Sevilla FC 0; FC Barcelona 1. Para no quitarse el sombrero.

Al final va a ser verdad que el sombrero del presidente es un talismán para el equipo, porque últimamente sin él los sevillistas no sabemos lo que es llevarse una alegría. Desde que el Manchester United eliminara al Barça en la Champions de hace dos temporadas, nadie había probado las mieles de eliminar a los azulgranas de una competición. El Sevilla, a pesar de las dificultades por las que pasa actualmente en cuanto a juego y resultados, se dio el gustazo de lograrlo y de paso meterse entre los ocho mejores de una Copa más “barata” de lo esperado.

Tras el experimento de la ida, Pep Guardiola pasó de probaturas y salió con la pata negra desde el inicio. Messi, Ibra, Henry, Xavi, Iniesta, Alves… Todos menos Valdés estaban destinados a mantener la mega-racha barcelonista, pero por suerte no fueron suficientes para bajar a la tierra al Sevilla. Jiménez sabía que noventa eran muchos minutos para colgarse del larguero, por lo que aprovechó la velocidad de Navas y Adriano por bandas para mantener el balón alejado de Palop. Aunque de cara a gol no hubo demasiadas opciones, el plan funcionó y vimos a un Barcelona temeroso de quedarse en cueros en alguna contra. Incluso pudo adelantarse el Sevilla en una salida arriesgada de Pinto, pero Clos Gómez pitó falta de Negredo sobre el portero antes de que el palaciego marcase a puerta vacía. Por su parte, el ataque visitante carecía de ese último pase o control perfecto para poner de gol a Ibra o Messi, esos que ante los tres palos lo raro es que perdonen.

Pero después de esquivar el sufrimiento en los primeros minutos, el aficionado sevillista sabía que la cola del practicante se terminaba y que antes o después tocaría hacer frente a la afilada aguja. El entrenador sevillista lo sabía e intentó recular para alejarse, pero la marabunta azulgrana le obligó a verse cara a cara con el enfermero. Los primeros minutos de la reanudación fueron de esos que hacen adelgazar, con balones de aquí para allá paseándose por las bandas y visitando a Palop con frecuencia. El valenciano volvió a recordar al de las noches de gloria y su actuación tiene mucho peso en el éxito final. Entre tanto, nuevo gol anulado a Navas, este sin discusión posible al recibir en posición totalmente correcta y batir cruzado, aunque no valiese, a Pinto. Pero no había manera de sacudirse el empuje catalán, tanto fue así que  el cero a uno terminó por llegar. Mal despeje de Romaric que rebota en Xavi de forma algo sospechosa pero que deja el balón muerto para el mediocentro en la media luna del área. Aquí sí que no se lo pensó y  la coló por el poste izquierdo de Palop.

La zona testicular de los allí presentes y de los televidentes aún subía más, pero por suerte el gol hizo tomarse con más calma lo que quedaba a Guardiola, a la vez que los blancos salían más allá de la cueva para demostrar que seguían ahí. Quedaba un cuarto de hora más el descuento y a algunos les parecía imposible, pero ocasiones clamorosas de Messi y Henry mediante, el marcador no vivió ninguna modificación más y conseguimos el, a priori, casi imposible pase a cuartos. Al final salieron Pedrito y Bojan y se retiró un aplaudido Alves, pero por una vez no hubo lugar para la tan repetida épica blaugrana. El batacazo de Guardiola en la alineación de la ida fue una losa demasiado pesada ante un equipo que no pasa por su mejor momento, pero que sigue siendo uno de los pesos pesados de nuestro fútbol.

El próximo sábado tendremos que volver a hacer frente al gigante, otra vez en su casa, aunque en esta ocasión no nos valdrá la derrota por la mínima. En cuanto al tema copero, la cosa se pone muy bien con una nueva final anticipada en cuartos. Sin el Valencia ni el Barcelona ni el Villarreal, y con el Atlético prácticamente fuera, el cuadro se pone muy blanquirrojo a expensas de lo que ocurra ante los gallegos. La próxima semana se abrirá la eliminatoria en Riazor y volveremos a decidir en casa. Ójala este épico triunfo nos sirva para remontar el vuelo en Liga, porque una cuarta derrota consecutiva sería demasiado complicado. De momento, a disfrutar por ser el equipo preferido en la capital de España por bajar al Barcelona de su nube.

