R.Madrid 3-Sevilla FC 4.Cúmulo de sensaciones con final feliz

Todavía tengo el corazón en la boca. Partido loco en el que pudo pasar de todo y en el que casi no nos dio tiempo de pasar de la esperanza a la alegría, luego el temor, decepción y otra vez alegría para celebrar una victoria en un estadio casi  inexpugnable para nosotros.

Ganamos demostrando una gran pegada en la primera parte, pero sin olvidar el espíritu conservador que casi nos cuesta una derrota ante una grada enfervorecida. Todo empezó de la mejor manera, con un golito de Adriano a los dos minutos que  incendiaba al ya de por sí calentito respetable del Bernabéu. Sin embargo, poco nos duró la alegría y Raúl empató al rematar una falta en la que Konko no estuvo demasiado avispado. Aún así y sin que sirva de precedente, Jiménez estaba dispuesto a atacar las críticas con hechos y demostrar que el suyo no es un equipo defensivo.

El gran protagonismo de Romaric y las incorporaciones de Renato permitían un fútbol dinámico que complicaba las cosas al Real Madrid. Y casi en la segunda llegada, falta que bota Renato y después de que pase de todo en el área, Romaric la manda a la red de cabeza. Sorpresivo comienzo de un partido que se ponía muy de cara para dar la campanada en la capital. Aunque Squillaci pudo ser expulsado por un claro puñetazo a Gago, hasta el árbitro parecía por la labor de que nos llevásemos el premio, algo que se acentuó con el tercer gol. Centro desde la izquierda, barullo en el área y un rechace para que Kanouté haga lo que mejor sabe, definir en el área pequeña.

La ventaja era de ensueño en el descanso, y la inoperancia e impotencia del Madrid invitaban a seguir creyendo y mordiendo. Pero, ay amigo, los instintos reservones volvieron a aparecer para desgracia del sevillista de a pié. El equipo sálió con la idea de que ya estaba bien por hoy y le pudo costar muy caro. La banda de Schuster no tardó en encerrarnos en el área y el público dejó de pensar en Calderón: combinación fatal.

Primero Higuaín con un buen disparo ajustado desde fuera del área (pasividad en la marca mediante), acortó distancias y nos hizo imaginar lo que no tardaría en llegar. Dos minutos después, a balón parado el empate, con un cabezazo de Gago sin oposición. Lo que todos sabíamos pero Jiménez se resistía a pensar acabó ocurriendo y el partido se nos iba, porque quedaban 25 minutos y los blancos querían más. Pero afortunadamente Robben demostró demasiado su ira por un posible penalti a Higuaín y le dio un plantillazo a Duscher que le supuso la segunda.

Ahora sí, que casualidad, el Sevilla recordó que su rival era Casillas y no el Pipita, lanzando un par de contras y estirando líneas. En una de ellas, a cinco del final, Kanouté centra desde la derecha y Renato cabecea solo entre dos centrales. Nuevo vuelco a un partido en el que se acabó haciendo justicia, pero en el que no se podrían buscar culpables externos de no haber conseguido los tres puntos.

El árbitro, de once, pues el Marca lo da como auténtico artífice de la derrota madridista. Con eso se dice todo.

En  el apartado de valoraciones , destacar el partidazo de Palop y la tremenda aportación de Renato delante y como engarce con los centrocampistas. Una vez mas se demuestra que lo importante no es poner muchos delanteros sino hacer que lleguen muchos balones a la olla. Muy destacable tambien la seguridad defensiva que aporta Squillaci. Javi Navarro puede retirarse tranquilo porque la plaza está bien cubierta.

Ahora que he recuperado la normalidad del pulso, recordaros que ya estamos de nuevo en puestos champions y que el  Tourmalet tenemos que coronarlo con una victoria ante el Villarreal si o si.

El Madrid, visto lo visto debería conformarse con no salir  humillado del Camp Nou. Otra cosa sería soñar. Hasta el propio Schuster ha declarado en rueda de prensa que: “Ahora mismo no es posible ganar en el Camp Nou”. El alemán es para echarle de comer aparte y sale a titular por declaración.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (3), Konko(2), Squillaci(3), Escudé(2), Fernando Navarro(2), Duscher(2), Romaric(2), Navas(2), Adriano(1), Renato(3) y Kanouté(2). También jugaron Capel(1), Fazio(2) y Dragutinovic(s.c.).

Sevilla FC 3; FK Partizán 0. Entrenamiento con público y recompensa vital

Hizo lo que debía. Nuestro Sevilla golpeó sin piedad a un entregado Partizán en la fría y lluviosa noche del miércoles para seguir vivo, y muy vivo en la Copa de la UEFA. Con el tremendo susto del desmayo de Moreira comenzó un partido que se contagió pronto del clima, más aún cuando sus compañeros rodeaban al portugués con claros signos de preocupación.

Tras el parón, el partido dejó ver al Sevilla estático de las últimas jornadas, con un rival agazapado que dejaba crear hasta casi el borde del área. Con intentos quizá algo acelerados de Capel, la buena colocación de Duscher en la medular y un Konko que al menos da impresión de algo en el lateral diestro, el equipo de Jiménez quería pero no conseguía soltarse para abrir la lata. Y aunque todos sabíamos que lo acabaría consiguiendo, el primero no llegó hasta la media hora, cuando un ingenuo zaguero serbio dejó entrar a Navas en el área antes de verse abocado al penalti. Luisfa lanzó y encarriló el partido.

Al descanso se llegó sin contratiempos, pues el uno a cero había cortado de raíz los tímidos intentos balcánicos de maquillar su clasificación UEFA. Y sin apenas tiempo para acomodarse (de hecho a los del Palco Vip Juan Arza les pilló dentro apurando la última) llegó la sentencia de pies de Renato. Buena internada del carioca que se la pone en el borde del área para fusilar raso a Bozovic.

El coser y cantar se instauró en un choque que perdía todo su interés, motivo por fin suficiente para que este equipo se soltase el pelo sin mirar de reojo a Palop. Maresca, cuya aportación volvió a ser poco destacable, dejó su sitio a Romaric, mientras que De Mul permitió descansar a un Capel que fue a más con el paso de los minutos. En el Partizán, que parecía estar por completo con la mente en su compañero, sólo lo intentaba el delantero Diarrá, que terminó asqueado por no cazar ni una.

A quince del final cerró la cuenta Luisfa, de nuevo desde la frontal y raso para acabar con un partido serio del Sevilla, pero en el que no encontró mejor rival que el día de la Ponferradina. Ahora toca pensar en el Bernabéu, pues ya habrá tiempo de hacer números continentales. Aún así, la cuenta es muy sencilla. Tras la goleada del Lieja en casa sobre la Sampdoria, todo lo que no sea perder clasifica a los nuestros en Génova.  Siempre seríamos segundos a no ser que venciésemos y perdiera el Standard salvando un gol de diferencia entre goalaverages, lo que nos daría el primer puesto. Si perdemos en la última jornada, seríamos terceros siempre y cuando no gane el Stuttgart en casa al Standard, puesto que si los bávaros logran los tres puntos nos apearían de la competición.

Cuentas muy claras que a más de uno le hacen pensar que se pasará mal en el Luigi Ferraris. Nosotros ahora a pensar en el Madrid, y sin remordimientos…

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (2), Konko (2), David Prieto (2), Escudé (2), Dragutinovic (2), Duscher (3), Maresca (1), Navas (2), Capel (2), Renato (2) y Luis Fabiano (2). También jugaron De Mul (2), Romaric (s.c) y Fernando Navarro (s.c).