Se sigue haciendo justicia

Aunque en el Vicente Calderón se hayan tirado huevos…

Aunque hayan arrojado una botella de Ballantines a la cabeza de nuestro portero…

Aunque se produzcan cánticos racistas y xenófobos hacia parte de la población andaluza y española (“sevillanos, yonkis y gitanos”)…

Aunque se insulte la memoria de nuestros fallecidos (“Ea, ea, ea, Puerta se marea”)…

Aunque se tenga el dudoso honor de ser la única afición de España con un asesinato a sus espaldas… 

Yo no voy a decir que todos los aficionados atléticos  sean delincuentes. Porque son una  afición magnifica, como la nuestra, exceptuando cuatro malnacidos que haberlos haylos en todas partes.

Dicho esto, afirmar que una tierra, cuna de civilizaciones e inigualable en riqueza cultural y artística como es Andalucía y por ende los andaluces, se merece mayor respeto por parte de otros “españoles” de regiones que poco o nada han sido hasta hace dos días, históricamente hablando.

Por eso recibo con agrado la noticia de la confirmación del cierre por un partido del estadio colchonero por parte del TAS, último organismo al que el Atlético podía acudir a pedir socorro. Por tanto, el próximo partido de Champions ante el PSV Eindhoven (solo por el nombre ya me cae bien) se jugará sin público.

Se me vienen a la cabeza algunos refranes como:

“El que a hierro mata a hierro muere”, “a cada cerdo le llega su San Martin”, “el que siembra vientos recoge tempestades”, “de aquellas aguas vinieron estos lodos”…

Pero me los voy a callar. Tan solo digo que se amarre los machos el equipo Lo Mónaco porque la venganza de Monsieur Platini será terrible. Nadie saca los piés del plato y queda luego impune.