el 1% de lo que sentí cuando el Sevilla se metió, por ejemplo, en cuartos de la primera UEFA contra el Lille.