Por el Sevilla FC jugaron: Palop (3), Konko (2), Escudé (2), Drago (2), Navarro (2), Duscher (1), Romaric (1), Renato (1), Navas (3), Adriano (2) y Negredo (1). También jugaron Lolo (1), Capel (2) y Cala (s.c).

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FC Barcelona 4; Capel 0. El resto ni se enteró de la película

El titular lo dice todo. El Sevilla hizo lo mismo que el 95% de los visitantes al Camp Nou esta temporada. La diferencia es que se supone que somos los terceros de esta liga. En cuanto a eso, hace dos semanas teníamos al Valencia a ocho puntos. Ahora está a dos, así que mucho cuidado con eso. Eso sí, el de Albox no hizo el partido de su vida. Más bien, fue el único que se percató de que teníamos partido entre semana.

La presencia de hombres como Mosquera o Koné en el once inicial, ya nos permitía vislumbrar que se salía pensando en el domingo. Sin embargo, fue el juego del equipo el que terminó de confirmarlo. A los dos minutos, Iniesta se sacaba un disparo colocado a la escuadra de un Javi Varas no demasiado bien situado, pero que de otra manera quizás habría terminado con la misma suerte. Curiosamente, la jugada nace de un error de Maresca, que se duerme en la línea de tres cuartos, esa en la que el Barcelona demuestra porqué es el mejor del mundo hoy en día, y de lejos.

Con el uno a cero ya encajado, el Barcelona decidió esperar un poquito para ver que tenía que ofrecer este Sevilla. Aunque a una velocidad irrisoria comparada con la de su rival, el equipo lanzó varios ataques por banda, sobre todo por la de Capel. Y sí, como era de esperar, esta fue la derecha, porque Jiménez sigue siendo el único que piensa que sirve de algo desordenar a Capel y Jesús Navas. El resto de los mortales hemos tenido 32 jornadas para darnos cuenta de que sólo sirve para que ambos acaben buscando el centro del campo para poder centrar con su pierna buena. Así pues, las bandas a la basura.

La más clara la tuvimos precisamente en un centro de Mosquera que recibe Navas, quien pudiendo poner el pase de la muerte a un solitario Luis Fabiano, prefirio rematar sin dejarla caer y mandarla fuera. Hasta aquí la ventana de oportunidad regalada por los azulgrana, que decidieron retomar el mando para no soltarlo hasta el final. En otra de las llegadas culés, jugada relámpago de Iniesta, que la deja para Xavi y en una pared con el manchego la dejan en bandeja para Eto´o. Aunque Varas toca, el balón acabó dentro.

Se llevaban sólo 17 minutos, pero hasta el 45 sólo se vio un mismo juego. El de un Barcelona que llegaba sin problema alguno, con una velocidad impropia de estas alturas de temporada, y un Sevilla empequeñecido como pocas veces se ha visto en los últimos tiempos. Lo de Fernando Navarro comienza a ser preocupante, mientras que Koné demuestra que no estará a punto antes del verano.

De hecho, Kanouté (o quizás su doble del anuncio) le sustituyó aunque lo poco que hizo fue controlar cuatro balones y sólo uno de ellos bien. Como en la primera parte, el Barcelona salió a cumplir el expediente y en otro pim pam pum, Xavi a la escuadra para seguir a lo suyo. Poco después, cumplida la hora de partido, balón escorado para Henry, que con una pierna se va de Mosquera y con la otra la pone al segundo palo imposible para Javi Varas.

Guardiola empezó a recoger desde entonces el campamento y quitó de enmedio a Iniesta y Xavi, un 75% de lo que es este Barcelona. Otra vez, sólo  fue Capel el que intentó algo de entre los once. En la primera parte comandó algún ataque, pero en la reanudación sólo pudo empezar un par de carreritas. Ni quisimos ni nos dejaron hacer más.

No hubo Sevilla en el Camp Nou. Será dificilísimo hacerlo peor el domingo, así que hay motivos para la esperanza. No hay mucho más que decir.

Por el Sevilla FC jugaron: Javi Varas (0), Mosquera (0), Squillaci (0), Escudé, (0) Fernando Navarro (0), Maresca (o), Romaric (0), Navas (0), Capel (1), Koné (0) y Luis Fabiano (0). También jugaron Kanouté (0), Renato (0) y Konko (0).

Comienza la lucha por el Balón de Oro 2008

Aunque el debate ha dado comienzo algo antes en España, hasta este pasado fin de semana la revista France Football no ha dado a conocer los 30 candidatos al Balón de Oro 2008 – en ediciones anteriores eran 50-. Este prestigioso galardón, que eligen los corresponsales de la revista en los distintos países, parece que recaerá en esta ocasión en el portugués Cristiano Ronaldo, aunque son muchos los futbolistas españoles que optan a él.

En concreto son Casillas (Real Madrid), Cesc (Arsenal), Sergio Ramos (Real Madrid), Villa (Valencia), Xavi (Barcelona) y Torres (Liverpool). Con seis representantes es el país con más opciones. Detrás vienen Inglaterra con tres: Gerrard (Liverpool), Lampard (Chelsea) y Rooney (Manchester Utd.). También con tres aparece Holanda: Van der Saar (Manchester Utd.), Van Nistelrooy (Real Madrid) y Van der Vaart (Real Madrid).

Además hay dos italianos: Buffon (Juventus) y Toni (Bayern); dos franceses Ribery (Bayern) y Benzemá (Lyon); dos argentinos: Messi (Barcelona) y Agüero (Atlético); dos rusos: Arshavin (Zenit) y Zhirkov (Zenit); dos portugueses: Cristiano Ronaldo (Manchester Utd.) y Pepe (Real Madrid) y dos brasileños: Senna (Villarreal) y Kaká (Milán).

Por último y sin compatriotas en la lista están el serbio Vidic (Manchester Utd.), el sueco Ibrahimovic (Inter Milan), el alemán Ballack (Chelsea), el camerunés Eto´o (Barcelona), el costamarfileño Drogba (Chelsea) y el togolés Adebayor (Arsenal).

En cuanto a clubes, el Real Madrid es el más reconocido con un total de cinco aspirantes. Por detrás están el Manchester United (4), FC Barcelona (3), Chelsea (3), Liverpool (2), Bayern (2), Zenit (2), Arsenal (2), Villarreal (1), Valencia (1), Inter Milan (1), Atlético (1), Milan (1), Juventus (1), Lyon (1).

Por Ligas, la cosa queda así: Inglaterra (11), España (11), Italia (3), Rusia (2), Alemania (2), Francia (1).

Para finalizar, este es el balance por continentes: Europa (23), América (4) y África (3).

A esta “roja” nos la han cambiado

Ya cuando fue capaz de ganarle por penaltis a la selección con más suerte del mundo supimos que algo raro pasaba. El baño que la selección española acaba de darle a Rusia confirma que este año puede ser de una vez, que España puede enterrar los fantamas y levantar un campeonato europeo que están hartos de conseguir todas las categorías inferiores.

Estaba claro que algo no cuadraba cuando desde la sub-16 hasta la sub-21 todos los combinados nacionales eran favoritos en cada torneo. Por fin parece haber llegado una camada de chavales que pueden hacer algo grande con la selección. Lo de esta noche ha sobrepasado todos los pronósticos. Los rusos no pusieron en apuros a los nuestros en ninguna ocasión a Iker Casillas, o para ser rigurosos sí que lo hizo en el minuto 88 y el mostoleño respondió con un paradón.

La segunda parte de España fue para enmarcar, lo único que falló fue Fernando Torres, que de haberse marchado en el descanso hubiese permitido un resultado mucho más amplio. Después de fallar cinco o seis ocasiones fue sustituido por Güiza, que la primera que cazó la mandó dentro.

Ahora queda lo más importante, lo del domingo. Alemania espera otra vez en Viena y a nadie le da la impresión de que sea el equipo más duro con el que España se vaya a ver las caras en esta Eurocopa. Para terminar, una reflexión. Un servidor ha visto una hora del programa previo al partido para intentar meterse en ambiente, pero al empezar nada de nada. Ahora estoy contento, pero no es ni el 1% de lo que sentí cuando el Sevilla se metió, por ejemplo, en cuartos de la primera UEFA contra el Lille.